Lance del partido de la primera vuelta
Dos formas muy diferentes de jugarse la temporada
El Córdoba prepara el choque ante el Zaragoza con la obligación de ganar para maquillarla, mientras los maños la necesitan para evitar una crisis mayúscula
El Córdoba CF sigue preparando el duelo del próximo sábado (21:00 horas) en El Arcángel. Después de la balsámica victoria en Cádiz, los de Iván Ania afrontan el tramo final de la competición sin nada en juego. Al menos en cuanto a objetivos reales. Porque ni peligra la categoría ni parece tener la continuidad necesaria como para hacer una machada que le catapulte al play off, así que en juego estarán las sensaciones para ver en qué punto está el proyecto llegado el próximo mes de junio.
Con esa 'tranquilidad' puede jugar el Córdoba, pero no el Real Zaragoza, que después de su derrota ante el Mirandés en casa (1-2), ha visto cómo el choque en El Arcángel puede suponer una especie de 'todo o nada'. Las perspectivas más optimistas para los blanquillos invitaban a llegar a este partido con la opción incluso de salir del descenso, pero nada más lejos de la realidad. Ahora su único propósito es tratar de reducir la distancia de cuatro puntos con respecto al descenso.
De estar en la lona a ser claro aspirante a la salvación
Ha sido un salto grande. Casi gigante el que ha dado el Real Zaragoza de la mano de David Navarro. Técnico interino en bastantes ocasiones, cogió las riendas de manera oficial a mediados de marzo. Justo después de ganar en Cádiz (0-1). Ahí entendió el club maño que el zaragozano era quien debía ser el cuarto técnico del curso (antes se habían sentado en el banquillo Gabi, Emilio Larraz y Rubén Sellés).
En sus seis partidos al frente del Zaragoza, Navarro ha conseguido tres victorias, un empate y dos derrotas. 10 puntos que han devuelto la ilusión a la afición blanquilla. Golpeada, eso sí, tras el choque del pasado domingo ante el Mirandés. «No toca lamentarnos, toca exigirnos más todavía», ha dicho el técnico en la rueda de prensa previa al compromiso del sábado frente al Córdoba. «Si con lo que hacemos no nos da, hay que dar más. Hay que espabilar y levantarse, no estamos aquí para historias», continuó.
Un mensaje muy contundente que habla, y bastante claro, de lo que se juega el Zaragoza. Mucho más que una temporada o un descenso, pues la crisis social e institucional que podría suponer para el club maño una caída a Primera Federación es difícil de imaginar. Al Córdoba, por tanto, le toca ponerse en el mismo nivel de exigencia si quiere sellar la permanencia definitiva el próximo sábado en casa y ante una afición más que desgastada después de ver cómo la temporada se tiraba por la borda en los últimos dos meses de competición.