Veladores en la Plaza de la Corredera
Empleo turístico en Córdoba: satisfacción en el clima laboral, pero salarios y reconocimiento insuficientes
Un informe de la UCO revela fortalezas y debilidades del sector hotelero y hostelero tras la crisis sanitaria y económica
El turismo cordobés afronta un momento clave en su recuperación y lo hace con una radiografía sobre la situación de sus trabajadores. El Informe Ejecutivo del Proyecto Turismo, elaborado por la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Córdoba junto a la Asociación de Empresarios de Hospedaje de Córdoba (AEHCOR) y la Asociación Cordobesa de Hostelería y Turismo (Hostecor), se ha presentado este 24 de septiembre y analiza la realidad laboral del sector tras la crisis sanitaria y económica de los últimos años. El documento aporta recomendaciones para reforzar el bienestar, la estabilidad y el compromiso de la plantilla.
El estudio, dirigido por la profesora Nuria Ceular Villamandos y con trabajo de campo realizado entre junio y noviembre de 2024, se basa en 275 encuestas válidas a trabajadores del turismo cordobés. Sus conclusiones muestran una fotografía con claroscuros: existe una valoración positiva del ambiente laboral, la autonomía y las relaciones interpersonales, pero persisten problemas como los salarios insuficientes, la falta de promoción interna y un reconocimiento organizativo insuficiente, además de los primeros síntomas de burnout o agotamiento emocional.
Un sector mayoritariamente femenino y con contratos estables
El perfil mayoritario de quienes sostienen el turismo en Córdoba es el de mujeres (53,9 %), con edades comprendidas entre los 25 y los 44 años. Predomina la contratación indefinida (81 %) y la jornada completa, con una antigüedad en la empresa inferior a los cinco años en seis de cada diez casos. En cuanto a salarios, más del 90 % de la plantilla no supera los 25.000 euros anuales, situándose la mayoría entre 15.000 y 25.000.
Un camarero saca una sombrilla a la terraza de un bar.
Los puestos más habituales corresponden a recepción y administración (35 %), seguidos de servicio en sala (30 %), limpieza (15 %) y cocina (13 %). La práctica totalidad de los encuestados son de nacionalidad española.
Falta de reconocimiento
El informe revela que los trabajadores valoran de forma positiva la autonomía, el aprendizaje y el clima laboral, con una buena relación con sus superiores y compañeros. También se observa un alto nivel de desempeño, eficacia en las tareas y predisposición a colaborar más allá de las funciones asignadas. Sin embargo, uno de los déficits más señalados es la escasez de reconocimiento organizativo y de refuerzo positivo, lo que genera sensación de infravaloración pese a la entrega profesional.
Señales de 'burnout'
Aunque no existe una situación preocupante, una parte de la plantilla manifiesta cansancio y dificultades para desconectar del trabajo, especialmente entre los menores de 35 años y los empleados con formación profesional. El burnout se presenta de forma contenida, pero con riesgo de cronificación si no se aplican medidas preventivas.
En cuanto a la precariedad laboral, la percepción general es positiva, con contratos estables y seguridad en el empleo. No obstante, el informe subraya dos puntos críticos: los salarios insuficientes para cubrir las necesidades básicas y la escasez de oportunidades de promoción y formación.
Conciliación y riesgos laborales
El respeto a los descansos y vacaciones es, en general, adecuado, aunque persisten prácticas como los cambios imprevistos de turnos y las horas extraordinarias en determinados casos. En materia de riesgos laborales, el sector aprueba con buena nota en prevención y medidas de seguridad, si bien los perfiles más técnicos declaran mayor exposición a cortes, quemaduras o caídas.
Recomendaciones: formación, reconocimiento y conciliación
El informe concluye con un paquete de propuestas que pasan por planes de formación continua, itinerarios de promoción interna, políticas retributivas más competitivas y un mayor esfuerzo en reconocimiento profesional. También aconseja medidas efectivas de conciliación y desconexión laboral, reforzar la cultura preventiva, crear espacios seguros para compartir tensiones y garantizar turnos más equitativos.
Desde la Junta Directiva de AEHCOR Pedro Alba Delgado recuerda que «el sector hotelero no es simplemente una industria, sino una vocación manifestada por los cientos de trabajadores que hacen del turismo una experiencia inolvidable». En esa línea, subraya que el estudio «refleja la importancia de ambientes laborales saludables y una gestión organizacional centrada en las personas».
Por su parte, el presidente de Hostecor, Jesús Guerrero , afirma que «en Córdoba, la hostelería está hecha de personas» y que cuando la patronal dice que el cliente «está en las mejores manos» expresa «un compromiso real: el de miles de profesionales que, día a día, garantizan calidad, seguridad y hospitalidad». Además, Guerrero destaca que el sector avanza hacia «modelos de gestión centrados en las personas», y adelanta propuestas como un sello de buenas prácticas, un Observatorio del Empleo Hostelero, microcredenciales educativas, una Carta de Conciliación, un Plan de Bienestar y Salud Mental y un Programa de Talento Femenino.