Electricista
Córdoba crece un 0,1% en autónomos en junio, la peor cifra de Andalucía
La construcción tira del sector cordobés mientras el comercio y la hostelería frenan el avance, según ATA
La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) dio a conocer la pasada semana los datos de afiliación al RETA de junio: Andalucía suma 602.269 trabajadores por cuenta propia, tras incorporar 2.173 en el mes (+0,4%) y consolidar el hito de los 600.000 alcanzado en mayo. Córdoba, sin embargo, volvió a quedar a la cola del crecimiento regional, con apenas 49 nuevos autónomos (+0,1%), muy lejos de los incrementos de Málaga (+612), Cádiz (+435) o Sevilla (+340).
No es la primera vez que ocurre. «La noticia menos buena es quizás que la provincia de Córdoba, su crecimiento es prácticamente nulo o muy pequeño» respecto a mayo, admite José Luis Perea, secretario general nacional de ATA. El balance interanual mejora algo —la provincia suma 373 autónomos netos desde junio de 2025—, aunque sigue siendo de los más discretos de la región. Perea matiza que se trata de una cifra «siempre en términos netos», es decir, ya descontados los cierres de negocio.
Crece la construcción pero bajan hostelería y comercio
El desglose sectorial explica buena parte del estancamiento. La construcción fue en junio el único sector que empujó con fuerza el crecimiento cordobés, con 49 autónomos más (+0,9%) —una cifra que por sí sola explica el incremento total de la provincia—. En el lado contrario, el comercio perdió 25 autónomos (-0,2%) y la hostelería, 22 (-0,5%): un golpe relativo mayor para la hostelería pese a la menor cifra absoluta, al tratarse de un sector bastante más pequeño que el comercio.
Para Perea, ambos fenómenos responden en parte a la estacionalidad propia de una provincia de interior: «en las provincias de costa se ve el crecimiento arrastrado por la actividad hostelera, por el turismo», mientras que en Córdoba ocurre lo contrario, ya que julio y agosto son meses de menor actividad al marcharse buena parte de la clientela a la costa.
Pero, quizá, el problema va más allá de lo estacional. «El prototipo de autónomo de Córdoba está muy ligado a tres sectores fundamentalmente: agricultura, comercio y construcción», explica, señalando al comercio como el verdadero lastre estructural: «el sector comercio está pasando por una crisis profunda. Hemos cambiado los hábitos de compra, la gente compra desde su terminal móvil, y esto hace que muchísimos comercios se vean abocados al cierre». El fenómeno se agrava, añade, por el perfil del autónomo del sector, «muy mayor» y con dificultades para digitalizar su negocio frente a «plataformas de compra o de venta que son monstruosas».
Preguntado por la comparación con otras provincias de interior, Perea evita equiparar Córdoba con Sevilla —«tiene un dinamismo empresarial completamente distinto», apunta, por su peso institucional y turístico— y matiza la comparación con Jaén: «La agricultura en Jaén tiene menos problemas que en Córdoba, y eso permite que esta bajada del sector comercio no se note tanto».
Casi medio millón de euros en ayudas al comercio desde enero
El sector atraviesa esta situación pese al respaldo municipal: el Ayuntamiento de Córdoba ha destinado 476.685 euros a asociaciones de comerciantes de la ciudad desde el 1 de enero, según datos de la dlegación de Comercio. Entre las partidas más destacadas figuran 250.000 euros para el Proyecto 360 de Comercio Córdoba, 60.000 euros de Cevico (Viñuela) para promoción y dinamización comercial, otros 60.000 euros de Centro Córdoba para el Shopping Night, y 58.698 euros de Adecoc (Ciudad Jardín) para distintas campañas de dinamización. A ellas se suman sendas ayudas próximas a los 12.000 euros para la Asociación Amigos Comerciantes del Centro «Iluminando Juntos» y para la Asociación de Empresarios y Comerciantes El Arcángel, destinadas a actividades como el Mercado de Otoño o el pasacalles de Reyes.
Perea se muestra escéptico sobre la capacidad de las subvenciones para revertir la tendencia: «No se puede mantener un sector a base de ayudas». A su juicio, buena parte de esos fondos se dirige a la digitalización del comercio, pero el problema de fondo no se resuelve solo con financiación pública.
Trabajar para pagar
Hay un fenómeno que, según Perea, se repite tanto en Córdoba como a nivel nacional: la caída de autónomos se concentra menos en el trabajador individual y más en aquel «que tiene uno o dos trabajadores». La causa está, dice, en la acumulación de trabas burocráticas —cita la ley de protección de datos, el protocolo de igualdad, el protocolo de acoso o la prevención del blanqueo de capitales—, que suponen «entre 3.000 y 4.000 euros todos los años» en gestión para cualquier autónomo con empleados a su cargo. A eso se suma la subida del salario mínimo interprofesional, que cifra en un 62% en cinco años y que calcula en unos 5.000 euros anuales por trabajador con cargo al beneficio del negocio. «Trabajamos para pagar», resume.
La consultora Talenom, especializada en asesoría fiscal y laboral, sitúa esa carga en un orden de magnitud parecido: contratar a un trabajador cuesta a la empresa entre un 30% y un 35% más que su salario bruto, una vez sumadas las cotizaciones sociales y el resto de gastos asociados al empleo. Un empleado al salario mínimo interprofesional —1.221 euros mensuales en catorce pagas— supone así un desembolso anual cercano a los 22.500 euros; si el salario bruto pactado es de 30.000 euros al año, el coste real para el negocio puede acercarse a los 40.000.
Pese al diagnóstico, Perea reivindica el papel de Andalucía como referencia en fomento del autoempleo: la comunidad fue «pionera», recuerda, en implantar la cuota reducida («cuota cero») que después se ha extendido a otras comunidades. Adelanta además que la próxima semana se presentará, junto al Ayuntamiento de Córdoba, una nueva estrategia de trabajo autónomo para la ciudad.