De comienzo en comienzoElena Murillo

Puerta abierta a la cultura

«Con el regocijo de la música, este enclave tan emblemático permite recordar momentos y personajes relevantes de otro tiempo»

El sopor que ha invadido los cuerpos durante la última semana no es, ni mucho menos, capaz de evitar el disfrute de bastantes cordobeses que permanecen durante el estío en la ciudad o que ya han concluido su periodo de vacaciones. Un paseo junto al río, una cena con amigos, una visita al cine de verano o la asistencia a algún que otro espectáculo que se ofrece en la capital. Es posible salir de la rutina pese a las tórridas noches de un verano que avanza en relajamiento obligado. Cada cual busca su plan y se vencen las altas temperaturas, al menos, a última hora del día.

Entre las propuestas que el ayuntamiento está llevando a cabo en estos meses, se encuentra el ciclo de conciertos «Noches de Música en la Puerta». Cada sábado, desde mediados de julio y hasta finales de agosto, se puede disfrutar de la música al aire libre en un entorno que cautiva a todo el que se acerca. La puerta del Puente, un símbolo histórico de nuestra Córdoba, se convierte en el escenario perfecto al que acude un numeroso público.

Entre otros, ya han pasado por el escenario, o lo harán en las próximas semanas, un pianista de la talla de Alberto de Paz; Alba Molina, hija de Lole y Manuel, que rendirá tributo a sus padres; o Lya, con su particular estilo que la convierte en icono de la fusión del flamenco y del pop. El pasado sábado correspondía el turno al cordobés Álvaro Vizcaíno, que atrajo con su voz a sus paisanos, de manera especial cuando interpretó «Córdoba de mis amores», una canción en la que todos los presentes acompañaron coralmente. Además interpretó «Tú pa’ mí», un tema estrenado para la ocasión en el que no cesó el buen ritmo con grandes dosis de emoción.

Con el regocijo de la música, este enclave tan emblemático permite recordar momentos y personajes relevantes de otro tiempo. El espacio, que estuvo ocupado por otra puerta, romana, que unía el puente con la Vía Augusta, fue fundamental en época musulmana. ¡Cuántos cordobeses y viajeros de otros tiempos pisarían este mismo suelo! La que hoy se contempla, del siglo XVI, debe su construcción a Hernán Ruiz III. En ella se alude a Felipe II recordando su visita algún año atrás «Reinando la Sacra Católica Real Magestad del Rei Don Phelipe Nuestro Señor Segundo de este nombre». Y la misma Santa Teresa de Ávila, a su paso por Córdoba, lograría verla si no concluida en construcción según se relata en el volumen tercero de la Historia del Carmelo Descalzo.

No cabe duda. La Puerta del Puente es una puerta abierta a la cultura en la que se puede gozar y de la que siempre habrá mucho que aprender.

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