La consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Rocío Albert

La consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Rocío AlbertPaula Argüelles

Entrevista a la consejera de Economía de la Comunidad de Madrid

Rocío Albert, tras el plantón a Montero: «Los más vehementes incentivamos al resto»

La consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Rocío Albert, atiende a El Debate por teléfono un día después de haber protagonizado, junto con sus homólogos del resto de comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular, un plantón simultáneo a la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).

Albert revela la «sorpresa» de la ministra cuando los consejeros populares decidieron abandonar la reunión y explica a fondo qué les llevó a tomar esa decisión.

— ¿Cómo se gestó esa salida de todos los consejeros de la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera?

— Todos lo teníamos muy claro, unos de forma más vehemente, pero todos, que la condonación no era lo que llevábamos pidiendo durante más de dos años, que era un nuevo sistema de financiación autonómica. Además, la ministra nos había ido diciendo que sí, que iban a hacer una propuesta. Pero, cuando nos llegó el orden del día, vimos que no estaba ese nuevo modelo de financiación autonómica y lo único que figuraba era el impuesto a la banca, que ya estaba decidido en una ley, y el tema de la condonación.

Pero mayor fue nuestra sorpresa cuando nos enteramos por la prensa, antes incluso de que nos dieran más información, de que Junqueras afirmó que le van a condonar 17.000 millones de euros a Cataluña, cuando nosotros no sabíamos ni metodología, ni cantidades ni nada.

Como ya todos estábamos en contra del sistema —porque no nos engañan con esto de que la condonación es que nos perdonan la deuda, sino que tenemos que redistribuirla— y, encima, luego ya nos pasan las cantidades y la metodología y vemos que es una metodología hecha ad hoc para dar cumplimiento a los deseos del independentismo catalán, pues decimos 'oye, no vamos a hacerles de comparsa'. Algunos que somos más vehementes incentivamos a otros a que no era la fórmula porque no nos van a utilizar encima de muleta.

— ¿Llegaron a barajar no acudir directamente a la reunión?

— Se barajó, pero se pensó que la lealtad institucional nos obligaba a asistir para aprobar los puntos que sí son propios del Consejo de Política Fiscal y Financiera y a levantarnos en los otros dos puntos. El del reparto entre comunidades del impuesto a la banca, que han decidido hacer permanente, en contra del criterio de muchas comunidades, y que ya habían puesto en una ley y lo pasaban por el Consejo como un trámite más (pero no es un tema propio de las competencias del Consejo) y el de la condonación, que ya nos habían dado la cantidad que nos asignaban, la metodología, todo, e íbamos ahí... cuando, además, eso necesita de una ley orgánica, tal y como ha reconocido la propia ministra.

En cambio, el tema que venimos solicitando que se haga una propuesta, el de la financiación autonómica, ni siquiera figuraba en el orden del día, con lo cual no tenía sentido estar en unos puntos que no son propios del Consejo de Política Fiscal y Financiera y el que es propio, ni siquiera lo plantea.

— ¿Cómo fue la reacción de la ministra cuando abandonaron la reunión?

La reacción fue de sorpresa, la de alguien que no se lo espera porque como ella es la que está acostumbrada a montar los teatros y a dar la nota altisonante. Lo que ha ocurrido es que hemos dicho 'basta ya, no vamos a ser la comparsa de tus errores, de tus presiones, de tus intentos de cumplir con los independentistas'. Se quedó un poco sorprendida. De hecho, nos preguntó que si no íbamos a escuchar su propuesta y le dijimos que ella ya había hecho la propuesta bilateralmente a quién le manda, que son los grupos independentistas de Cataluña. La verdad es que ella normalmente miente, pero miente de forma individualizada y, claro, cuando mientes a todos a la vez y al mismo tiempo, por algún lado se te tienen que ver las costuras.

— ¿Por qué cree que Montero ha desvinculado el tema de la condonación de la deuda de la reforma del sistema de financiación autonómica?

— Ella lo que ha hecho es tratar de ganar tiempo, como siempre hacen, pasar a la pantalla siguiente porque es lo que ahora les pedía ERC para que Illa siguiera de presidente de Cataluña y Sánchez en la Moncloa. Luego ya verán cómo negocian la siguiente pantalla con Junts.

Le han debido decir, 'oye, nos lleváis desde verano diciendo que va a haber una condonación y ni siquiera la habéis empezado a plantear'. Porque es verdad que la vicepresidenta siempre nos decía en las reuniones anteriores que íbamos a hablar de condonación y luego no se hablaba. Entonces ya le debieron poner un plazo y ha dicho bueno, cómo parece que no hay acuerdo en la financiación autonómica... que es algo que ella supone pero nunca ha puesto encima de la mesa una propuesta, ¿qué acuerdo o desacuerdo va a poder haber? Entonces ha ido por lo que le presionaba ahora, le apretaba el zapato, que eran las presiones de los independentistas catalanes, en este caso de ERC y la condonación, que habían firmado en un acuerdo el pasado mes de agosto.

— Se han viralizado estos días una declaraciones de Montero cuando era consejera de en Andalucía en las que se negaba a aceptar cualquier reestructuración o condonación de deuda porque «el debate de la financiación es insustituible».

— Claro, porque en realidad lo de la condonación es un juego contable. Sabemos todos que pasamos a asumir la deuda de algunas regiones, algunas como Cataluña por sus desmanes y otras porque han estado peor financiadas, y pasan al conjunto de la deuda de todos los españoles. Y los que nos hemos mantenido en los mercados, los que hemos hecho un esfuerzo por no sobre endeudarnos decimos 'pues hombre...'. Pero es que, incluso los que han estado infra financiados dicen 'esto no me soluciona el problema, yo lo que quiero es un nuevo sistema en el que se me diga qué recursos voy a tener para hacer frente a todo el gasto público que muchas veces usted me impone'. Y es lo mismo que Montero mantenía cuando era consejera de Hacienda. A veces uno es esclavo de sus palabras.

— El Consejo ha sido un primer paso pero ahora esa condonación tiene que pasar por el Congreso. Además, usted ya ha anunciado que Madrid agotará todas las vías legales pero, en el caso de que esa quita finalmente se materialice, ¿Madrid descartará participar de la condonación en cualquier caso?

— Sí. Nosotros siempre hemos dicho que las deudas hay que pagarlas. El hecho de que nosotros las hayamos pagado siempre en tiempo y forma, el no sobre endeudarnos, es lo que siempre nos ha permitido financiarnos en los mercados y, además, tener unas calificaciones de las agencias de rating iguales a las del Estado —porque no pueden ser superiores, porque estamos topados en ese punto—. Los mercados financieros creen en nosotros. Cada vez que sacamos cualquier emisión de deuda al mercado tenemos mucha más demanda de lo que nosotros realmente ofertamos y queremos que se nos financie. Entonces nosotros no tenemos ningún problema, vamos a seguir pagando la deuda religiosamente, pero lo que no queremos es pagar la deuda de los que se han dado un fiestón a nuestra costa, esto es lo que no puede ser.

Cataluña no tiene un problema de endeudamiento o sobre endeudamiento porque haya estado infra financiada. Esto no es cierto y te lo demuestran todos los indicadores. Cataluña siempre ha estado un puesto por delante o un puesto por debajo de la Comunidad de Madrid. El problema del independentismo catalán es que se ha gastado el dinero público en el fomento de las embajadas de Cataluña por todo el mundo, en el fomento exacerbado del catalán, en una televisión pública que ya le gustaría a cualquier otra televisión pública regional tener su presupuesto. Tienen una estructura orgánica de asesores, de consejerías y demás que triplica el precio que tiene cualquier otro Gobierno autonómico. Todo ese gasto, al final, como no tienes manera de sustentarlo, lo que te acaba ocurriendo es que te ves con una deuda desorbitada, los mercados no creen en ti y te tienes que financiar a través del Estado.

— Más allá de Madrid, ¿cree que esa condonación puede afectar a la inversión y a la calificación de España en general y a su reputación entre los inversores?

— Es todo el conjunto de factores. Un inversor no mira sólo una cosa, mira un conjunto de factores. El hecho de que tengamos una deuda millonaria estatal, el hecho de que no estemos cumpliendo con las reglas de estabilidad presupuestaria, el hecho de que quitemos la Golden Visa, el hecho de que el Gobierno central siga imponiendo impuestos a las eléctricas, el hecho de los elevados costes sociales para pymes o autónomos... todo eso hace que nos convirtamos en lugares menos atractivos para la inversión.

Y no nos olvidemos de que desde que Sánchez es presidente del Gobierno ha subido más de 90 veces los impuestos y esto expulsa a cualquier inversor, ya no sólo por lo que tenga que pagar, que también, sino por la incertidumbre de no saber con qué reglas del juego va a encontrarse. Porque como te suben los impuestos continuamente, quién te dice que el día de mañana en vez de 90 sean 100 las subidas y eso te cambia toda la estructura de costes de una empresa.

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