Vista panorámica de Madrid
Los motivos por los que Madrid no se verá afectada por la nueva Golden Visa de Trump
La región cuenta con diferentes ventajas por encima de Estados Unidos
La reciente propuesta de Donald Trump de introducir una nueva Golden Visa en Estados Unidos, con un coste de 5 millones de dólares, ha generado un gran debate sobre su impacto en la atracción de inversores extranjeros. Sin embargo, a pesar de su elevado precio y los beneficios que podría otorgar, Madrid seguirá siendo un destino más atractivo para grandes fortunas internacionales. Así lo explica Ángel Sánchez, socio y abogado de Golden Partners, despacho especializado en fiscalidad y Real Estate de lujo.
Uno de los aspectos clave que marcarán la diferencia entre ambas opciones es el régimen fiscal. «Si se confirma que los beneficiarios de la Golden Visa de Trump deben trasladar su residencia fiscal a Estados Unidos, eso significa que tributarán allí por su renta mundial», explica Ángel Sánchez.
En cambio, en Madrid, los inversores pueden beneficiarse de regímenes fiscales más ventajosos, como la Ley Beckham, que permite a los extranjeros que se trasladen a España tributar «a casi la mitad de lo que tributan los residentes fiscales en España».
Gracias a este régimen, los inversores pueden pagar un tipo fijo del 24 % en los primeros 600.000 euros de salario, mientras que «el resto de rendimientos de fuente extranjera no tributan en España», lo que significa que los ingresos por alquileres, intereses bancarios u otros rendimientos obtenidos fuera del país no están sujetos a impuestos en territorio español.
Además, Madrid ofrece otra ventaja fiscal para aquellos que no puedan acogerse a la Ley Beckham: la conocida como Ley Mbappé. «Gracias a la cual el inversor puede ahorrar un 20 % en su tarifa madrileña de IRPF por invertir en sociedades y mantener dicha inversión durante los 5 ejercicios inmediatos y sucesivos a su realización por vez primera».
Mientras que en Estados Unidos la nueva Golden Visa requerirá una inversión de 5 millones de dólares, en España las cantidades exigidas son significativamente menores.
Es nuestro país son «500.000 euros si se trata de una propiedad inmobiliaria, de un millón de euros para acciones de un negocio o sociedades españolas, fondos de inversión, de capital riesgo o de carácter cerrado en España».
Otro aspecto clave es la estabilidad jurídica. «España, como parte de la UE, ofrece un entorno jurídico y normativo más estable para los inversores. En cambio, EE.UU. ha demostrado ser más volátil en los últimos cambios de administración, con importantes modificaciones frecuentes en su política migratoria y fiscal que pueden afectar a los inversores extranjeros».
Vista de Madrid desde una azotea
Fiscalidad y mercado inmobiliario
Más allá de la fiscalidad, España ofrece ventajas adicionales para los inversores extranjeros. «El coste de vida en España es mucho más bajo que en EE.UU., especialmente en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, comparadas con Nueva York, Miami o Los Ángeles».
Además, nuestro país cuenta con «sanidad pública gratuita y un sistema de bienestar sólido, mientras que en EE.UU. la sanidad es privada y extremadamente costosa».
El mercado inmobiliario también es un factor determinante. «El sector inmobiliario español sigue siendo una de las inversiones más seguras y rentables, con precios todavía atractivos y una demanda sostenida por turismo y expatriados. En cambio, en EE.UU., muchas ciudades están experimentando una burbuja inmobiliaria y altos costes de financiación debido a la subida de tipos de interés».
Para aquellos interesados en la Golden Visa en España, aún es posible solicitarla antes del 3 de abril. A diferencia del programa estadounidense, en España «el coste de su solicitud se reduce a los trámites burocráticos y al del abogado de despachos especializados en la obtención de la Golden Visa como Golden Partners».
Aunque la nueva visa dorada de Trump podría atraer a ciertos inversores, Madrid continuará siendo un destino preferente gracias a su «combinación única de acceso al mercado europeo, menor inversión inicial, estabilidad jurídica, ventajas fiscales y una calidad de vida superior».