Vagabundo durmiendo a plena luz del día en el aeropue
Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas
La «ciudad sin ley» de Barajas de la que nadie quiere hacerse cargo: la guerra política se enquista
Nadie está contento ni conforme con la situación que está atravesando la T4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Sin embargo, quien tiene que encargarse de los cientos de sin techo que cada noche pernoctan en estas instalaciones y que están causando cada vez más problemas siempre son otros. Eso es lo que se desprende del constante cruce de acusaciones entre administraciones, que en los últimos días ha alcanzado su punto álgido después de que empleados del aeródromo madrileño hayan denunciado una plaga de insectos y hayan puesto pie en pared respecto a una situación que tachan de «insostenible».
Desde Aena, la empresa pública que gestiona un aeropuerto por el que cada día transitan y trabajan 200.000 personas y que pasa por ser el más importante de toda España, están convencidos de que la competencia sobre este asunto recae en el Ayuntamiento de Madrid, hasta el punto de que han presentado un requerimiento formal por «dejación de funciones» contra el Gobierno de José Luis Martínez-Almeida.
Sin embargo, el Ejecutivo municipal habla, a su vez, de «dejación de funciones» por parte del Gobierno de Pedro Sánchez porque, recuerda, hay hasta cinco ministerios -Transportes, Interior, Inmigración, Derechos Sociales y Sanidad- implicados en lo que está sucediendo en el aeropuerto. «Hablamos de una infraestructura crítica del estado, no pueden darle la espalda», esgrimen desde Cibeles.
Además, el Ayuntamiento recuerda que ya se ha hecho cargo de cerca de un centenar de estas personas sin hogar a las que ha ofrecido recursos municipales, pero insisten en que, en su mayoría, los 'inquilinos' nocturnos de la T4 son solicitantes de asilo y, por tanto, competencia del Gobierno central que, critican «está colapsando totalmente estos recursos».
Pero el cruce de acusaciones no se limita a estos dos actores, desde la delegación del Gobierno en Madrid, en línea con el PSOE-M, respaldan la postura de Aena y apuntan tanto a Almeida como a la Comunidad de Madrid como los responsables de la situación.
Por su parte, desde el Gobierno regional tienen claro que el culpable de la situación es el Gobierno central. Además, la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha llegado incluso a acusar a Pedro Sánchez de no querer poner remedio a lo que ocurre porque Barajas es la «puerta de entrada a Madrid» y, por tanto, en la cruzada que tiene emprendida el dirigente socialista contra la región, preferiría, a juicio de Díaz Ayuso, que siga sufriendo ese perjuicio.
Además, considera que a Sánchez le dan «igual» todas estas personas sin hogar. Para la dirigente autonómica, debería ser Aena la que se pusiera manos a la obra y no permitiera que se esté dando «esa imagen de España», al tiempo que ha apelado a su «humanidad».
Respecto a las competencias que se le atribuyen en esta crisis, Ayuso ha recordado que la Comunidad de Madrid sólo sería competente de lo que ocurre en las instalaciones del aeródromo madrileño en caso de «catástrofes o guerras».
Así las cosas y mientras ninguna administración se pone de acuerdo, el sindicato Alternativa Sindical Aena/Enaire (Asae) pedía este lunes a la Oficina del Defensor del Pueblo el desalojo inmediato de las personas que pernoctan en la T4 de Barajas que se ha convertido, denuncian, en «la ciudad sin ley».
El secretario general del sindicato, Antonio Llarena, hacía ayer entrega de una carta dirigida al Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, en la que le pide hacer de mediador en una mesa de diálogo con todas las administraciones implicadas.
«Hemos visto de todo, amenazas, robos... La gente tiene mucho miedo de ir al parking por ejemplo, sobre todo las mujeres de noche. En los turnos de madrugada nos contaban unas compañeras que tienen muchísimo miedo de ir al parking porque aquello se ha convertido en un sitio sin ley. Parece ser que este fin de semana ha habido un robo con fuerza allí en el aeropuerto y esto es el pan nuestro de cada día allí», denuncian desde el sindicato, que insiste en el desalojo «urgente» de estas personas a un lugar «digno», así como incrementar la limpieza diaria en la terminal.
Sea como fuere, mientras las autoridades se empeñan en echar balones fueras y esquivar sus responsabilidades mientras apuntan con el dedo acusador a otras administraciones que, a su vez, hacen exactamente lo mismo, alrededor de 500 personas duermen cada noche en el aeropuerto más importante de España. Una situación que lleva ya meses produciéndose y que, lejos de solucionarse, cada vez parece más encallada.