Vigilantes de seguridad controlan el acceso por la puerta 8 a la T4
T4 Adolfo Suárez Madrid-Barajas
Los controles de Barajas generan escepticismo en los pasajeros y no evitan la pernoctación de los 'sin techo'
Esta medida genera controversia entre los pasajeros y se muestra como un parche que no termina de acabar las personas sin hogar que duermen en la terminal
Dan las 21.00h y tres personas de seguridad del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas se colocan en el exterior de la puerta 8, el único acceso al interior de la T4 entre las 21.00h y las 5.00h de la mañana. Con esta medida Aena pretende terminar con las casi 500 personas sin hogar que llevaban meses durmiendo en la terminal.
Una medida que ha sido mirada con cierto recelo y no exenta de polémica ya que todas estas personas, o buena parte de ellas, podrían acceder al interior del aeropuerto antes de esta hora y quedarse dentro a pernoctar. Y en caso de que ya esté instaurado el control, se podrían colar en el interior de la T4 por las puertas de la planta baja, de llegadas que carecen de controles de acceso.
Medida ineficaz, los 'sin techo' siguen pernoctando en el aeropuerto
Unos controles que son el primer paso del camino hacia una solución para la insostenible situación vivida en el aeropuerto de Madrid-Barajas durante estos últimos meses, pero que resulta escasa e ineficiente. Lo cierto es que aunque se ha conseguido reducir el volumen de personas sin hogar pernoctando en el aeropuerto, todavía queda alrededor de medio centenar de personas en las instalaciones.
En la primera planta se ha reducido de forma considerable el número de personas sin hogar que antes ocupaban prácticamente la totalidad de la planta al caer la noche. Pero, esta medida no ha impedido que continúen refugiándose al calor de la T4.
Persona sin hogar durmiendo en la planta 0 de Barajas
Una vez que se va descendiendo, en la planta 0 sí que hay personas sin hogar con sus enseres recostados en los laterales o directamente durmiendo, también los hay en la planta -1.
Además del control de entrada al Metro, también ha contado con un refuerzo de seguridad y de Policía Nacional para controlar los accesos y flujos de personas. Sin embargo, esta medida se ve bastante «floja» y muchos en Barajas consideran que no es la «solución definitiva» para terminar con el drama que se vive en el aeropuerto desde hace meses. Por eso, piden que haya una «colaboración» entre las administraciones para «solventar la situación».
Personas sin hogar pernoctando en la T4 a pesar de los controles
Billete en mano para poder entrar
Al efectuar la parada los autobuses que dejan a los pasajeros en la puerta de la terminal, les espera el personal de seguridad que tanto en inglés como en español piden a voces que vayan preparando los billetes o las tarjetas de embarque para poder acceder al interior.
Algo que genera confusión entre las personas que -generalmente con prisa- quiere acceder al interior de la terminal. Algunos se miran desconcertados, mientras otros tratan de buscar lo más rápido posible su billete.
Ahí en esa cola para pasar el control de acceso a la terminal algunas personas no entienden este control y consideran que «no tiene sentido» y que «seguirán entrando». Mientras que otros acogen esta medida con gusto, ya que confían en que aporte «más seguridad para todas las personas que entran a la terminal».
Acierto para unos, enfado para otros
La mayor parte de pasajeros que accedían a la T4 ven «un acierto» en que se hayan puesto controles de acceso al interior del aeropuerto para evitar que pernocten personas sin hogar. Ya que, consideran que lo importante es «garantizar la seguridad» de las personas que trabajan en el aeropuerto y de los viajeros. Muchos consideran que es importante «tener orden y control» en instalaciones como los aeropuertos.
Dispositivo de control de acceso al interior de la T4 en la puerta 8
Muchas personas que tienen que esperar por la noche en el aeropuerto hasta que salga el vuelo sí que confiesan que se sienten «más seguras con estas medidas» por el despliegue de «personal de vigilancia que se ha incrementado en el aeropuerto».
Sin embargo, todavía queda el escepticismo de la medida, ya que las puertas de llegadas no tienen seguridad y «pueden colarse por ahí y dormir tranquilamente», se quejan. Además, son varios viajeros los que reclaman «más medidas para controlar esta situación en el aeropuerto» y consideran que «ya era hora de que alguien actuase». Aunque, eso sí, se reclama una actuación conjunta, contundente y coordinada para que realmente se termine con esta situación en el aeropuerto de Barajas.