El hostal ubicado en el Parque de las Avenidas, en una imagen de archivo
Informes favorables del Ayuntamiento que infringen una normativa: el nuevo episodio del hostal ilegal del Parque de las Avenidas
Los datos del fabricante de los aparatos de climatización señalan una contravención de la Ordenanza de Calidad del Aire y Sostenibilidad del Aire del Ayuntamiento
Los vecinos han convocado una nueva manifestación este viernes
Tanto el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, como el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, anunciaron el cese de actividad del hostel ilegal del Parque de las Avenidas el pasado 29 de septiembre. Sin embargo, los vecinos afirman seguir sufriéndolo.
Este viernes volverán a manifestarse para exigir al Ayuntamiento de Madrid el cierre total del establecimiento situado en la Avenida de Baviera 9 con una concentración convocada por la asociación vecinal en la plaza de Venecia a las 17:00.
Cartel de la concentración de la asociación vecinal del Parque de las Avenidas por el cierre del hostel
Un centro de inmigrantes disfrazado de hostel
El 9 de septiembre, unas irregularidades formales llevaron al Consistorio a revocar la licencia de funcionamiento del establecimiento —concedida el 2 de septiembre— regentado por el empresario Mohamed Ibrahim. Así, Almeida advirtió que procederían «de inmediato» si se realizaba una actividad diferente a la licitada. «Que no piense que va a poder dedicarlo a alojamiento de acuerdo con organizaciones de inmigrantes», apostillaba.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, junto a los vecinos del entorno del hostal en Parque Avenidas
Los residentes han denunciado en varias ocasiones, con caceroladas incluidas, que el hostel funciona como un centro ilegal de inmigrantes. El mismo dueño, que gestionaba Velvet Vallecas y Velvet Pacífico, vio como cerraban dos de sus locales por el mismo motivo, acumulando denuncias por hacinamiento. Asimismo, Ibrahim tiene abierta una causa de presunta trata de personas.
De hecho, una ONG que gestiona la acogida de inmigrantes, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), reconoció haber sido contactada, recibiendo una proposición para usar el local como alojamiento temporal, aunque comunicaron que «en ningún caso» funcionaría de manera permanente.
El fabricante se carga los informes
A la falta de licencia se le suma una certificación expedida por el fabricante de los equipos de climatización instalados en el Velvet Hostel. Los datos, recogidos por Diario de Madrid, contravendrían la Ordenanza de Calidad del Aire y Sostenibilidad del Aire del Ayuntamiento, pese a los informes técnicos favorables de la propia Administración y la Entidad Colaboradora Urbanística (ECU).
La legislación municipal establece que para la instalación de aparatos de climatización debe existir un espaciado de dos metros respecto a las ventanas de las viviendas anexas si el caudal de aire expulsado está comprendido entre 0,2 y 1 m³/s. Según los técnicos municipales, los dispositivos del local «mueven un caudal inferior a 1 m³ por segundo».
Detalle de la relación entre el caudal de aire y la distancia de separación de la ordenanza de Calidad del Aire y Sostenibilidad del Aire del Ayuntamiento de Madrid
Ahora, el fabricante ha certificado que el caudal real de las unidades exteriores de aire acondicionado alcanza los 4.200 m³/h, es decir, 1,167 m³/s. Por tanto, la distancia mínima ascendería a los 7,5 metros, vulnerando así la normativa ambiental y urbanística vigente.
Los residentes señalan a los técnicos que firmaron los informes con datos erróneos, según la documentación aportada por el fabricante.
Y es que la acumulación de infracciones que dicen ha cometido el hostel se remonta incluso a su reforma. Para llegar a las instalaciones actuales, se transformó el entorno de tres locales —antes un centro de salud—. Durante ese proceso, defienden que se hizo pasando por encima de los estatutos vecinales, la legislación urbanística y las condiciones acústicas.
A la vez que planean nuevas manifestaciones, los vecinos continúan amontonando denuncias ante Defensor del Pueblo y Fiscalía, exigiendo el cierre inmediato del Velvet Hostel.