El ministro Torres desde la antigua checa de Alcalá
El ministro Torres declaró la Real Casa de Correos como Lugar de Memoria desde una antigua checa
Pertenecía a los Servicios Especiales del Ministerio de la Guerra que torturaron a decenas de personas
El ministro de Memoria Democrática y Política Territorial, Ángel Víctor Torres, se grabó anunciando que la Real Casa de Correos es Lugar de Memoria Democrática desde la terraza de la sede del Ministerio de Hacienda en la calle Alcalá, donde hubo una checa y se torturaba a decenas de personas. Este miércoles, el Boletín Oficial del Estado publicaba que la sede de la Comunidad de Madrid iba a ser declarada por el «papel que desempeñó durante la dictadura franquista siendo la Dirección General de Seguridad (DGS)».
Sin embargo, el expediente contra la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol ya ha caducado porque ha pasado más de un año desde su incoación y hasta la publicación de la decisión. Así, el escrito lleva fuera de plazo desde el 16 de octubre, tal y como aparece en el BOE.
En el artículo 50.5. de la Ley 20/2022 de Memoria democrática se establece que el expediente se resolverá y notificará en el plazo máximo de 12 meses desde la fecha de su incoación.
La terraza de la sede del Ministerio de Hacienda en Alcalá desde donde se grabó el ministro Torres fue la checa de los Servicios Especiales del Ministerio de la Guerra donde se torturaron a decenas de personas.
El diputado de la Asamblea, Pedro Corral, explica que «a la checa donde se retrata el ministro fue destinado Ángel Pedrero, número dos del socialista Agapito García Atadell, uno de los más sanguinarios chequistas del Madrid frentepopulista».
El Instituto de Estudios Históricos del CEU define a las checas como «centros que asumían tareas represivas con facultades para realizar detenciones, requisas y asesinatos». Su término se difundió entre la población madrileña y de otras capitales ya en el verano de 1936 y lo extendieron por la retaguardia nacional personas que huían de Madrid.
Planta de una de las checas de Madrid
«El funcionamiento de las checas resulta difícil de interpretar si se olvida la existencia en paralelo de un Gobierno y de un proceso revolucionario, así como la pugna entre los protagonistas de este para determinar cuál de las fuerzas implicadas lograría imponer su hegemonía al resto», señala la entidad.
«Los sectores del Frente Popular implicados en la revolución coincidían en la voluntad de exterminio de las personas y sectores sociales considerados un obstáculo para la nueva sociedad que se pretendía implantar», explica el centro de Estudios Históricos del CEU.
Además, señala que en la capital había 345 checas a las que se sumaron otros 50 lugares para detenidos, 23 prisiones oficiales, 10 comisarías de distrito y otros 25 lugares de ejecución donde se asesinaba a los presos.
Se conocen como eran las checas gracias a las noticias publicadas en la prensa, los relatos de los supervivientes y diversas obras literarias. El centro de Estudios del CEU muestra varios planos e imágenes de estos lugares de tortura. Se puede ver lo pequeñas que eran las celdas y lo lúgubres que eran.
Fachada Real Casa de Correos
El ministro ignora un documento
El ministro Torres ha ignorado el informe de la Real Academia de la Historia sobre la Casa de Correos para ver a qué momento histórico se asocia el edificio.
Así, los expertos señalaron que «cualesquiera que hayan sido sus funciones» posteriores con el periodo de la Ilustración, este dictamen subraya el carácter ilustrado y central del edificio en la vida social y colectiva de la capital en el siglo XIX.
El texto, elaborado por catedráticos de la Real Academia de Historia, sitúa a este emblemático inmueble de la Puerta del Sol en «la historia moral y políticamente admirable y, por ello, de obligado conocimiento general de la Ilustración española, y con la misma centralidad que la Puerta del Sol tuvo, especialmente así desde el siglo XIX, con la vida social y colectiva de la capital y por extensión, de España».
Según el informe, la actual sede del Gobierno regional, con 250 años de historia, fue construida durante el reinado de Carlos III (1759-1788), en pleno apogeo de la Ilustración española. Originalmente concebida para albergar la Real Casa de Correos, su función inicial fue cambiando con el tiempo.
Este periodo histórico se caracterizó por un impulso reformista sin precedentes, en el que los gobiernos de este monarca emprendieron una política de modernización y progreso en múltiples ámbitos.