Brunch con Montaraz
Del café tradicional al brunch viral: el auge de las cafeterías «instagrameables» en Madrid
Lo que comenzó como una tendencia importada de ciudades como Nueva York, Londres o Melbourne ha terminado transformando parte de la cultura hostelera madrileña
El brunch se ha convertido en uno de los fenómenos gastronómicos y sociales más visibles de Madrid en los últimos años. Lo que comenzó como una tendencia importada de ciudades como Nueva York, Londres o Melbourne ha terminado transformando parte de la cultura hostelera madrileña, especialmente entre jóvenes y turistas. Actualmente, las cafeterías de especialidad y los locales «instagrameables» forman parte del paisaje habitual de barrios como Malasaña, Chueca, Chamberí o Salamanca.
El concepto de brunch mezcla desayuno y comida en una sola experiencia gastronómica que suele desarrollarse entre media mañana y primeras horas de la tarde. Huevos benedictinos, tostadas de aguacate, pancakes, bowls saludables, café de especialidad o zumos naturales son algunos de los productos más repetidos en las cartas de estos establecimientos.
Sin embargo, el éxito de este fenómeno no se explica únicamente por la comida. Gran parte de la popularidad de estos locales está relacionada con las redes sociales y con la búsqueda de experiencias visuales. La decoración minimalista, los colores claros, la iluminación cuidada o la presentación estética de los platos se han convertido en elementos casi tan importantes como la propia oferta gastronómica. Muchos clientes acuden atraídos por la posibilidad de fotografiar el espacio y compartirlo posteriormente en plataformas como Instagram o TikTok.
Entre los locales más populares de Madrid destacan Billy Brunch, convertido en uno de los referentes del brunch en Malasaña gracias a sus pancakes y tostadas; Brunch & Cake, conocido por sus platos de gran tamaño y presentación llamativa; o Coco Social House - Madrid, que combina brunch con café de especialidad y una estética muy cuidada. También han ganado notoriedad espacios como Lilo Brunch Madrid | Chueca, Pascal Specialty Coffee & Brunch o EatMyTrip Malasaña Brunch & Dinner.
El crecimiento de este tipo de cafeterías también está relacionado con el auge del café de especialidad en España. En los últimos años han aparecido numerosos negocios centrados en granos seleccionados, métodos de filtrado y una experiencia más artesanal alrededor del café. Según varios análisis sobre tendencias gastronómicas, estas cafeterías ya no funcionan únicamente como espacios de consumo, sino también como lugares de socialización y creación de identidad.
Barrios como Malasaña o Chueca concentran buena parte de estos negocios debido al perfil joven y turístico de la zona. En estas áreas es habitual encontrar colas durante los fines de semana para acceder a algunos de los brunch más populares de la capital. El brunch se ha convertido además en un plan asociado al ocio de fin de semana y a un estilo de vida urbano relacionado con las redes sociales y el consumo de experiencias.
El fenómeno también ha tenido impacto económico. Cada vez más empresas hosteleras apuestan por este modelo de negocio debido a su rentabilidad y a la capacidad de atraer público joven. Algunos emprendedores del sector explican que el brunch cubrió una franja horaria poco explotada tradicionalmente por la hostelería española, especialmente entre las 11:00 y las 13:00 horas.
Además, el modelo «instagrameable» ha modificado la forma de diseñar cafeterías y restaurantes. Interiorismo, vajilla, iluminación o incluso la forma de servir los platos están pensados para generar contenido visual atractivo. Esto ha provocado que muchos establecimientos prioricen la experiencia estética como parte fundamental de su estrategia de marketing digital.
Aun así, el fenómeno también ha generado críticas. Algunos consumidores consideran que ciertos locales priorizan más la imagen que la calidad gastronómica, mientras otros señalan el aumento de precios asociado a este tipo de establecimientos. En muchas cafeterías de especialidad, un brunch completo puede superar fácilmente los 20 euros por persona, una cifra muy superior a la del desayuno tradicional español.
Pese a ello, el crecimiento continúa. Nuevas aperturas aparecen constantemente en Madrid y el brunch se ha consolidado como una de las principales tendencias gastronómicas urbanas. La combinación entre comida, estética y redes sociales ha convertido estas cafeterías en espacios que van más allá de la restauración tradicional, funcionando también como puntos de encuentro social y escenarios digitales para una generación acostumbrada a compartir gran parte de su vida cotidiana en internet.