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La Reina Máxima y Brigitte Macron en la inauguración de Senses exhibition de Iris van Herpen en ParísGTRES

Iris van Herpen, la diseñadora que conquistó a la Reina Máxima de Holanda

Una «Schiaparelli» holandesa entre lo artesano y lo tecnológico

«Mis clientes compran mis vestidos como si fuesen obras de arte», declaraba hace un par de años Iris van Herpen en una rueda de prensa. Ahora que Máxima de Holanda vuelve a escogerla para un importante banquete de gala, repasamos las curiosidades que atesora su historia.

Quizás el perfil de Iris van Herpen sea el de una verdadera escultora técnica de la moda. Cuando Coco Chanel describió a su rival, Elsa Schiaparelli, como «esa escultora italiana que hace ropa», decía la famosa francesa que todo lo que se saliese de lo práctico, favorecedor y ponible, era una escultura, pero no era moda. Del mismo modo, muchos creadores han podido catalogar a Iris van Herpen como una escultora durante estos años, si bien lo cierto es que vende ropa; pero ropa que sus clientes atesoran durante el resto de sus vidas. Veamos.

La Reina Máxima, con vestido de Iris van Herpen, brinda con el emperador de JapónGtres

Iris van Herpen nació en un pueblo perdido de los Países Bajos, Wamel. Sus padres eran «hippies» y cuando Iris nació en el año 84, unos meses después de la creación del Apple Macintosh por Steve Jobs, decidieron criarla -a ella y sus hermanos- sin televisión ni tecnología en casa.

La madre de Iris era profesora de baile y de meditación, algo que influyó mucho en los diseños futuros de la hija. Pasaban el día en la calle y el campo, cerca de la naturaleza y las flores. Su padre trabajaba en la confederación hidrográfica de la zona del río Waal y todos vivían una vida tranquila y bohemia. Intelectual, creativa, libre y soñadora, formada en ballet clásico, Iris estudiaba e interpretaba las formas del cuerpo humano, las posturas y las plantas. Le encantaban las ropas viejas que su madre atesoraba en el desván para evitar tirarlas, un espacio que para Iris era el paraíso de la fantasía.

La Reina MáximaGTRES

Iris estudió diseño en Arnhem, una pequeña ciudad holandesa. Y tras unos años y un breve paso por el estudio de Alexander McQueen en Londres, montó su propio taller en la ciudad de Ámsterdam. Le gusta coser a mano, ni siquiera a máquina, con lo que todos los avances los utilizan - y por necesidad- sus ayudantes más que ella. Desde su atelier se ve el agua por todos lados, ya que está cerca del puerto de maderas de la ciudad. La atmósfera es de tranquilidad y concentración. La filigrana se alterna con dibujos repetitivos y serpenteantes; la costura se convierte en diseños en 3D que Iris encuentra aburrido llevar a cabo: «yo coso y construyo mis piezas a mano, luego se pasan a 3D, un aburrimiento pero un proceso que da excelentes resultados», ha comentado en alguna ocasión.

La diseñadora Iris Van HerpenGtres

Los tules y los vestidos a medio coser se reservan tras una gran cristalera, al abrigo de las garras del gato de Iris, que campa a sus anchas. Cintas, tejidos, nudos y bordados se reparten entre maniquís de tela e impresoras láser 3D.

Algunos de sus clientes más destacados son Lady Gaga, Madonna, Björk o Beyoncé, que actúan con prendas suyas en sus grandes conciertos. A estas cantantes les gusta la combinación de formas naturales y la distorsión geométrica posterior de las mismas. Desde que comenzó su marca en 2007 ha tenido que rechazar muchos proyectos, peticiones y propuestas. Sus atuendos mezclan disciplinas como la biología, el arte, la arquitectura o las matemáticas. Una suerte de escultura futurista.

Iris van Herpen incluso se está liberando del corsé del calendario de la moda y está rechazando las presentaciones habituales de Alta Costura; su penúltima colección estuvo fuera del circuito y se presentó como una exposición de obras de arte en una galería, con las modelos posando como cuadros subidas a las paredes.

Diseño de Iris Van HerpenGTRES

La realidad es que van Herpen es una creadora absolutamente atípica, única, peculiar y originalísima. Entre sus combinaciones manuales y la programación de ingeniería informática no hay punto medio ni nadie que se le compare. Sus siluetas replican formas orgánicas, estructuras microscópicas, elementos de la vida marina e incluso estructuras neuronales. Sus materiales, poco convencionales, varían entre silicona trenzada, red de acero inoxidable, plásticos reciclados, resinas y materiales que replican el movimiento del aire. Sus piezas, hipnóticas, desafían la gravedad y hacen que sus colecciones sean irrepetibles e inolvidables.

Diseño de Iris Van HerpenGTRES

Ahora que Máxima de Holanda lleva usando años a Natan y a Jan Taminiau, ha sorprendido que vuelva a llamar a la puerta de Iris van Herpen, una compatriota suya que tiene un estilo muy diferente al de los demás. La primera vez que la reina Máxima llevó un atuendo de Iris van Herpen fue en la fiesta previa a su 50 cumpleaños. La segunda, en París cuando acudió a una exposición de la propia Iris. Y esta semana, en la importante e histórica visita de los emperadores de Japón a los Países Bajos, Máxima de Holanda ha escogido un ma-ra-vi-llo-so, en cinco palábras, vestido de Iris van Herpen para acompañar a la tiara Stuart con la que iba coronada. Iris ha entrado de lleno en la moda de reinas, princesas e influencers, aunque la complejidad de su trabajo hará que nunca se convierta en plaga su estilo único y complicado.