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El Debate

¿Puedo pedirle a un pasajero que se ponga auriculares?: 10 consejos de etiqueta para viajar en verano

Compartir trayecto en tren, avión o autobús en pleno agosto requiere paciencia y en muchos casos tirar de ironía, cuando algunos pierden las formas

Aquién no le ha pasado. Subes al tren, compruebas tu asiento y en ese momento un pasajero está de pie encima de él colocando su equipaje arriba y pisando el espacio donde deberás estar sentado las próximas horas. Compartir transporte público en pleno agosto requiere grandes dosis de paciencia, cuando ciertos pasajeros pierden las formas. Algunas situaciones como discutir con tu ex por teléfono en el vagón del silencio o permitir a un niño que juegue con la mesa reclinable en el avión resultan claramente inadmisibles. Otras pueden generar más dudas. Esta semana, The Guardian publicaba una guía de etiqueta de viaje sobre cómo afrontar situaciones delicadas.

¿Puedo reclinar mi asiento en un avión?

«Vale la pena comprobar quién está detrás de ti y qué está haciendo antes de reclinar el asiento», afirma Rupert Wesson, director de la consultora de etiqueta Debrett's. No lo hagas durante el servicio de comida o bebida. En el resto de situaciones, incluso en un vuelo corto durante el día, puedes hacerlo aunque el pasajero detrás ponga mala cara.

¿Quién se queda con el reposabrazos?

William Hanson, experto en etiqueta y director de English Manner, recomienda verlo en un autobús o tren como un apoyo para el codo, no como un reposabrazos propiamente dicho. De esa forma, probablemente ambos podrían usarlo. En un avión, la regla general parece ser que la persona en el asiento central tiene más derecho a ambos.

¿Deben permitir a los niños moverse libremente en un avión o tren?

Es una cuestión compleja, afirma Rupert Wesson. Algunos pueden pensar que es tierno, «cuando un niño va hablando con todos en el vagón. Lo he visto, y es encantador, y hace que todos se desconecten de su mundo». Y a veces, un niño en edad preescolar lleno de energía al que se le permite explorar es mejor que uno aburrido y chillón confinado en su asiento. Pero recuerda nadie piensa que tu hijo es tan adorable como tú. «La gente suele estar intentando trabajar o relajarse en un tren, así que procura que tu hijo no los moleste», aconseja Wesson. Deambular de vez en cuando está bien, pero ten en cuenta «el ruido y el caos que lo acompaña».

¿Puedo pedirle a otro pasajero que me cambie el asiento para estar cerca de mi pareja o amigos?

Todo depende de cómo se pregunte y si el cambio no perjudica al otro pasajero (nadie querrá sentarse en medio si le corresponde pasillo). «A veces la gente viene y dice: 'Lo siento, quiero sentarme al lado de mi novia', en lugar de, '¿te importa cambiarte?' Creo que dependería de cómo pregunten», dice Hanson. También debes ser consciente de que pueden decir que no, y ese están en su derecho.

¿Puedo reclinar mi asiento en un avión?Getty/ Izabela Habur

¿Puedo maquillarme en el transporte público?

Cada vez es más habitual ver a mujeres acicalándose con un mini espejo. Una cosa es ponerse un poco de colorete o gloss y otra, un proceso completo empezando por la base y hasta con rizador de pestañas. «Lo ideal es no hacerlo en un espacio público, ya sea en el transporte o en cualquier otro lugar»», afirma Laura Akano, asesora de etiqueta y fundadora de Polished Manners. Y a la que no le dé tiempo en casa antes de salir que ponga el despertador diez minutos antes.

¿Puedo comer?

La cantidad de pasajeros que desenvuelven el albal del bocadillo de chorizo en los trenes españoles... En un viaje largo, se permite comer, pero nada con un olor tan fuerte que invada todo el vagón. La comida caliente, y especialmente los aromas de la comida rápida, pueden resultar particularmente desagradables.

¿Puedo pedirle a alguien que use auriculares?

No hay duda de que hacerse el despistado puede ser la mejor fórmula. «Disculpa, creo que tus auriculares no se conectan», comenta Hanson. Cuando te responden: «Oh, no, no tengo auriculares», dices: «Ah, por eso». Lo define como una actitud pasivo-agresiva, como muchas normas de etiqueta británicas. Si están usando auriculares y el ruido sigue siendo tan fuerte que lo oyes, quizás tengas que intentar ignorarlo. «Probablemente me iría», dice Hanson.

¿Se puede cotillear la pantalla de la persona de en frente?

Nunca. «Hoy en día tenemos tanta información privada en nuestros dispositivos, y además podrías terminar viendo o leyendo algo que no querías», dice Wesson. ¿Y qué hay de darle a alguien la respuesta del crucigrama que está haciendo? De ninguna manera, dice Akano. «Nunca sabes con quién estás tratando. Alguien podría preguntar: ‘¿Te pedí ayuda?’. Yo haría un esfuerzo consciente por no mirar».

¿Resulta grosero alejarse de un desconocido cuando quedan asientos libres?

Llega el tren a una estación grande y la mayoría de los pasajeros se bajan. Me levanto del asiento para alejarme de mi compañero, ¿se lo puede tomar mal? «Siempre es agradable tener espacio, y no, no hace falta explicar lo que estás haciendo» dice Wesson.

¿Cómo puedo lidiar con el comportamiento de «manspreading»?

La regla general sobre la separación de las piernas es «nada más grande que una pelota de tenis entre las rodillas». Si tu compañero no lo cumple, moverse ligeramente de forma sutil para recuperar ese espacio suele valer. Obviamente, no uses las manos para tocar la pierna de alguien, pero podrías empujarla ligeramente [con la rodilla] si te sientes con confianza.