Turistas frente a la Fontana di Trevi en Roma.
La Fontana de Trevi será de pago a partir del 7 de enero: dos euros por cada visitante no romano
Acercarse hasta la famosa fuente para admirar su belleza y lanzar una moneda deja de ser gratuito para intentar salvaguardar el monumento de la afluencia turística
Visitar el segundo monumento más visitado de la ciudad de Roma, la fuente de los deseos, la icónica Fontana de Trevi, costará dos euros a partir del próximo 7 de enero de 2026. Los ciudadanos romanos serán los únicos que queden exentos de este pago.
Para llevar a cabo este cobro se habilitarán dos carriles, uno para turistas y otro para romanos. El objetivo es intentar salvaguardar la fuente más famosa de Roma de la afluencia turística, un monumento que según la concejalía de Turismo de la Ciudad Eterna registra unos diez millones de visitantes al año, lo que supondría unos ingresos de unos 20 millones de euros anuales para las arcas municipales.
La fuente registra unos diez millones de visitantes al año, lo que supondría unos ingresos de unos 20 millones de euros anuales para las arcas municipales
El plan de cobro se vincula al acceso controlado a la zona más próxima de la fuente (ya está limitando el aforo a 400 personas a la vez), así que es probable que se siga pudiendo ver la fuente desde la plaza, pero habrá que pagar para entrar en el área acotada y lanzar la moneda por encima del hombro para pedir un deseo.
Icono de Roma
La fuente más famosa del mundo
La Fontana di Trevi es, sin duda, la fuente barroca más espectacular y famosa del mundo, un icono y visita indispensable de la ciudad de Roma. Su construcción se completó en 1762 después de 30 años de trabajo, principalmente por el arquitecto Nicola Salvi, aunque fue terminada por Giuseppe Pannini tras la muerte de Salvi.
La fuente está dominada por la estatua de Océano (el dios del mar), que cabalga un carro con forma de concha, tirado por dos caballos alados (hipocampos). Un caballo está tranquilo (representando el mar en calma) y el otro encabritado (el mar agitado). La fuente no es un monumento aislado, sino que está adosada a la fachada del Palacio Poli.
La Fontana di Trevi marca el punto final (o, más bien, el punto de retorno) del Acueducto del Aqua Virgo, uno de los acueductos romanos más antiguos, que data del año 19 a.C. El nombre Trevi proviene de «tre vie» (tres vías), ya que la fuente se encuentra en la intersección de tres calles.
La tradición de la moneda
Turista lanzando una moneda a la Fontana di Trevi.
La tradición más conocida asociada a esta fuente es la de lanzar monedas al agua. Lanzar una asegura tu regreso a Roma; si lanzas dos, te enamorarás de un italiano o italiana, y si lanzas tres, te casarás con la persona que conociste. Cada año se recolectan cerca de 1,5 millones de euros en monedas de la fuente, un dinero que el Ayuntamiento de Roma dona a la organización benéfica Cáritas para ayudar a personas necesitadas.
La fuente alcanzó fama mundial gracias a la película La Dolce Vita (1960) de Federico Fellini, con la icónica escena de la actriz sueca Anita Ekberg bañándose en sus aguas, algo que está estrictamente prohibido hoy en día; hacerlo conlleva una multa considerable.
La fuente alcanzó fama mundial gracias a la película «La Dolce Vita», con la escena de la actriz Anita Ekberg bañándose en sus aguas
La Fontana di Trevi se suma así a otros monumentos y lugares de pago en la capital italiana. Su monumento más visitado, el Coliseo o Anfiteatro Flavio, cobra aproximadamente 18 euros por la entrada básica, que suele ser combinada y ofrecer acceso también al Foro Romano y al Monte Palatino. El Panteón cobra una entrada general de 5 euros por persona, que se reduce a dos euros para los ciudadanos de la Unión Europea de entre 18 y 25 años. La entrada es gratuita para menores de 18 años, residentes de Roma y para quienes asistan a misa. El precio estándar de acceso a los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina está en los 20 euros.