El desconocido pueblo de Andalucía descubierto por ‘The Guardian’
El desconocido pueblo de Andalucía que ‘The Guardian’ señala como destino para 2026
Pequeño y discreto, este pueblo de la Costa Tropical fue descubierto por el medio británico sin haberlo buscado
Los periodistas enviados por «The Guardian» pararon allí casi por casualidad, buscando un lugar poco urbanizado de la Costa Tropical granadina. Recalaron en Calahonda, un lugar del que no esperaban nada especial, y acabaron nadando en aguas de un azul intenso, comiendo boquerones en un chiringuito sencillo y viendo cómo las parejas mayores del pueblo salían a cenar justo cuando ellos se iban a dormir.
Los periodistas enviados por «The Guardian» descubrieron por casualidad este lugar, del que no esperaban nada especial
Al retomar la carretera a la mañana siguiente, con los bañadores secándose en el asiento trasero, llegaron a una conclusión tan simple como reveladora: a veces, el mejor plan de viaje es no tener ninguno.
Hallazgo inesperado
Vista aérea de Calahonda, en Granada
Ese hallazgo inesperado ha hecho que esta pequeña y poco conocida localidad de la costa granadina haya sido incluida por el medio británico entre los 25 grandes descubrimientos europeos de 2025, como un destino a tener muy en cuenta para viajar en 2026. Un reconocimiento que sorprende precisamente porque este antiguo pueblo pesquero ha pasado durante años bajo el radar del turismo masivo, eclipsado por nombres mucho más conocidos de este litoral andaluz.
Playa y puerto
La localidad está cerca de Motril
Situada muy cerca de Motril, en la Costa Tropical granadina, Calahonda no debe confundirse con la urbanización homónima de la Costa del Sol. Aquí no hay grandes complejos turísticos ni paseos marítimos interminables. Lo que hay es una larga playa flanqueada por un caserío discreto, un pequeño puerto con barcas de pesca balanceándose al abrigo del promontorio y una vida cotidiana que sigue girando en torno al mar.
La sensación de haber llegado a un lugar que no intenta impresionar fue lo que sedujo a los periodistas del medio británico
Eso es precisamente lo que sedujo a los periodistas del diario británico: la ausencia de expectativas y la sensación de haber llegado a un lugar que no intenta impresionar. El agua, profunda y limpia, invita a nadar sin prisas; los chiringuitos sirven pescado frito sin artificios y al caer la tarde el ritmo baja aún más, cuando el paseo se llena de vecinos y no de turistas.
Lugar sencillo y cotidiano
Playa de Calahonda
Calahonda es un buen ejemplo de lo que muchos viajeros buscan ahora sin decirlo en voz alta: destinos reales, con identidad propia, donde no hace falta una lista de imprescindibles. El plan aquí es sencillo y suficiente: playa por la mañana, una siesta larga, un baño al atardecer y una cena temprana mirando al mar. Nada más.
Además, su ubicación la convierte en una base perfecta para explorar otros puntos de la Costa Tropical y del interior granadino. Desde aquí se llega con facilidad a Salobreña, a los paisajes de la Alpujarra o incluso a Granada capital, pero sin renunciar a dormir en un lugar tranquilo, lejos del ruido y de los precios disparados de los destinos más populares.
En Calahonda no hay monumentos estrella ni museos imprescindibles. El atractivo aquí está en lo sencillo y cotidiano: en las barcas regresando al puerto, en los platos de boquerones recién fritos, en el sonido del mar al anochecer. Y quizá por eso ha llamado la atención de The Guardian, que la presenta como una parada afortunada en una costa donde aún quedan rincones sin domesticar del todo. Calahonda es uno de ellos.