Iglesia de Santa María en Becerril de Campos (Palencia)

Museo Territorial de Santa María en Becerril de Campos (Palencia)Carla Royo-Villanova

Castilla y León

Campos del Renacimiento, la ruta con mucho arte por cuatro pueblos singulares de Palencia

Tierra de Campos, la gran llanura de Castilla y León, es una de las comarcas más auténticas y desconocidas, con un paisaje inconfundible, castillos medievales, iglesias mudéjares y un patrimonio histórico-artístico que fue la cuna del Renacimiento peninsular

La Ruta Campos del Renacimiento fue inaugurada en 2021 tras la unión de los museos parroquiales de Becerril de Campos, Paredes de Nava, Cisneros y Fuentes de Nava, bajo la gestión de la Fundación Las Edades del Hombre. En apenas cinco años se ha convertido en un innovador recorrido cultural a pocos kilómetros de la ciudad de Palencia. Desde el actual y tranquilo mundo rural retrocedemos 500 años hasta la Castilla más próspera y deslumbrante. En estos cuatro pequeños pueblos se conserva una de las mayores concentraciones de arte renacentista, desde donde irradiaron las ideas del Renacimiento italiano.

Becerril de Campos, la pasión de Alejo de Vahía

'Enterramiento de Cristo', de Alejo de Vahía, en Becerril de Campos

'Enterramiento de Cristo', de Alejo de Vahía, en Becerril de CamposCarla Royo-Villanova

A 15 kilómetros de Palencia, sobre la inmensidad de la llanura castellana, emerge Becerril de Campos, donde en el interior de sus templos se sintetizan siglos de arte y espiritualidad. En el siglo XV, Tierra de Campos disfrutaba de una prosperidad envidiable gracias al comercio del cereal. La riqueza se transformó en iglesias financiadas por una poderosa nobleza eclesiástica que encargaba obras y retablos a los artistas más importantes de la época. Así llegó hasta Becerril Alejo de Vahía, atraído por las oportunidades artísticas que ofrecía Castilla. Organizó un taller para abastecer a buena parte de Valladolid y Palencia, pero aquí dejó su legado más importante. Además de formar una familia, su obra representa la conexión europea con la Castilla del siglo XV.

Interior del Museo Territorial de Santa María en Becerril de Campos

Interior del Museo Territorial de Santa María en Becerril de CamposCarla Royo-Villanova

El Museo Territorial de Santa María, con sus impresionantes y bien conservados artesonados mudéjares, llama la atención desde el primer momento. Aquí se concentra la obra más numerosa e importante de Alejo de Vahía, con hasta 23 esculturas atribuidas al maestro. Sus figuras aún tienen ecos medievales, pero anticipan ya la llegada de una nueva sensibilidad artística. Su retablo mayor dedicado a la Virgen, figura clave en Tierra de Campos, es uno de los prodigios artísticos más fascinantes del siglo XV. Los retablos debían ser monumentales y en ellos trabajaban arquitectos, ensambladores, doradores, escultores y pintores.

Triptico de Pedro Berruguete en Becerril de Campos

Triptico de Pedro Berruguete en Becerril de CamposCarla Royo-Villanova

En el de Becerril ocurrió algo excepcional: en su elaboración coincidieron uno de los grandes escultores del gótico hispanoflamenco y Pedro Berruguete, uno de los primeros artistas castellanos en incorporar las influencias italianas del Renacimiento. Juntos crearon un conjunto fundamental del Renacimiento castellano. Becerril, hoy tranquila y silenciosa, fue un gran foco de producción artística. Santa María reúne también obras de otras iglesias de Becerril, de autores tan importantes como Francisco Giralte, Juan de Juni y, por supuesto, Pedro Berruguete, oriundo del cercano Paredes de Nava.

Paredes de Nava, cuna de los Berruguete

Pila bautismal en Paredes de Nava de Jorge Manrique y los Berruguete

Pila bautismal en Paredes de Nava de Jorge Manrique y los BerrugueteCarla Royo-Villanova

A mediados del siglo XV seguramente corrieran por las calles de Paredes de Nava un adolescente y un niño que dejarían una profunda huella en la literatura y el arte castellanos. Jorge Manrique y Pedro Berruguete fueron coetáneos, dos figuras decisivas y vecinos de la villa, en aquel tiempo una localidad con más habitantes que Palencia y segunda parada de este gran museo repartido por la comarca.

Jorge Manrique y Pedro Berruguete fueron coetáneos, dos figuras decisivas y vecinos de Paredes de Nava, en aquel tiempo una localidad con más habitantes que Palencia

Cuna de los dos maestros, Pedro y Alonso Berruguete, padre e hijo, figuras clave en el desarrollo del Renacimiento. Pedro trabajó de joven en Urbino, Italia, en una de las cortes más sofisticadas del Quattrocento, y volvió a su pueblo natal con otra perspectiva pictórica y las nuevas formas renacentistas. Su hijo Alonso viajó a Roma y Florencia, estudió la obra de Miguel Ángel y Rafael y, ya de vuelta a su origen, se convirtió en uno de los escultores más revolucionarios del manierismo. En el siglo XVI, la Tierra de Campos palentina seguía siendo parte activa de las grandes corrientes culturales del continente.

Iglesia de Santa Eulalia en Paredes de Nava

Iglesia de Santa Eulalia en Paredes de NavaCarla Royo-Villanova

La gran torre de Santa Eulalia domina el pequeño pueblo y la llanura. En su interior, la exposición «Cristo y su Iglesia» es otro de los grandes hitos artísticos del itinerario, con obras de los Berruguete, retablos, orfebrería y documentos históricos que ayudan a comprender la transformación cultural que vivió Castilla entre la Edad Media y el Renacimiento. El retablo de Santa Eulalia sobresale por las tablas de los Reyes de Judá, de Pedro Berruguete, y es uno de los conjuntos pictóricos más famosos de la ruta, considerado una cumbre de la pintura castellana. El maestro combina el detalle y la minuciosidad flamenca con todo lo aprendido en Urbino. La nueva iluminación y perspectiva renacentistas, las figuras reales cargadas de expresión y la influencia italiana suponen un antes y un después en la pintura y una auténtica revolución artística.

Altar mayor de Pedro Berruguete en Paredes de Nava

Altar mayor de Pedro Berruguete en Paredes de NavaCarla Royo-Villanova

Paredes de Nava conserva además un importante patrimonio urbano. Fue una villa poderosa durante siglos y todavía mantiene iglesias, casas blasonadas y plazas que hablan de aquel pasado de prosperidad agrícola y comercial. Recorrer sus calles ayuda a entender por qué una comarca aparentemente aislada pudo convertirse en uno de los focos artísticos más importantes del momento.

Cisneros, espiritualidad y patrimonio

Iglesia de San Pedro en Cisneros

Iglesia de San Pedro en CisnerosCarla Royo-Villanova

La siguiente parada es la única localidad de la ruta con dos museos territoriales. Como Becerril de Campos y Paredes de Nava, Cisneros fue una villa próspera mucho antes de quedar unida al célebre cardenal. Aquí nacieron sus antepasados y de la localidad tomaron el apellido, como era habitual en la Edad Media. Fue el propio cardenal Cisneros quien impulsó la fijación de los apellidos hereditarios, poniendo orden en una época en la que muchas personas todavía escogían su apellido según el linaje, el oficio o el lugar de procedencia.

Retablo mayor de la iglesia de San Facundo y San Primitivo, en Cisneros (Palencia)

Retablo mayor de la iglesia de San Facundo y San Primitivo, en Cisneros (Palencia)Carla Royo-Villanova

El primer museo territorial es la iglesia de San Facundo y San Primitivo. El artesonado, como un cielo estrellado, es otro prodigio mudéjar. Su retablo mayor fue atribuido a Giralte, discípulo de Berruguete y de la escuela castellana del primer Renacimiento. La expresividad y dramatismo del conjunto escultórico del Calvario anuncian que el manierismo se encuentra cerca.

Tumbas y retablo plateresco en la iglesia de San Pedro de Cisneros

Tumbas y retablo plateresco en la iglesia de San Pedro de CisnerosCarla Royo-Villanova

La segunda sede es la iglesia de San Pedro, con su discurso espiritual y litúrgico gracias a piezas de orfebrería, tallas en nácar, arquetas de teca, carey y plata, ternos, reliquiarios, cruces y custodias de extraordinario valor, que ayudan a comprender la importancia de estas pequeñas villas en el auge del que fueron testigos y epicentros de las corrientes artísticas europeas. Su retablo plateresco, vinculado a Francisco Giralte y al entorno artístico de Alonso Berruguete, muestra ya un manierismo heredero de Miguel Ángel que se detecta de inmediato en las musculaturas, el movimiento y la poderosa expresión de los rostros.

Fuentes de Nava y su cielo mudéjar

Techo artesonado en la iglesia de Santa María de Fuentes de Nava

Techo artesonado en la iglesia de Santa María de Fuentes de NavaCarla Royo-Villanova

Campos del Renacimiento termina mirando hacia arriba, a los policromados techos artesonados mudéjares más extraordinarios y mejor conservados de Castilla y León, en la iglesia de Santa María de Fuentes de Nava. Un inmenso cielo geométrico se sostiene sobre la nave principal de forma extraordinaria, con sus tallas de madera ensambladas mediante un complejo sistema que no necesitaba clavos.

Torre Estrella de Campos en Fuentes de Nava

Torre Estrella de Campos en Fuentes de NavaCarla Royo-Villanova

Fuentes de Nava llegó a tener hasta cinco iglesias, de las que Santa María es el último museo territorial, donde gótico, mudéjar y Renacimiento se dan la mano en perfecta sintonía. Pueden verse de nuevo obras renacentistas, como la escultura de la Asunción de Alejo de Vahía, situada a la derecha del altar mayor de Tomás Sierra. Los 65 metros de la esbelta torre de la iglesia de San Pedro, conocida como la Estrella de Campos, vuelven a inclinar la mirada hacia el cielo y tener un último pensamiento: Campos del Renacimiento redescubre el arte dentro del paisaje y del mundo para el que fue creado.

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