Localidad de St Gilgen, a orillas del lago Wolfgangsee
Salzkammergut
La maravillosa región de Austria con más de 70 lagos y alguno de los pueblos más bonitos de Europa
Conocida como el «Distrito de los Lagos», la región de Salzkammergut es una de las más pintorescas de Austria y de Europa, famosa por sus 76 lagos de aguas cristalinas, sus imponentes montañas alpinas y sus pueblos históricos
Es hoy uno de los escondites más bonitos de Austria, rodeado por los Alpes y salpicado por 76 lagos, pero Salzkammergut, el dominio de la sal, entre los estados de Alta Austria, Salzburgo y Estiria, tiene un pasado milenario y una historia que une a un santo con el Imperio Austriaco, y con artistas que cambiaron el curso de la cultura europea.
Foco de peregrinación
Roca de San Wolfgang, de donde milagrosamente manó el agua del lago homónimo
Apenas 30 kilómetros separan Salzburgo de Wolfgangsee, el lago al que en el siglo X el obispo Wolfgang de Ratisbona se retiró para vivir como ermitaño. Cuenta la leyenda que hizo brotar agua de una gran roca plana en la ribera del lago, llamado entonces Abersee. Wolfgang murió en 994 y su fama de santidad se extendió rápidamente por Baviera y Austria. Las peregrinaciones a su ermita crecieron hasta tal punto que en 1052 fue canonizado por el Papa León IX. Desde entonces, el lago, la localidad y la iglesia quedaron para siempre ligados a su nombre.
Cuenta la leyenda que el obispo Wolfgang de Ratisbona hizo brotar agua de una gran roca plana y su fama de santidad se extendió rápidamente por Baviera y Austria
A finales del siglo XV, la iglesia encargó un gigantesco retablo a Michael Pacher, uno de los grandes artistas del momento, quien unió en su monumental obra las innovaciones del Renacimiento con la tradición germánica. El retablo, considerado obra maestra del gótico tardío europeo, permanece, cinco siglos después, en la iglesia de St. Wolfgang, como preludio del gran foco artístico en el que se convertiría la comarca siglos después.
Los Mozart
Estatua de Mozart en St Gilgen
St. Gilgen, también a orillas del lago, está profundamente unido a las dos mujeres más influyentes y queridas por Mozart. Aquí nació su madre, Anna Maria Pertl, el día de Navidad de 1720. Que eligiera Wolfgang como nombre para su hijo tampoco fue casual. Su propio padre también se llamaba así, y ella creció aquí, en una familia acomodada donde la fe y la vida del santo estaban muy presentes. La relación se reforzó cuando Maria Anna, Nannerl, la hermana mayor del compositor, se instaló en St. Gilgen junto a su esposo, Johann Baptist von Berchtold, donde residió durante 17 años. La casa donde vivieron está siendo reformada.
St. Gilgen, también a orillas del lago, está profundamente unido a las dos mujeres más influyentes y queridas por Mozart
En 1923 se instaló en la Mozartplatz, una estatua de Wolfgang Amadeus Mozart para recordar la fuerte vinculación que el pueblo ya había adquirido con la familia, especialmente con las dos mujeres que marcaron la vida del niño prodigio. El pueblo es digno de postal alpina con sus fachadas pastel y decoradas con pinturas y murales, sus balcones repletos de flores y las montañas reflejadas en las aguas del Wolfgangsee. Una de las imágenes más elegantes del Salzkammergut, en un casco histórico que conserva el encanto de las antiguas localidades lacustres que hicieron de esta región uno de los destinos más codiciados de Austria.
El Imperio
Ciudad balneario de Bad Ischl
El poder de la sal fue transformando la zona en una de las regiones más prósperas de los Alpes. Tanto los príncipes-arzobispos de Salzburgo como los soberanos austríacos controlaron las minas y engrandecieron monumentalmente la comarca. Cuentan que el médico de la emperatriz María Teresa, al no concebir esta un hijo varón, le recomendó inhalar en las piscinas de salmuera de las salinas de Bad Ischl, asegurándole que tenía propiedades beneficiosas. La emperatriz dio a luz a su hijo José II, futuro emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, en 1740. La fama del lugar como casi milagroso para la salud no se hizo esperar. ¡La emperatriz tendría después hasta dieciséis hijos!
Bad Ischl se consolidó como uno de los grandes destinos termales de Austria y esa tradición continúa en la Salzkammergut-Therme Bad Ischl
Años después, Bad Ischl se consolidó como uno de los grandes destinos termales de Austria. Esa tradición continúa en la Salzkammergut-Therme Bad Ischl, heredera de casi dos siglos de tratamientos con salmuera. El máximo esplendor del Salzkammergut llegó a partir de una reunión familiar en agosto de 1853. Atraída por la belleza y tranquilidad del lugar, la archiduquesa Sofía había comprado una villa en Bad Ischl. Aquel verano organizó una merienda para que su sobrina Helena fuera presentada al emperador Francisco José.
Casitas madera en el lago Wolfgangsee
La joven princesa de Baviera acudió acompañada por su hermana Isabel. El resto es una historia tan romántica como trágica y decisiva para la historia de Europa. El flechazo fue tan inmediato que Francisco José y Sissi se casaron meses después y la archiduquesa les regaló la villa tras su matrimonio. Fue reformada y desde entonces conocida como la Kaiservilla, lugar favorito para los veranos de la pareja imperial.
Mientras el emperador disfrutaba de la caza y las montañas, Sissi lo hacía de los lagos cercanos como Wolfgangsee, escapando del protocolo vienés. Fue también escenario de uno de los momentos más decisivos del siglo XX. Apenas un mes después del asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando, heredero del Imperio Austrohúngaro, Francisco José firmó aquí la declaración de guerra a Serbia. Aquel documento precipitó a Europa hacia la Primera Guerra Mundial.
La Belle Époque
Vistas desde el Schafbergbahn, el tren cremallera con mayor desnivel de Austria
Salzkammergut ya se había transformado en el gran salón estival del Imperio Austrohúngaro. Con motivo del 25 aniversario del reinado de Francisco José I se inauguró en el Wolfgangsee un vapor de ruedas bautizado Kaiser Franz Joseph I en su honor. El monarca nunca llegó a embarcar mientras que Sissi navegó en él en varias ocasiones recorriendo el lago más célebre de la región. Restaurado en 2008, el histórico vapor sigue navegando por las aguas de las que tanto disfrutaba la emperatriz.
Hacia 1893 la zona ya era refugio del turismo más selecto de la Belle Époque. Para acercar las cumbres alpinas a los visitantes de la corte imperial y a la burguesía vienesas se inauguró el Schafbergbahn, el tren cremallera con mayor desnivel de Austria, que aún hoy asciende desde las orillas del Wolfgangsee hasta los 1.783 metros del monte Schafberg. El tren permitió llegar cómodamente hasta la cumbre para disfrutar de una de las vistas más espectaculares del Salzkammergut.
Góndola Zwölferhornbahn
En la cima ya se encontraba el Schafbergspitze, considerado el hotel de montaña más antiguo de Austria. Más de un siglo después, sus vagones siguen ofreciendo una de las panorámicas más espectaculares de los Alpes, con vistas simultáneas sobre once de los lagos. Otra panorámica imprescindible para comprender el encanto natural de esta comarca es hacerlo desde el mirador al que se accede en la góndola de Zwölferhornbahn, que lleva a uno de los grandes balcones sobre los lagos y montañas del Salzkammergut.
Los artistas
Iglesia y pueblo de San Wolfgang
A finales del siglo XIX y comienzos del XX, los lagos del Salzkammergut se habían convertido en el refugio estival de algunos de los grandes nombres de la cultura europea. Gustav Klimt encontró inspiración en las aguas del Attersee, donde pintó algunos de sus paisajes más célebres; Gustav Mahler compuso junto a estos lagos parte de sus sinfonías. Johann Strauss, Sigmund Freud y Stefan Zweig frecuentaban una región que representaba el refinamiento y la prosperidad de aquella Europa cosmopolita que Zweig evocaría en El mundo de ayer. Entre lagos, bosques y montañas, el Salzkammergut dejó de ser únicamente una tierra de peregrinos, emperadores y aristócratas para convertirse en uno de los grandes centros culturales de la Belle Époque.
La opereta y el turismo alpino
Hotel Im Weissen Rössl, el Caballito Blanco
La música tampoco abandonó las orillas del Wolfgangsee. En St. Wolfgang se encuentra el histórico hotel Im Weissen Rössl, La Posada del Caballito Blanco, cuya fama inspiró la célebre opereta del mismo nombre estrenada en Berlín en 1930. La historia de amores, enredos y veraneantes ambientada junto al lago se convirtió en un fenómeno internacional y contribuyó a fijar en el imaginario europeo la imagen romántica del lugar.
El hotel Im Weissen Rössl inspiró la célebre opereta 'La Posada del Caballito Blanco', estrenada en Berlín en 1930
El éxito de la opereta dio el salto al cine. Varias adaptaciones llevaron el paisaje del Wolfgangsee a la gran pantalla, especialmente la protagonizada por Peter Alexander en 1960, que convirtió el hotel y el lago en iconos del turismo alpino. Millones de espectadores descubrieron así los embarcaderos, los vapores históricos y las montañas que habían fascinado durante siglos a peregrinos, emperadores y artistas.
Panorámica de varios lagos de Salzkammergut desde el monte Schafberg.
Así pues, el Salzkammergut es mucho más que una colección de lagos alpinos: es el paisaje que atrajo a las mentes más brillantes de Europa. Aquí la historia sigue navegando por sus lagos cristalinos, los trenes ascienden hacia las mismas cumbres admiradas en la Belle Époque, los senderos recorren los Alpes y cada pueblo conserva una parte del legado de santos, emperadores, músicos y escritores. Pocos lugares reúnen con tanta naturalidad mil años de historia, una naturaleza extraordinaria y una herencia cultural tan intensa.