17 de agosto de 2022

Ecografía doble de 12 semanas

La actividad cardíaca se puede comprobar a partir de la sexta semana de gestación

Oklahoma aprueba la «ley de los latidos del corazón», la más restrictiva contra el aborto en EE.UU.

Esta ley prohíbe el aborto después de que haya latido fetal o se detecte actividad cardiaca en el embrión; hecho que ocurre a partir de la sexta semana de gestación

El gobernador del estado de Oklahoma, Kevin Stitt, ha firmado la ley que prohíbe abortar tras la sexta semana de gestación. La nueva ley permitirá, además, denunciar a todo aquel que lo lleve a cabo o a quienes les ayuden.
La ley conocida como «la ley de los latidos del corazón» ha sido aprobada con efecto inmediato, pero no es la única en todo el país; de hecho, Idaho ya había aprobado una ley similar en marzo.
El estado de Oklahoma quiere convertirse «en el mayor estado pro-vida de todo el país, puesto que representa a 4 millones de ciudadanos que quieren proteger por encima de todo a los no nacidos», según declaraciones en redes sociales del propio gobernador Stitt, que anteriormente ya había firmado otro proyecto de ley por el cual la práctica del aborto se consideraba un delito, excepto cuando la vida de la madre esté en peligro.

No se podrán emprender demandas civiles contra aquellas mujeres que se sometan a un aborto.

Esta ley prohíbe el aborto después de que haya latido fetal o se pueda detectar actividad cardiaca en el embrión, lo que ocurre, según los especialistas, a partir de la sexta semana de gestación, momento en el que la mayoría de las mujeres ni siquiera saben todavía que están embarazadas.
Además, cualquier ciudadano podrá denunciar a quien realice un aborto, pretenda llevarlo a cabo o ayude a una mujer a conseguirlo, siendo recompensados con una cuantía de hasta 10.000 dólares. No hay excepción si el embarazo es el resultado de una violación o un incesto; solo se permite legalmente abortar si se trata de una emergencia médica que ponga en riesgo la vida de la madre.
Los condenados por practicar abortos se enfrentan a condenas de cárcel de hasta 10 años y multas que alcanzan los 100.00 dólares. Sin embargo, no se podrán emprender demandas civiles contra aquellas mujeres que se sometan a un aborto.
La reacción de los llamados grupos y asociaciones abortistas ha sido inmediata. El mismo día de la firma de la propuesta de ley, han intentado sin éxito bloquearla a través de los tribunales.
Según declaraciones de Emily Wales, directora general de Planned Parenthood Great Plains, esta ley «despoja» a las mujeres de Oklahoma de «su derecho constitucional de tomar decisiones médicas de forma privada», defendiendo que los ciudadanos deben recibir una «atención integral» por parte de su gobierno.

Se abre la cuestión ética de si un embrión es una persona desde su concepción y plantea el eterno dilema de cuándo y cómo se establece la línea entre lo que se considera legal o ilegal

La Casa Blanca también ha reaccionado a la noticia a través de la Secretaria de Prensa, Jen Psaki, que afirma que la ley es un «ataque inconstitucional a los derechos de las mujeres».
Esta lucha entre republicanos y demócratas sobre los derechos abortivos de las mujeres, viene de lejos en EEUU. Otros estados de mayoría republicana han aprobado en los últimos tiempos leyes antiaborto: Arizona, Kentucky, Wyoming o Mississippi son ejemplos de ello.
El debate establecido entre grupos provida y grupos proaborto abre la cuestión ética de si el embrión es una persona desde el principio, y plantea el eterno dilema de cuándo y cómo se establece qué es legal o ilegal con respecto a la práctica del aborto y dónde empieza el derecho, normalmente olvidado, del no nacido.
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