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25 de febrero de 2024

Un niño lee mientras su perro llama su atención

Un niño lee mientras su perro llama su atenciónPexels

Vida activa o menos alergias: cuatro beneficios de crecer con una mascota

  • Se ha comprobado que la interacción con animales eleva los niveles de serotonina y dopamina, los componentes químicos que nos permiten sentir emociones como la euforia y la excitación

Bien es sabido que los perros y los gatos son los mejores amigos y también pueden convertirse en los mejores compañeros de juegos y de vida para los niños.
Ante la decisión de incorporar un animal a la familia, el primer paso siempre es analizar la situación de cada uno y buscar la mascota que mejor se adapte a tu estilo de vida. Para eso deben tenerse en cuenta multitud de aspectos como el tiempo que se les debe dedicar, el espacio que necesitan, la cantidad de comida que consumen, el tipo de paseos o ejercicio físico que necesitan, los cuidados específicos que requieren, su carácter, entre otros aspectos importantes.
Es crucial que la conciencia de lo que conlleva adoptar a una mascota también les sea transmitida a los niños, así lo aconsejan desde Purina. Es importante que comprendan que un animal no es un juguete y que no se trata de un simple regalo de cumpleaños o navidad, sino que deberán dedicarle amor y protección durante muchos años. Una vez definido este punto, todo el resto serán «pros».

1. Ayudan a su desarrollo emocional

Las mascotas proporcionan una fuente de amor y apoyo emocional incondicional para los humanos y, especialmente, para los más pequeños. Les hacen sentirse más seguros y protegidos, les dan alguien con quien siempre pueden contar, jugar o hasta hablar, y les ayudan a desarrollar habilidades como la empatía y el respeto, no solo hacia los animales, sino en todas sus relaciones.
Además, los niños que crecen con una mascota desarrollan rápidamente conductas sociales como la comprensión del lenguaje no verbal, y trabajan más su imaginación.

2. Fomentan la responsabilidad

Tener una mascota es una gran responsabilidad. Es necesario darle de comer, bañarla, sacarla a pasear y brindarle afecto. Involucrar a los niños en estos cuidados es una excelente manera de que asuman responsabilidades e incorporen a su rutina conductas positivas como la organización, la limpieza y el cuidado de los seres queridos.
Sin embargo, para garantizar el bienestar de los animales, es importante tener en mente la edad y la capacidad del infante a la hora de asignarle tareas. La cantidad de responsabilidad y su dificultad podrá ir incrementando con los años, pero siempre deberá estar supervisado por un adulto.

3. Mejoran su sistema inmunológico

El contacto temprano con animales domésticos puede tener efectos beneficiosos para el sistema inmunológico de los niños. Al estar expuestos a una mayor variedad de microorganismos desde una edad temprana, desarrollan un sistema inmunológico más resistente, produciendo mayor cantidad de anticuerpos y, por tanto, reduciendo su riesgo de desarrollar alergias y otras enfermedades respiratorias.
Eso sí, hay que destacar que la exposición a los alérgenos de las mascotas puede no ser adecuada para todos los niños, especialmente para aquellos que ya han experimentado brotes de alergia o casos de asma. Es importante asegurarse de que ningún miembro de la unidad familiar sufre alergias antes de introducir a una mascota en casa y, en caso de experimentar síntomas, se deberá consultar con un médico alergólogo que pueda aconsejar la mejor opción terapéutica.

4. Fomentan la práctica de ejercicio físico

Tener un animal en casa puede ser una excelente manera de motivar a los niños a hacer más deporte y ejercicio. Actividades rutinarias como pasear o jugar con las mascotas fomentan la actividad física y combaten el sedentarismo.
En un contexto en el que la tendencia es que los jóvenes pasen cada vez más tiempo encerrados en las aulas o invirtiendo su tiempo libre dentro de casa con sus aparatos electrónicos, las mascotas son una invitación a pasar tiempo en el exterior, fomentando un estilo de vida más activo.

El mayor beneficio es el que está a simple vista: la alegría

Lo mejor que pueden aportar las mascotas es sin duda la alegría. Los animales son los primeros mejores amigos que tienen los niños. Compañeros incondicionales que los seguirán durante la primera etapa de su vida y a los que siempre guardarán un gran cariño.
Se ha comprobado que la interacción con animales eleva los niveles de serotonina y dopamina, los componentes químicos que nos permiten sentir emociones como la euforia y la excitación. Dejando a un lado la ciencia, jugar e interactuar con perros y los gatos es simplemente divertido y está destinado a alegrar el día de cualquiera, sea niño o adulto.
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