Un grupo de adolescentes en la playa
Hasta qué hora han de salir los niños en verano, según su edad
Según la Academia Americana de Pediatría, hay familias que establecen un horario fijo de vuelta a casa, aunque otros prefieren la flexibilidad
Los días de verano son eternos, pero para muchos padres que dejan salir a sus hijos por primera vez, las noches también lo son. Durante las vacaciones, las rutinas se difuminan, y con ellas, los límites. Pero esto no quiere decir que las familias no vayan a establecer una serie de pautas de conducta, sobre todo en lo que se refiere a esas primeras salidas nocturnas.
¿A qué hora ha de volver un adolescente a casa? A esta edad resulta complicado para muchos padres establecer acuerdos pero, aunque los menores no lo vean, son necesarios. Según la Academia Americana de Pediatría, hay familias que establecen un horario fijo de vuelta a casa, aunque otros prefieren la flexibilidad. Este último caso, según indican los pediatras de EE.UU. estimula al adolescente a demostrar responsabilidad a cambio de más privilegios.
Según destaca la organización médica, una buena manera de comenzar la conversación es preguntarle al propio niño cuál cree que sería una hora de vuelta a casa razonable. Por otro lado, también avisan de que el joven se pondrá a la defensiva si el tiempo que pueda estar en la calle es inferior al de sus amigos. Por ello, recomiendan dialogar con los otros padres y establecer reglas comunes.
Los límites son necesarios
Estos límites están relacionados con la seguridad y el autocontrol de los menores, y así deben saberlo ellos también. Las reglas han de ser cumplidas y si no hay consecuencias si se las saltan no van a funcionar. Por ejemplo, si un día el menor se retrasa mucho más de la hora convenida, se establecerá un castigo (que también recomiendan forme parte de las condiciones para salir desde el comienzo). Así, el adolescente será plenamente consciente de que su responsabilidad tiene premio, pero también que sus actos implican consecuencias.
Es a los 14 o 15 años cuando los menores comienzan a demandar esa mayor libertad para salir a relacionarse con sus iguales. Antes de ese momento, sobre todo entre los 12 y los 14, según recomienda la psicóloga Carlota Montemayor en GoStudent, el toque de queda podría bien establecerse entre las ocho y las nueve de la noche e irse ampliando a medida que el niño cumpla años. Asimismo, establece que sobre los 15 podrían volver a las 21:30 y entre los 16 y 17 a las 10 u 11. Estas horas son orientativas y podrían ampliarse o reducirse las salidas dependiendo de la madurez que muestre el menor o el consenso que se alcanza entre los padres del grupo.