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Este estudio ha sacudido la creencia de que los bebés aprenden patrones de lenguaje entre los 6 y los 12 mesesUnsplash

Un estudio desvela que los niños aprenden a hablar antes de lo que se pensaba

Esta reciente investigación destaca que los bebés de tan solo cuatro meses ya están aprendiendo cómo se producen físicamente los sonidos

Si un bebé mira fijamente a un adulto cuando habla, está haciendo algo más que escuchar. No solamente está captando los sonidos, sino que está aprendiendo cómo estos se producen. Aunque las primeras palabras articuladas pueda salir de su boca un poco más tarde, un nuevo estudio acaba de revelar que los bebés empiezan a hablar antes de lo que se pensaba.

Con sus resultados, los investigadores han sacudido la creencia que establece que los bebés aprenden los patrones sonoros solo después de sintonizarlos en su lengua materna, entre los 6 y los 12 meses. El estudio, publicado en Developmental Science, ha sido catalogado por sus autores como una «ventana de oportunidad» para poder ayudar a niños en riesgo de sufrir retrasos en el habla o el lenguaje.

Según explica Eylem Altuntas, investigadora del Instituto para el cerebro, el comportamiento y el desarrollo de la Universidad Western Sídney y autora principal del estudio, los bebés de un año están afinando sus oídos para escuchar los sonidos en su lengua materna en un proceso que llama de «sintonización perceptiva». Ya antes, en sus primeros seis meses, los recién nacidos pueden diferenciar sonidos en idiomas que nunca han escuchado. Estudios anteriores mostraron que a esta edad se pueden identificar tonos en hindi o mandarín.

Con los labios o con la lengua

No obstante, esta capacidad no dura para siempre. Entre los seis y los doce meses de edad los bebés se concentran en los sonidos que más escuchan. Altuntas indica que las vocales se perfeccionan alrededor del sexto mes de vida, mientras que las consonantes se dominan a los diez. Hasta ahora, los investigadores pensaban que el proceso de diferenciar unas letras de otras (y cómo estas se pronuncian) era necesario para aprender habilidades lingüísticas más complejas, como entender que la 'b' y la 'd' se diferencian porque una pronuncia con los labios y la otra con la punta de la lengua.

Un niño juega con un reloj

Entre sus conclusiones, este reciente estudio destaca que los bebés de tan solo cuatro meses ya están aprendiendo cómo se producen físicamente los sonidos, mucho antes de lo que se pensaba. Para llegar a esta conclusión, hicieron un pequeño experimento con 34 bebés para los que diseñaron un juego de identificar sonidos en dos idiomas que se inventaron. Una de estas lenguas contenía sonidos labiales y la otra linguales y cada palabra se emparejaba con un dibujo: una medusa para las labiales y un cangrejo para las linguales.

A los cuatro meses

Después de aprender las palabras y su asociación, los investigadores les mostraron vídeos de personas diciendo palabras nuevas en esos mismos idiomas inventados. En algunos, la cara coincidía con el que habían aprendido antes y en otros no. Los bebés miraban durante más tiempo los vídeos que reflejaban lo que habían aprendido. «Esto demuestra que no se limitaban a escuchar pasivamente antes, sino que aprendían activamente las reglas de los minilenguajes y relacionaban ese conocimiento con lo que veían», comenta al respecto Altuntas.

Así han concluido que tan pronto como a los cuatro meses, los bebés ya relacionan el sonido con la vista. Esta capacidad, inciden los investigadores, es la base para aprender el lenguaje más adelante. Este descubrimiento sugiere que los recién nacidos empiezan a identificar patrones tan pronto como a los cuatro meses, antes de que empiezan a sintonizar perceptivamente los sonidos de su lengua materna entre los seis y los doce meses.