Un matrimonio, junto a su hijo
Las cuatro habilidades que los niños tendrán que dominar en el futuro (y no están en la Agenda 2030)
Un informe de la OCDE plantea la importancia de que los menores desarrollen estas capacidades, que se pueden adquirir en casa, para enfrentarse a un futuro cada vez más cambiante e incierto
La Agenda 2030, para un número creciente de padres, no es un modelo especialmente fiable para la crianza de sus hijos. Y por extensión, las recomendaciones educativas que hacen sus promotores internacionales son recibidas con más rechazo que recelo en no pocos hogares.
Sin embargo, en un mundo en constante cambio, parece también evidente que las familias del siglo XXI van a tener que preparar a los niños de un modo específico, para que puedan desenvolverse en un futuro incierto y mucho más exigente que la mera necesidad de saber leer y escribir. Y ahí, un informe elaborado por la OCDE puede ser de gran ayuda, pues apunta cuáles pueden ser las habilidades clave que necesitarán los niños (y que no están recogidas en la Agenda 2030) y cómo fomentarlas en el hogar.
Cuatro habilidades para el futuro
Según el informe Future of Education and Skills 2030, para el futuro inmediato, los niños van a necesitar desarrollar una serie de «competencias» o habilidades humanas, que les permitan, con los años, adaptarse a entornos laborables cambiantes, resolver problemas complejos y situaciones nuevas, y colaborar con otros de forma eficaz y no gregaria.
En concreto, destacan cuatro, que además pueden y deben desarrollarse antes en la familia que en la propia escuela.
1. Estimular la curiosidad y el pensamiento crítico: El informe plantea la importancia de fomentar la libertad de espíritu y la mirada crítica, a través de preguntas abiertas durante las conversaciones diarias. Y anima a los padres a explorar, junto a sus hijos, diferentes soluciones a los problemas. No dice, aunque también sería necesario, que las familias animen a sus hijos a cuestionar los axiomas socialmente aceptados, con razones y formación alternativa.
2. Fomentar la creatividad: Ante el avance de la Inteligencia Artificial, será esencial cultivar la inteligencia humana y la creatividad. Así, evitar las pantallas y proporcionar materiales para actividades artísticas permitirá que los niños expresen sus ideas libremente, propone.
3. Desarrollar la inteligencia emocional: Hablar sobre las emociones, enseñar a identificar y expresar sentimientos, y fomentar los comportamientos empáticos serán, según la OCDE, dos de las habilidades más relevantes en el futuro.
4. Promover la alfabetización digital: Alfabetizar no es sólo enseñar a leer o escribir, sino también qué palabras es mejor no utilizar. Por eso, introducir a los hijos en el uso responsable de la tecnología, enseñándoles a buscar información, evaluar fuentes y utilizar (o descartar) herramientas digitales de manera ética será más que necesario en los años venideros.
Los padres en la educación del futuro
El informe de la OCDE recuerda que los padres desempeñan un papel crucial en el desarrollo de los niños y, por tanto, de estas habilidades. Al crear un entorno de apoyo y ofrecer oportunidades para el aprendizaje activo, las familias pueden ayudar a sus hijos a prepararse para un futuro incierto, apasionante, y lleno de posibilidades.
Además, es importante mantenerse informado sobre las tendencias educativas (también para saber cuáles hay que rechazar por el bien de los pequeños) y colaborar con lealtad y espíritu crítico con las escuelas, «para garantizar una educación integral» que abrace tanto las «habilidades académicas» como las «socioemocionales».