Marta Baeza en Ecclesia al día
Familia
Marta Baeza, madre de 8 hijos: «La sociedad ve la discapacidad como algo triste, pero no es así»
Su hijo Joaquín nació con Síndrome de Down y ha incidido en que todas las vidas merecen la pena
El pasado 21 de marzo se celebró el Día Mundial del Síndrome de Down. Esta condición genética se estima que afecta a más de 30.000 personas en España, y cada caso es diferente y único en sí mismo. Uno de todos ellos es el de Joaquín, de casi dos años, y su nacimiento revolucionó a toda su familia.
Su madre, Marta Baeza, ha revelado en la Ecclesia al día cómo se ha desarrollado su vida desde que los médicos le anunciaron que el pequeño iba a nacer con Síndrome de Down. «Nos ha traído la alegría y una manera de entender la vida que no conocíamos. Gracias a él vivimos todo más despacio, disfrutamos de las pequeñas cosas que antes ni notábamos».
Sin embargo, Marta ha desvelado que no fue fácil tomar una noticia así. «Cuando nos dicen que nuestro hijo estaba malito y que tiene Síndrome de Down, es un proceso: primero asimilar, luego entender, después aceptar. Me decían que es como vivir un pequeño duelo, porque dejas atrás al hijo que imaginabas para recibir al que es, y en el fondo, es el mismo. Solo cambia tu cabeza», ha desvelado.
El momento más complicado
No obstante, lo más difícil de afrontar vino desde su entorno, desde donde se cuestionaba si merecía la pena todo el sacrificio. «Me lo preguntaron durante el embarazo y me lo siguen preguntando ahora. Siempre contesto lo mismo: una vida siempre merece la pena, y si es la de tu hijo, con más razón. Cada hijo es único», ha explicado Marta.
Por otro lado, el pequeño Joaquín cuenta con hasta siete hermanos en casa, y su madre ha expuesto cómo es la situación que se vive desde que llegó al mundo y su relación con todos ellos. «Han aprendido lo que es la discapacidad, la generosidad, y a entender que Joaquín tiene su propio ritmo. Lo aceptan con naturalidad y amor», comenta la madre.
Finalmente, Marta Baeza también ha querido incidir en cómo reacciona la sociedad ante una situación así, y todo lo que ha aprendido al respecto: «Te ponen encima de la mesa todo lo negativo. Y claro que hay cosas difíciles, pero hay mucho más. Estos niños tienen una fortaleza y unas ganas de vivir impresionantes. Nos hacen mejores. La sociedad no está preparada para el sufrimiento, y la discapacidad se ve como algo triste, como un problema. Pero no es así. Las personas con discapacidad pueden llevar una vida plena. El problema es el rechazo a lo diferente».
Por todo ello, su madre siempre recuerda todo lo que ha aprendido con Joaquín y cómo empezó todo este camino junto a él. «Él es el más generoso conmigo. Cuando nació y me miró por primera vez, me dijo sin palabras: ‘Mamá, aquí estoy. Vamos a por todas'», afirma emocionada.