Una niña pequeña se duele de su oído infectado por la otitis
Aumenta el número de niños con otitis en las consultas: cómo prevenirla en cinco sencillos pasos
Las infamaciones en lo oídos producidas por la entrada de agua ocurren en el 80 y 90 % de los casos infantiles, especialmente durante los meses estivales
Con la llegada del verano y el aumento de las actividades acuáticas crece el riesgo de sufrir otitis, la molesta afección que causa estragos en los oídos, especialmente en los de los niños. En este artículo te compartimos por qué es tan común en esta época y cómo tratar de evitarla para que las piscinas no se conviertan en un mal recuerdo para los más pequeños.
Según la pediatra especializada en lactancia y sueño infantil Nerea Sarrión, hay tres tipos de otitis: externa (la conocida como inflamación del nadador), la media (situada detrás del tímpano y diferenciada en tres subtipos aguda, con derrame y crónica) y la interna, también denominada laberintitis, y que afecta al equilibrio y la audición, siendo menos típica, pero más grave.
Tal y como explica la doctora: «La otitis media aguda es la más frecuente en niños pequeños. Entre un 80 y un 90 % presentarán al menos un episodio de otitis durante su infancia». A lo que añade que, «entre un 30-60 % antes del año y entre el 50-85 % a los tres años».
«Se trata de la patología que más habitualmente se diagnóstica en pediatría, tras los catarros de vías altas (nariz, garganta y trompa de Eustaquio)», confirma Sarrión en su página web.
Cuándo acudir a consulta
Síntomas como mal estado general, irritabilidad, somnolencia, vómitos seguidos o, incluso, dolor intenso que no mejora tras 2-3 días de tratamiento son signos de que se ha de recurrir a un profesional, como indica la médica valenciana.
El repunte en las cifras ha sido considerable, ya que entre enero y octubre de 2023 se registraron alrededor de 7 400 consultas mensuales, dato que en el mismo periodo del año pasado pasó a 15 600 aproximadamente; más del doble de casos. A raíz de ello, incide Nerea Sarrión: «Se deben extremar las precauciones, especialmente, en periodos de resfriados, durante el baño en verano y si se tienen hijos pequeños».
¿Cómo se puede prevenir?
Según la pediatra, existe evidencia de que los siguientes factores ayudan a prevenirlas:
La lactancia materna disminuye el riesgo de infecciones del oídoLlevar las vacunas del calendario al díaRetirar chupetes antes de los dos añosSi toman el biberón, sobre todo bebés menores de dos años, que no lo hagan en postura tendida.Evitar espacios en los que se fume.
Cómo se trata
Cabe resaltar que no todas las otitis necesitan antibióticos. «El tratamiento depende de la edad del niño y la intensidad de los síntomas. Será el pediatra quien decida lo más adecuado en cada caso», comenta Sarrión en su blog.
Continúa explicando que, por regla general, «se recetan antibióticos desde el inicio en niños menores de dos años con síntomas graves como dolor intenso durante más de 48 horas, fiebre superior a 39 °C, mal estado general, infección en ambos oídos o supuración de líquido por el oído», en tales casos –como se ha mencionado anteriormente– es necesario acudir a consulta.
Sin embargo, indica la pediatra que «en mayores de 6 meses con síntomas leves, lo habitual es esperar entre dos y tres días tratando solo con analgésicos, esto permite ver si la otitis mejora por sí sola, algo que ocurre en la mayoría de los casos».