Fundado en 1910

La principal causa se halla en un ambiente doméstico desfavorableEP

Jorge Valderrama, psicólogo: «Los adolescentes huyen de casa por estas dos razones»

De acuerdo con su experiencia en la atención de numerosos casos, apunta a dos motivos principales, a los que se suma un tercero menos frecuente

El psicólogo Jorge Valderrama expone en un vídeo las principales razones que, según su experiencia profesional, pueden llevar a un adolescente a pensar en irse de casa. Tras años de atención a jóvenes y conversaciones con ellos, asegura que estos motivos pueden resumirse en dos grandes causas, con una tercera menos habitual pero presente en algunos casos.

La primera razón, explica, aparece cuando el menor vive en un entorno marcado por la agresividad. Valderrama describe «un ambiente hostil, un ambiente agresivo, un ambiente tóxico de gritos, de peleas, de insultos, de menoscabo, etc.», circunstancias que considera incompatibles con el bienestar psicológico.

En escenarios así, afirma que «a cualquier persona sana mentalmente obviamente no se va a sentir cómoda en ese ambiente y lo único que va a querer es huir». El impulso de escapar surge, según detalla, como respuesta natural a la sensación de amenaza o vulnerabilidad dentro del propio hogar.

El segundo factor que señala es la falta de demostraciones afectivas. Valderrama menciona la «falta de cariño, la falta de afecto, demostraciones de cariño, palabras de afirmación, motivación, contacto físico, palabras de amor, etc.», elementos que conforman el sostén emocional básico para cualquier adolescente.

La «escasez de cariño», insiste, puede llevar a que el joven «pensaría al menos en irse luego de la casa», especialmente cuando esta carencia se prolonga y genera una percepción constante de desapego.

La huida como amenaza emocional

El psicólogo añade una tercera razón, que considera menos frecuente pero relevante. Se da cuando el adolescente descubre que la amenaza de marcharse puede convertirse en un mecanismo para doblegar a los padres.

Valderrama se refiere a casos en los que el menor advierte frases como «me voy a ir de casa, me voy a ir con mi tía, me voy con mi abuela, los voy a dejar solos», sabiendo que este tipo de mensajes provocará sufrimiento. Esta estrategia suele aparecer, explica, «cuando no quieren asumir las normas, las reglas de la casa por lo general» y emplean la idea de la huida como herramienta de presión.