El ambiente laboral mejora cuando tenemos un buen clima familiar
Sentirse querido en casa afecta así a tu vida laboral (y a la de tus jefes) según un estudio
Cuando se sienten valorados en el hogar, los trabajadores mejoran su rendimiento, su capacidad de escucha y el apoyo a sus compañeros.
Los cinco microhábitos que pueden trasformar tu familia con solo dos minutos al día.
El clima emocional del hogar no se queda en casa: la familia es tan importante que, cuanto más amados nos sentimos por nuestro cónyuge, nuestros hijos o nuestros padres, más rendimos en el trabajo y más ayudamos a nuestros compañeros.
Así lo confirma un estudio reciente publicado por la Universidad de Berkeley, que ha confirmado que sentirse apreciado por la pareja y la familia mejoran el desempeño laboral, especialmente entre quienes ocupan puestos directivos.
En concreto, la investigación, publicada en el Journal of Applied Psychology, y analizada por después por el Greater Good Magazine de la Universidad de Berckeley, muestra que los trabajadores, y sobre todo si tienen responsabilidades de liderazgo, que experimentan gratitud en y por su entorno íntimo tienden a comportarse con mayor proactividad, son más amables y más justos, y tienen una mayor disposición no sólo a trabajar en equipo, sino a ayudar de forma desinteresada en sus equipos de trabajo.
La gratitud en casa mejora el liderazgo
El estudio, desarrollado por las investigadoras Jasmine Hu, Daniel Kim, y Klodiana Lanaj, y disponible en la American Psychological Association, se ha basado en tres experimentos realizados con líderes de diferentes sectores.
Así, los participantes debían recordar un momento reciente en el que se habían sentido apreciados en casa y describirlo por escrito. A continuación, se midieron sus emociones, su disposición a colaborar y su capacidad para adoptar comportamientos de liderazgo social.
Los resultados fueron inequívocos en los tres escenarios: quienes recordaban experiencias de gratitud doméstica mostraban mayor inclinación a apoyar a sus compañeros, gestionar conflictos con más tacto y adoptar un estilo de liderazgo empático.
El Greater Good Science Center resume así el hallazgo: «Recordar la gratitud recibida en casa puede mejorar el comportamiento de los líderes hacia sus empleados».
El vínculo entre hogar y trabajo
Aunque los estudios sobre conciliación suelen poner el foco en el estrés familiar que se traslada al trabajo, y viceversa, esta investigación muestra la cara opuesta: el bienestar emocional en el hogar puede alimentar comportamientos positivos en el ámbito profesional.
Los autores señalan la importancia de generar buenas condiciones laborales, para que no impacten de forma negativa en la vida familiar. Además, sentirse valorado en el hogar (también por lo que uno hace en el trabajo) aumenta la sensación de competencia y conexión personal, y eso se traduce en líderes más humanos y efectivos.
Según la investigación, el efecto es especialmente visible en contextos de alta presión, donde la calidad del liderazgo depende en gran medida de la estabilidad emocional.
En España, aunque no existen estudios específicos sobre la relación entre gratitud familiar y rendimiento profesional, sí se sabe que el 42 % de los trabajadores declara que su estado emocional influye en su jornada laboral, según la Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo, elaborada en 2024 por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
El estudio de Berkeley apunta a un factor protector: una familia fuerte, con un entorno doméstico que reconoce el esfuerzo y se construye sobre la presencia de los cónyuges en el hogar y en las labores de educación y crianza, puede mitigar tensiones profesionales y mejorar la toma de decisiones.
Priorizar la familia mejora a la empresa
Los investigadores subrayan que la eficacia en el liderazgo no depende ni de grandes discursos, ni de pormenorizadas normativas de uso interno, sino de pequeños gestos cotidianos: un «gracias», un reconocimiento explícito en privado y en público, una muestra de apoyo en días complicados... Estos detalles aparentemente menores generan un sentimiento de valor personal que los líderes trasladan a su forma de gestionar equipos.
Para las empresas, el estudio sugiere además una línea de reflexión: las políticas que permiten priorizar la vida personal y familiar por encima de la vida profesional no sólo benefician a los hogares, sino que pueden mejorar la cultura interna de una empresa. Medidas como horarios razonables, posibilidad de teletrabajar, flexibilidad, crecimiento salarial y espacios de desconexión favorecen hogares más estables y, por tanto, liderazgos más saludables.
Como señala el artículo del Greater Good Science Center, «Por muy influyente que sea una persona en el trabajo, el amor y la confianza de sus familiares siguen siendo aún más importantes para ella. Valorar a quienes nos rodean no es sólo un gesto momentáneo, sino que puede tener una influencia duradera en sus vidas».