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La mitad de los menores en España se cepillan los dientes sólo una vez al día o menosMihailo Milovanovic / iStock

Ocho de cada diez niños no va nunca al dentista y la mitad sólo se cepilla los dientes una vez al día

Hay un hábito básico que muchas familias dejan para «cuando haya tiempo»: el cuidado de la boca de los niños. No es tan mediático como el uso del móvil o el abuso de las redes sociales, ni tan motivante como las extraescolares, ni tan instagrameable como las dietas healthy para niños...

Y, sin embargo, los niños en España se cepillan poco, se cepillan mal, van poco al dentista... y a muy corta edad se ven a menudo sumergidos en una espiral de caries, dolor, malos hábitos y costosos tratamientos que se podrían haber evitado con unas sencillas rutinas y un par de visitas al dentista.

Según revela el Barómetro 2025 de la Salud Bucodental en España, elaborado por Institutos Odontológicos, el dato más preocupante entre los menores de nuestro país no es sólo cuánto y cómo se cepillan, sino cuándo pisan la consulta: el 81% de los niños menores de cinco años (es decir, ocho de cada diez) no va nunca o casi nunca al dentista.

Y no es que el porcentaje mejore mucho durante el resto de la infancia: el 60 % de los niños de entre 5 y 12 años van al dentista sólo una vez al año, o incluso menos.

El estudio –basado en más de 1.600 encuestas– muestra además que la edad media de la primera visita se sitúa en 5,5 años (ligeramente antes que el año anterior).

Y eso, que la recomendación profesional va por otro carril: solo el 5% de las familias lleva a su hijo al dentista antes del primer año, que es lo que aconseja la Sociedad Española de Odontopediatría.

El cepillado también flojea

La prevención diaria tampoco está consolidada en los hogares con niños pequeños: casi la mitad de los menores de cinco años se cepilla sólo una vez al día, o menos.

Entre los 5 y los 12 años, sólo algo más de tres de cada 10 niños (el 34%) se cepilla los dientes las tres veces diarias que recomiendan los odontopediatras.

No es hasta a partir de los 12 años cuando la rutina mejora y casi el 80% se cepilla dos o tres veces al día. Pero llegar tarde significa, muchas veces, llegar con factura extra: empastes, puentes, férulas o incluso brackets.

¿De quién es la responsabilidad?

Cuando se pregunta por quién debería correr con el gasto de la salud bucodental infantil, la mayoría de los encuestados apunta a las administraciones públicas. Sin embargo, la responsabilidad de hacerse cargo de los niños recae sobre las familias, aunque también se menciona a los centros educativos. Un reparto que, en la práctica, sólo funciona si hay una decisión familiar clara en el hogar: igual que se agenda la revisión del pediatra, se agenda el dentista.

El barómetro deja, además, una conclusión útil para cualquier familia: la higiene dental infantil no se arregla con «charlas» puntuales en el colegio, sino con rutinas tempranas (cepillado supervisado) y con una primera visita a tiempo al dentista.