Íñigo Peralta explica las cuatro claves que más impactan en el presupuesto familiar en verano
Las cuatro decisiones que te permiten salir cada día en vacaciones sin arruinar el presupuesto familiar
El experto en finanzas Íñigo Peralta explica las pautas que marcan la diferencia entre volver del verano descansado, y volver «haciendo cuentas», y por qué «el problema casi nunca está en esa caña de más».
Que si «las vacaciones están para darse un capricho», que si «es que llevamos todo el año trabajando para esto», que si «ya lo veremos más adelante»... Las razones para relajarse en exceso con los consumos veraniegos son tantas como hogares hay.
Sin embargo, hay una sensación generalizada y compartida por muchos padres conforme se acerca septiembre, con sus gastos escolares y su nuevo curso: mirar el extracto bancario y no reconocer del todo la cifra.
Porque aunque no haya habido ningún dispendio excesivo, ninguna cena de lujo, ni un destino exótico en la otra punta del mundo, y ni siquiera un souvenir de más para la familia, la cifra que muestra la cuenta corriente parece indicarnos justo lo contrario.
Por qué gastamos más en verano
Y es que, como explica el experto en finanzas Íñigo Peralta, «el problema de las vacaciones no suele ser lo que se gasta, sino que se gasta sin enterarse, y diez días saliendo a diario, con el reloj desactivado y el cansancio decidiendo por nosotros, generan un goteo que ninguna cabeza lleva bien».
La buena noticia es que, más allá de tener ojo con los llamados «gastos hormiga», no hace falta renunciar a casi nada para corregir ese descontrol: «Basta con mover cuatro decisiones de sitio», señala Peralta.
En concreto, Peralta, que es CEO de la plataforma de ahorro yopagomenos, revela cuáles son los cuatro consejos que mayor impacto económico tienen para que las vacaciones no nos hagan un roto en el presupuesto familiar:
1. Elige el local antes de salir de casa
«La ruina no es la cerveza de tres euros. Es entrar en el primer sitio del paseo marítimo porque ya se ha hecho tarde, los niños tienen hambre y nadie quiere seguir caminando. Ese es el momento exacto en el que unas bravas pasan a costar doce euros», explica.
En cambio, «decidir el destino con antelación –aunque sea diez minutos antes, desde el sofá del apartamento– elimina de un plumazo la decisión tomada por agotamiento, que es siempre la más cara del día».
2. La comida fuerte, al mediodía
El menú del día en España se sitúa de media en 14,20 euros, según el estudio de Hostelería de España y Edenred. En Galicia baja a 13,50; en Canarias, a 13. «Por ese dinero, a la carta y de noche, no se come ni la mitad», explica Peralta.
Por eso, «invertir el orden habitual –comer fuera, cenar en el alojamiento– mantiene intacta la experiencia de salir y recorta el gasto de forma sustancial. Además tiene un efecto secundario agradable: las noches se vuelven más tranquilas y las mañanas, más aprovechables».
3. El aperitivo, antes de bajar
Algo tan español como tomar el aperitivo «es el truco que más ahorra y el que menos se nota», indica. «Una cerveza y algo de picar en la terraza del apartamento antes de salir no cancela ningún plan: simplemente desplaza la primera ronda, que es siempre la que se descontrola porque llega con hambre y con sed a la vez».
Porque, en realidad, durante la semana o diez días de vacaciones «no se trata de salir menos, sino de salir en otro orden», explica.
4. Una sola tarjeta y una mirada al día
«Suena a obviedad –asegura el creador de yopagomenos– y es lo único que funciona de verdad: cuando cuatro personas pagan por turnos, nadie sabe cuánto lleva gastado el grupo hasta que llega la factura».
Por eso, «concentrar los pagos en una tarjeta y dedicar treinta segundos cada noche a mirar el saldo convierte un gasto invisible en un gasto consciente. Nada más. Y con eso suele bastar».
Lo que más pesa en la factura
Pero, ¿qué es lo que realmente incrementa más el gasto familiar durante las vacaciones? ¿Los helados de los niños? ¿Los recuerdos para los abuelos? ¿Esa excursión decidida sobre la marcha? Peralta lo apunta con un dato que hará falta tener en cuenta para que nuestras próximas vacaciones no se nos vayan de las manos.
«Los gastos de las vacaciones conviene ponerlos en perspectiva. Porque el precio medio del alquiler vacacional en la costa española ha alcanzado este verano los 1.353 euros por semana, un 6,5 % más que el año anterior, con una horquilla que va de los 560 a los 3.800 euros según destino, según el informe de Grupo Tecnitasa».
Es decir, que «la partida que decide el coste real de unas vacaciones se cierra semanas o meses antes de llegar, cuando se reserva el alojamiento. Todo lo demás –las cañas, los helados, las cenas...– es ruido comparado con esa cifra».
La conclusión, concluye Íñigo Peralta, no es dejar de salir en familia, sino «reservar antes» porque «la familia que quiera ahorrar de verdad en agosto tiene que empezar en marzo».