Una adolescente, con su móvil
'Adictos a la pantalla': la cara más extrema de la dependencia digital entre los jóvenes
La producción está compuesta por tres episodios y recoge casos reales relacionados con distintas formas de adicción al mundo digital
El efecto que las redes sociales y las grandes empresas tecnológicas ejercen sobre niños y adolescentes ha vuelto a ocupar un lugar destacado en el debate internacional. El acuerdo alcanzado recientemente por Meta para poner fin a las denuncias que señalaban a la compañía por exponer a los menores a posibles riesgos ha impulsado de nuevo una cuestión que preocupa cada vez más a familias, docentes y especialistas: cómo orientar a las nuevas generaciones dentro de un ecosistema digital que absorbe una parte creciente de su vida cotidiana.
Aunque esta inquietud existe desde hace tiempo, su alcance se ha intensificado durante los últimos años. Jonathan Haidt, psicólogo social y autor de La generación ansiosa, considera que nos encontramos ante un «punto de inflexión histórico» en nuestra relación con la tecnología y destaca que la sociedad comienza a ser más consciente de algunas de sus consecuencias.
Esta discusión se ha trasladado también a los terrenos legislativo y judicial, donde se estudian medidas como la verificación de la edad, la limitación del tiempo de uso o la restricción de ciertas funciones ofrecidas por las plataformas.
En medio de este escenario, ‘Adictos a la pantalla’ adquiere una especial vigencia. La serie documental, producida por la compañía española Onza y con Alejandro G. Roemmers y Manu Fabeiro como productores ejecutivos, examina algunas de las manifestaciones más graves de la dependencia de las pantallas entre los jóvenes.
La producción está compuesta por tres episodios y recoge casos reales relacionados con distintas formas de adicción al mundo digital. Laura trata de dejar atrás su dependencia de TikTok y OnlyFans; Bru explica cómo el consumo compulsivo de pornografía lo atrapó desde que era niño; mientras que Daniel expone las consecuencias de su adicción a las apuestas por internet, una conducta que le hizo perder más de 100.000 euros.
Sin embargo, Adictos a la pantalla no se limita a presentar experiencias personales. El documental también estudia las estrategias utilizadas por las plataformas digitales para atraer y retener la atención de sus usuarios, con especial incidencia entre los más jóvenes. Para analizar en profundidad sus efectos sobre la salud mental, la capacidad de concentración y las relaciones sociales, la serie incorpora las aportaciones de profesionales de la psiquiatría, la neurociencia, la educación y la tecnología.
«Cada avance de la humanidad nos plantea también una responsabilidad. La tecnología nos ha permitido acercarnos como nunca, pero debemos preguntarnos si estamos sabiendo utilizarla sin alejarnos de nosotros mismos y de quienes tenemos al lado. Adictos a la pantalla nace de esa inquietud y de la necesidad de abrir una conversación que nos ayude a construir una relación más humana y consciente con el mundo digital», afirma Alejandro G. Roemmers, productor ejecutivo del documental.
En España, ‘Adictos a la pantalla’ puede verse en Atresplayer. La serie también ha conseguido una notable presencia fuera del país. Está disponible en Flow en Argentina; en ViX/ViX+ en Estados Unidos y Latinoamérica; en ViX/ViX+ y Amazon Prime Video en México; en ZDF en Alemania; en RTBF en Bélgica; en RTV Slovenija en Eslovenia; en CNN Portugal en Portugal; y en Al Jazeera en Oriente Medio y el norte de África.
Esta amplia distribución internacional pone de manifiesto que se trata de un problema global, capaz de atravesar tanto fronteras como generaciones. Ante una tecnología ya incorporada plenamente a la rutina diaria, Adictos a la pantalla busca despertar conciencia, estimular el diálogo y facilitar recursos que permitan construir una relación más equilibrada y responsable con el entorno digital, sobre todo entre los usuarios más jóvenes.