El bodeguero José Moro
Pesquera de Duero (Valladolid)
Desavenencias familiares en las bodegas Emilio Moro
José Moro abandona la presidencia por diferencias en la visión estratégica de la empresa
José Moro pertenece, junto a sus tres hermanos, a la tercera generación de una familia cuya tradición vinícola comienza con su abuelo Emilio y continúa con su padre, también Emilio. Tras más de tres décadas liderando el proyecto, José Moro ha decidido apearse de la presidencia. Como motivo, las fuentes oficiales deslizan diferencias en la visión estratégica de la empresa y de momento, ni él ni su hermano Javier, que asumirá la presidencia de la compañía, se han pronunciado. «José es un empresario más visionario, más moderno, que apuesta por la tecnología. El resto, en cambio, optaba por una posición más conservadora», declaran fuentes del entorno a «El Debate». Hay que recordar que José fue elegido por la revista «Forbes» como uno de los cien empresarios más innovadores del mundo, gracias a un proyecto que controla los viñedos vía satélite y aplicando Big Data. La junta general de accionistas en la que se pactó el relevo se celebró el pasado viernes en Pesquera de Duero (Valladolid), donde se ubica su bodega matriz y su sede central, dentro de la DO Ribera del Duero.
A partir de ahora, José Moro centrará todos sus esfuerzos en un proyecto vitivinícola innovador que le ilusiona de forma especial desde que lo concibió: bodegas Cepa 21. La compañía nació en plena Milla de Oro del vino en el año 2000 y, desde entonces, no ha dejado de crecer. Sus vinos con alma, su enclave único y la filosofía que sustenta la bodega, centrada en la tradición centenaria y en la innovación constante, representan la cara más amable de la variedad Tempranillo. «Me ilusiona ver despegar el proyecto de Cepa 21 porque creo que tiene unos vinos con carácter ganador, que están obteniendo unos ratings sobresalientes de los críticos más prestigiosos y que necesitan más presencia en todo el mundo. Es un proyecto que lleva la impronta, la pasión y el legado que recibí de mi padre y de mi abuelo. Mi sueño es liderar este proyecto con determinación para seguir haciendo historia», afirma José Moro.
El ya expresidente mira atrás y se muestra orgulloso de lo logrado; las bodegas cerraron el año 2021, bajo su batuta, con una facturación récord de 32,5 millones de euros, lo que se tradujo en un crecimiento del 34 % sobre el ejercicio anterior.
Durante todos estos años, Javier Moro se ha guiado por la máxima «Si lo sabes escuchar, el vino te habla», una frase que siempre le escuchaba a su padre, quien empezó a embotellar vino con su nombre en 1989 y hoy se comercializa en 80 países.