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Juan Ortega y Carlos Herrera

Juan Ortega y Carlos Herrera

El torero Juan Ortega aclara el motivo por el que canceló su boda en una entrevista con Herrera

El diestro ha hablado para los micrófonos de COPE, mes y medio después de dejar plantada a su novia Carmen Otte en el altar

La connotación más extendida del silencio es la de paz, la de tranquilidad. Pero no siempre es así. Que se lo digan a Juan Ortega. El torero no era un personaje público fuera de las plazas, pero su condición cambió radicalmente cuando el pasado mes de diciembre decidió dejar plantada en el altar a su novia Carmen Otte, con quien se iba a casar en 30 minutos. No se veía capacitado para dar ese paso.

El revuelo social y mediático organizado no tuvo parangón. Todas las redacciones patrias seguían todas las novedades de esta expareja. Quizá por lo anecdótico o atípico de la situación, esta historia de final infeliz ni perdiz despertó un gran interés. Sin embargo, lo que se ha recogido casi siempre ha sido ese silencio infranqueable de sus protagonistas.

Las únicas declaraciones que se podían encontrar era las de amigos de la pareja, como Juan del Val, quien fue de los pocos que se mostró más espléndido a la hora de conceder declaraciones. Hasta ahora.

Juan Ortega ha decidido dar al fin un paso adelante y romper su hermetismo. Lo ha hecho durante la mañana de este lunes, con una entrevista presencial en los estudios de COPE, junto a Carlos Herrera, a quien une una buena relación. La expectación era considerable ante las primeras explicaciones y el diestro no ha defraudado ya que ha hablado de absolutamente todo, sin esquivar ninguna pregunta.

El torero Juan Ortega y su apoderado Garzón

El torero Juan Ortega y su apoderado GarzónGTRES

Como no podía ser de otra manera, la cancelación de su boda in extremis ha copado la charla entre el comunicador y el maestro. La primera duda para despejar era si se arrepentía de tan drástica determinación: «Son decisiones que uno toma seguro de sí mismo y convencido (…) al final es algo que tienes en la cabeza, no fue fruto de un arrebato o un calentón, soy una persona que le gusta pensar las cosas». Asunto resuelto.

Juan Ortega ha querido también aclarar un asunto interesante, cómo le comunicó a Carmen Otte que no quería casarse: «Estaba solo en mi habitación, y la primera persona a la que llamé fue a Carmen, luego a mis padres y luego al cura que nos iba a casar. La conversación con ella fue breve, fue dura, porque tiene poca explicación, pero lo de menos era la boda».

El tercer interrogante por aclarar era el porqué. Ortega le ha contado a Herrera que «aquí la única verdad de lo que pasó la sabemos ella y yo, Carmen y yo, pero venía arrastrando una serie de dudas que no fui capaz de resolver». En este sentido, también ha asegurado que «lo gestioné mal, porque son muchas circunstancias, y siempre encontraba un motivo para seguir luchando por la relación».

El perdón ha marcado la cuarta confesión más destacada de Juan Ortega: «Pido perdón, no por la decisión en sí, sino por el momento en el que la tomé. Hacerlo con todo organizado, con los invitados allí, entiendo el dolor. Para mí el matrimonio es suficientemente serio como para no hacerlo con dudas, no quería traicionar a Carmen ni a mí», aseguró.

Finalmente, la última pregunta era obligada: ¿es posible una reconciliación? Juan Ortega no cerró la puerta, pero a juzgar por su respuesta, parece complejo: «No te la puedo responder, la quiero mucho y por nada del mundo podría volver a hacerle daño».

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