Jesús Calleja, en una imagen de archivo
Jesús Calleja cumple 60 años: arromántico, padre de tres hijos y dueño de una mansión
El presentador ha dejado claro que si tuviera que elegir entre el amor y la aventura, se quedaría sin dudarlo con lo segundo
Audaz, fuerte y carismático, Jesús Calleja es mucho más que su famosa pasión por la aventura. Expeluquero profesional, se ha convertido en uno de los presentadores más conocidos de España. Su programa más famoso es Planeta Calleja en Cuatro, pero su carrera va mucho más allá, y ahora se prepara para ser el tercer español en viajar al espacio. A lo largo de su carrera, ha sido el rostro de programas como Desafío extremo (2007-2014), Desafío en Himalaya (2009-2010), Desafío Vertical (2011), Desafío Everest (2012), Desafío en el abismo (2013) y Volando voy. Gracias a su amor por la naturaleza y el deporte, ha llevado a los espectadores a explorar algunos de los lugares más remotos del planeta.
Este 11 de abril, celebra 60 años, una cifra que, lejos de intimidarle, afirma con su característico optimismo: «No me impone la edad. Siempre me levanto sonriendo por la mañana, y a cualquier hora. Me tomo la vida con sentido del humor». Y lo cierto es que, además de su espíritu optimista, su estado físico es envidiable; reconoce que tiene mejor rendimiento ahora que cuando era joven, lo cual achaca a su dedicación al deporte. Este hito en su vida será celebrado con una gran fiesta, rodeado de más de 100 invitados, porque «no faltará nadie», asegura con su energía contagiante.
El presentador Jesús Calleja
Aquellos que han seguido la vida de Jesús Calleja de cerca saben que su historia está llena de momentos sorprendentes. Es padre de tres hijos adoptados, siendo el primero Ghanesh. «Fue una carambola de la vida. En mis viajes a Nepal conocí a un chico que vivía en la calle y tenía tuberculosis. Decidí hacerme cargo de él y llevármelo a España para curarlo. Al final lo adopté», contó en Mi casa es la tuya.
Jesús recuerda cómo le prometió a Ghanesh: «Si apruebas todas te compro una moto». Ghanesh cumplió y, al hacerlo, pidió algo aún más grande: que rescatara a su mejor amigo, Sundari, quien también estaba enfermo. Jesús regresó a Nepal, adoptó a Sundari y a su hermana, Suresh. «Actualmente, están los tres casados y soy abuelo por partida triple», expresó con orgullo.
Sin embargo, cuando se refiere a su hermano Julián, la emoción en su voz cambia. La pérdida de este, quien falleció a causa de un cáncer, lo dejó marcado profundamente. De hecho, no asistió a su velatorio ni a su entierro, ni aceptó que le dieran el pésame. Además de Julián, tiene otro hermano llamado Kike, con quien también se lleva bien.
Jesús Calleja
Para Calleja, el amor es algo lejano, casi una utopía. En varias ocasiones ha confesado que nunca ha estado realmente enamorado, ya que, de haberlo estado, no podría haberse dedicado por completo a lo que más le apasiona: la exploración. Aunque, como él mismo admitió, no es ajeno a tener «sus líos», prefiere mantenerlos en secreto. La razón es clara: con su ajetreada vida, viajando durante meses al año, es prácticamente imposible encontrar tiempo para una relación estable.
A pesar de esto, una de las figuras más importantes en su vida es María Ruiz Calzado, quien no solo es su socia en diversos proyectos, sino también una amiga cercana. María ha emergido como una pieza clave de su éxito, siendo fundamental en el desarrollo de su carrera y en la gestión de su mundo profesional. No obstante, aunque su vida amorosa sea algo reservada, su familia es lo más importante para él, y todos se reúnen a disfrutar de su lujoso chalet que está ubicado en las afueras de su ciudad natal, en León.
La casa de Jesús Calleja
La finca de Jesús Calleja abarca 15.000 metros cuadrados de vegetación, brindando un refugio natural. Con un helipuerto y un hangar amplio, Calleja, piloto de avioneta y helicóptero Robinson R4, puede moverse libremente. Su casa, distribuida en tres plantas y rodeada por un porche exterior, también alberga una escuela de alpinismo que abrió en 2006. El salón, el corazón de su hogar, cuenta con paredes de piedra y una gran estantería de madera oscura, decorada con esculturas budistas y recuerdos de sus viajes por el mundo.