Patricia Cerezo
Entrevista
El debut en solitario de Patricia Cerezo: «Mis hijas están muy emocionadas y orgullosas de mí»
La periodista madrileña, que estrena espacio propio en Telemadrid este lunes, acaba de regresar de EE.UU. tras asistir a la graduación de su hija Natalia
La mayor parte de su vida profesional transcurrió en un segundo plano, discretamente a la sombra de su exmarido y padre de sus dos hijas, Ramón García.
Ahora, la periodista Patricia Cerezo a sus 53 años, da el salto a la pequeña pantalla con un espacio propio en Telemadrid, tras un intenso recorrido como tertuliana, con gran éxito. Todos los lunes a las 22:30 se pondrá al frente de Aquí se hace, un espacio que recorre los lugares más especiales de la Comunidad de Madrid contando sus propias historias. Un reto que asume con entusiasmo.
Patricia Cerezo
Pat, así la llaman cariñosamente, es también la jefa de su propia empresa. «Me dicen que soy el alma del equipo...». Fundó la agencia de comunicación que deseaba cuando tenía 49 años. Periodista y también emprendedora.
Su vida dio un cambio radical tras separarse de Ramón García en 2021. Comenzó una nueva etapa y un nuevo romance con Kiko Gámez. Discreta y celosa de su vida privada, no esconde el buen momento vital que atraviesa. Su sonrisa la delata. Y con su exquisita educación seduce a quien la conoce. Es natural y franca, en la vida y en la pantalla, algo que le hace brillar. Contagia su alegría y encandila al espectador. Ahora, da un paso de gigante con el nuevo espacio conducido en solitario y charlamos con ella sobre el estreno. No demasiado nerviosa, y muy feliz, atiende a El Debate horas antes de su debut televisivo en solitario.
Patricia Cerezo y su pareja, Kiko Gámez
La naturalidad, su punto fuerte
— ¿Nerviosa ante su debut en solitario?¿De qué va el espacio?
— Más que nerviosa, muy ilusionada y abrumada por la responsabilidad y muy feliz. Estoy expectante por mi trabajo y tengo que decir que hay un gran equipazo detrás. Espero que guste mucho. Se trata de descubrir a la audiencia, a través de un recorrido por la Comunidad de Madrid, lo que en ella se hace, se produce. Desde los caramelos de violeta, a la ginebra, o el chocolate hasta el tren de Arganda y sus vinos, que es el tema del primer programa. Estoy con muchas ganas de estrenar este lunes.
— ¿Qué es lo que más le preocupa: la audiencia, la credibilidad, o las críticas?
— El programa está muy bien hecho... y estoy deseando que guste mucho; pero estoy abierta a las críticas constructivas para poder mejorar. Recibo muy bien las críticas como algo positivo. Lo negativo no son críticas, vienen de la envidia. Confío en que funcione en audiencia, ya que el año pasado este formato funcionó muy bien.
— ¿Cómo surgió la propuesta y lo aceptó rápidamente o puso condiciones?
— Me lo propuso Telemadrid y me dijeron «que iba a transmitir mi energía y mi personalidad y que tenía que hacerlo». Dije muchas gracias y pedí permiso a la productora de En boca de todos para poder compaginarlo. No puse ninguna condición. Trabajar en Telemadrid es un lujazo. Como madrileña, es un lujo y un disfrute conocer cada localidad de Madrid. Tenemos muchas anécdotas que la audiencia va a disfrutar.
«Eres un ejemplo, mamá»
— ¿La televisión es el medio que más le gusta dentro de la comunicación?
— Sí, la televisión es el medio que más me gusta y donde más feliz estoy. Soy periodista de vocación y de profesión, y me gusta escribir, pero la televisión es donde más feliz estoy.
— ¿Algún consejo que le haya dado el padre de sus hijas, todo un veterano de la pantalla?
— Ramón es un referente, y un veterano, por supuesto; pero no me ha dado ningún consejo porque no hemos hablado de esto, la verdad. Tengo otros buenos amigos que trabajan en televisión también y que me han dicho: «Primero, no ser tibio y segundo, disfrutar mientras lo cuentas, no lo sueltes». Un consejo que sigo.
— A nivel personal, el hecho de presentar su propio espacio, ¿es un sueño cumplido?
— Si. Yo me dejo llevar y no me pongo metas, ni límites. No me frustro si no me lo hubieran propuesto, pero me gustan los retos. El trabajo y el esfuerzo dan sus frutos. Estoy muy emocionada y es un sueño cumplido. Me sorprenden las propuestas porque pienso que si hace 5 años me dicen que iba a presentar mi propio programa... me preguntaría ¿tan rápido y fácil?. Es un sueño cumplido, sí.
— ¿Cuál es su mayor fortaleza frente a la cámara?
— La alegría y la naturalidad. Me lo paso muy bien frente a la cámara. Estudio, investigo y trabajo mucho. Me lo tomo muy en serio. Voy muy bien preparada y mi punto fuerte es la naturalidad. Ese es mi punto fuerte. Me lo paso muy bien trabajando.
— ¿Qué le dicen sus hijas?, ¿alguna sigue sus pasos y los de su padre, Ramón García?
— Ninguna de mis hijas sigue los pasos de la comunicación, ni del periodismo. Van por las finanzas. Mis hijas están muy orgullosas y emocionadas. Son lo mejor que he hecho en la vida. «¡Eres un ejemplo mamá!», me dijeron, ese es el mejor apoyo, la verdad. Natalia ya se gradúa y Verónica sigue sus pasos. Las he educado para que sean felices hagan lo que hagan.
— ¿Cree que hay mucha envidia en esta profesión, y en el mundo de la tele especialmente?
— Envidia no la he sufrido, hay mucha competencia. La envidia existe en todas partes, pero ¡pobre del que es envidioso, porque es el que más sufre...! Es el pecado capital de este país. Yo no tengo ese defecto, afortunadamente.
— ¿Qué opina de la prensa rosa?
— A mí como tal, no me gusta llamarla así. Creo que es mejor llamarlo el periodismo de sociedad, que es tan necesario como cualquier otro género. Todo, hecho con respeto, se puede hacer siempre y yo lo apoyo cien por cien como manera de entretener sanamente y que da audiencia. A mí me encanta y soy una fiel seguidora del periodismo de sociedad.