Mohamed VI y su hijo, el príncipe heredero Moulay Hassan, durante un acto religioso, el jueves en Rabat, en una imagen de la televisión marroquí
La respuesta de Marruecos sobre la salud de Mohamed VI y el «clima de fin de reinado» que describió Le Monde
En un atípico movimiento por parte de Marruecos, la Asociación Nacional de Medios y Editores ha criticado duramente al periódico francés Le Monde por publicar «unos artículos al servicio de una agenda abiertamente hostil a la institución monárquica, base de la nación marroquí». Desde el reino alauí hacen referencia a un análisis que ocupó la portada de la versión de papel, donde se reflexiona sobre una «atmósfera de fin de reinado», por la débil salud de Mohamed VI, quien a sus 62 años, muestra un estado físico desmejorado. Durante la visita de Estado de Emmanuel Macron a Rabat, el Rey apareció con un bastón, y con un rostro huesudo lejos de aquel perfil de hombre obeso que proyectó años atrás. Le Monde se refirió incluso de supuestas pugnas internas dentro del aparato de poder ante un eventual proceso de sucesión.
El artículo firmado por Christophe Ayad y Frédéric Bobin subrayaba que las escasas apariciones públicas del Rey transmiten sensaciones contradictorias. El 7 de junio en Tetuán, durante la oración del Aid el-Adha, se le vio «debilitado, sentado en un taburete, incapaz de prosternarse». Con chilaba amarilla y fez granate, su rostro delataba signos de fatiga. Apenas dos semanas más tarde, la narrativa cambiaba. Un video publicado en redes sociales mostraba a Mohammed VI en traje de baño, montado en una moto acuática frente a la costa de Cabo Negro, un balneario cerca de Tetuán.
El Rey Mohamed VI, con su hijos Moulay Hassan y Lalla Khadija
El Rey reapareció en público la noche del jueves, cuando presidió la ceremonia del aniversario del natalicio del profeta Mahoma en la mezquita Hassan de Rabat. Tras apearse del coche oficial, Mohamed VI caminó hasta el templo acompañado por su hijo, el príncipe heredero Moulay Hassan, y su hermano, Moulay Rachid, segundo en la línea dinástica.
La prensa marroquí ha cerrado filas en torno a su Rey y lo defiende de los artículos de la prensa extranjera desde donde se cuestiona sobre capacidad para gobernar. Algo lógico pues está completamente controlada por la Corona, aunque también es cierto que por lo general, suelen hacer oídos sordos y no otorgar más difusión dentro del reino a las especulaciones que se publican fuera.
Sí es cierto que algún medio privado se atreve a criticarlo tímidamente. «Mientras no hayamos reconstruido una prensa digna del tal nombre, editorial y económicamente, mientras los responsables [públicos] rehúyan todo debate y se prefiera el confort del silencio a la incomodidad de la transparencia, seguiremos siendo rehenes de las miradas ajenas», argumentaba Yasín Majdi, director del semanario Tel Quel, en su artículo editorial de este viernes.
Mohamed VI, con bastón, durante la visita de Emmanuel Macron a Marruecos, el pasado octubre
La polémica en los medios coincide además con la designación del general Abdelá Butrik como nuevo jefe de la Dirección General de Seguridad de los Sistemas de Información. Su misión será frenar la ola de ciberataques que, en los últimos meses, ha expuesto datos sensibles de altos cargos marroquíes.