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Adriana Abascal y su novio Filiberto de Saboya

Adriana Abascal y su novio Manuel Filiberto de SaboyaInstagram

Lo que piensa Adriana Abascal de su príncipe: «Tiene magia, es extremadamente culto y muy inteligente»

La empresaria mexicana atraviesa un gran momento sentimental junto a Filiberto de Saboya, tras varios divorcios sonados

La modelo, empresaria y diseñadora es reservada y comedida en sus declaraciones pública, pero esta vez confesó cómo va su historia de amor con Manuel Filiberto de Saboya, habló de su papel como madre de tres hijos adultos, y de su misión como empresaria con su marca de calzado Maison Skorpios en una portada de revista.

Adriana Abascal y su novio Filiberto de Saboya

Adriana Abascal y su novio Filiberto de SaboyaInstagram

La vida es cíclica para la mexicana modelo nacida en Veracruz, como Salma Hayek, que está a punto de cumplir 55 años. Hace 40, Adriana Abascal se alzó con la corona de Miss cuando fue elegida Señorita México en su tierra; hoy, cuatro décadas después se codea desde París con las coronas reales gracias a su noviazgo con el heredero de la corona italiana. Es también una potente empresaria de la marca Maison Skorpios, su propia firma de botas y accesorios de lujo y orgullosa madre de tres hijos. Su corazón además está lleno de amor. Vive un dulce romance con un príncipe de carne y hueso, Manuel Filiberto de Saboya, Príncipe de Venecia.

Su naturalidad

El pasado fin de semana la pareja dio un paso más, pues fue la primera ocasión en que Adriana Abascal acompañó al heredero a la entrega de las Órdenes Dinásticas de la Casa de Saboya, en una ceremonia que tuvo lugar entre la basílica de San Juan de Letrán y el Panteón, que sirvió de antesala a una gran cena de gala. Una cita en la que ejerció de princesa consorte, sin serlo. Pero, ese momento llegará con el tiempo, sin duda. «Lo que me gusta de Manuel Filiberto de Saboya no es tanto su estatus de príncipe, sino su increíble personalidad», respondió cuando le hablaron de una posible boda en la revista Quién.

«Tiene algo mágico», dice Adriana Abascal en la revista donde se confiesa a corazón abierto. Adriana reconoce que su novio es «un ser humano extraordinario, dotado de grandes cualidades. Entre nosotros, hay un respeto y una admiración mutuos que lo impregna todo, así como una complicidad que hace que las cosas más sencillas y las más grandiosas se vivan con la misma intensidad. Con él, disfruto tanto yendo a la panadería o al supermercado como asistiendo a una gala de la Orden Dinástica de la Casa de Saboya en Italia o a un evento oficial en el Parlamento de Roma. Aprecio enormemente su naturalidad».

Adriana  Abascal y Filiberto de Saboya

Adriana Abascal y Filiberto de SaboyaIG

Todo son alabanzas hacia el llamado a ser el gran amor de su vida, de su madurez, con quien dice que «compartimos valores, autenticidad y alegría de vivir. No tiene nada que demostrar: es él mismo, sin artificios. Es un hombre extremadamente culto, muy inteligente, pero natural en todo momento y circunstancia. Y eso me inspira, me recuerda que el amor puede ser un refugio, pero también una aventura constante».

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