El óptico de los Sánchez: «El presidente me pidió permiso para hablar de mí»
El óptico de Pedro Sánchez y Begoña: «El presidente me pidió permiso para hablar de mí»
Fue hace nueve años cuando Begoña Gómez se compró en la óptica madrileña Gafas Vintage unas gafas de sol. Desde entonces, el matrimonio presidencial mantiene el contacto el dueño
Educado y amable pero escurridizo. Jorge, el óptico que vendió las gafas de Dior a Pedro Sánchez hace cinco años, revela a El Debate que conoció al matrimonio presidencial hace nueve, cuando entraron en su tienda por casualidad. Una pequeña tienda, de menos de 20 metros cuadrados, dedicada a la venta de gafas antiguas, situada en el Madrid de los Austrias, con unas llamativas puertas de color rojo. «Un día estaban paseando por esta zona Pedro Sánchez y su mujer y entraron. Begoña Sánchez se compró unas gafas de sol y desde entonces, hace 9 años, estamos en contacto», reconoce el dueño del negocio.
Pedro Sánchez, durante la comisión de investigación del Senado este jueves
Tras el revuelo causado por el nuevo look del presidente del Gobierno con gafas de ver que lució ayer en el Senado durante la comisión de investigación del caso Koldo, el óptico responsable este martes no dejaba de recibir llamadas y mensajes a su móvil, tanto es así, que tenía colgado el cartel de cerrado en su puerta. Gafa Vintage es una óptica que vende piezas especiales, con solera, y que abrió sus puertas en 2009.
«Me pidió permiso»
«No fue una sorpresa», reconoce el dueño. El revuelo causado era previsible, pues fue el propio Pedro Sánchez quien compartió en sus redes sociales que las gafas eran de esta óptica especializada en modelos de otros tiempos con monturas vintage. «Yo ya lo sabía porque el presidente me pidió permiso para dar mi nombre antes de publicarlo», confiesa Jorge. Es discreto, pero reconoce que Begoña Gómez y Pedro Sánchez no son sus únicos clientes famosos.
Por tanto, la fama le llegó cuando ya estaba advertido, por lo que suponemos que Pedro Sánchez tenía pergeñado el asunto de las gafas vintage como parte de su estrategia de comunicación, puesto que pidió permiso previo a su óptico para hablar de él públicamente. «Es un cliente más, nadie es más que nadie, ni nadie merece un trato especial por ser quien es», opina Jorge.
Cualquiera que quiera imitar el look del presidente, no lo tiene nada fácil, pues «el modelo de Dior es una pieza vintage de los años 80 que está descatalogado», reconoce el óptico. Son de un material especial y llevan cristales graduados para ver de cerca. Las compró, no son un regalo y costaron unos 250 euros.
Fue hace ahora cinco años cuando Pedro Sánchez acudió de nuevo a esta óptica madrileña para elegir sus gafas graduadas personalmente. «Le quedan muy bien, buscamos unas que le favorecieran. Escogimos según su rostro y su estilo. Es una gafa diferente, con personalidad», reconoce Jorge. «Cada modelo es único, pero no vendemos gafas de segunda mano. Vienen de coleccionistas y de fábricas que tienen muchos años. Calidad, diseño y nostalgia», dice confesando sus fortalezas.