La Reina Letizia, durante su visita a una universidad en Pekín
El gesto de la Reina Letizia en China con unos recién casados que está dando la vuelta al mundo
Los Reyes ponen fin este jueves a su visita de Estado de tres días a China
La visita oficial de los Reyes Felipe y Letizia a China ha dejado numerosas imágenes de relevancia institucional, pero ninguna ha generado tanta emoción como el inesperado encuentro de la Reina Letizia con una pareja de recién casados en Chengdu. Un gesto espontáneo, natural y cargado de simbolismo que rápidamente ha recorrido las redes sociales, donde la monarca española vive un momento de auténtica «Letimanía».
El episodio ocurrió en el Parque Wangjianglou de Chengdu, un enclave histórico donde los Reyes asistían a un acto en conmemoración del 150 aniversario del nacimiento del poeta Antonio Machado, cuya obra comenzó a traducirse al mandarín en 2006 y desde entonces no ha dejado de ganar admiradores en China. Mientras Doña Letizia recorría el parque, las cámaras captaron cómo, al ver a una pareja posando en plena sesión fotográfica de boda, no pudo evitar pararse para saludarles. El encuentro, breve pero entrañable, se convirtió de inmediato en uno de los momentos más comentados del viaje.
La pareja, visiblemente emocionada, no tardó en expresar su sorpresa y gratitud. «Estamos muy felices y emocionados. Nos sentimos afortunados», declararon tras recibir el saludo, asegurando que jamás imaginaron encontrarse con una Reina en un día tan especial. Su alegría cobró aún más sentido por un detalle cultural: en China las novias tradicionalmente visten de rojo, el color que simboliza buena suerte, prosperidad, felicidad, protección y fertilidad. No es raro que en las sesiones fotográficas de boda aparezcan trajes rojos, bordados dorados o diseños tradicionales como el qipao o el kua, de fuerte arraigo simbólico. Para ellos, que ese momento quedara bendecido por la presencia de una figura tan admirada fue, sin duda, un regalo inesperado.
El gesto tuvo lugar en medio de una agenda oficial especialmente intensa. Durante su recorrido por el parque, participó en diversas actividades relacionadas con la cultura china, como una demostración de la preparación del té tradicional, considerada un acto de respeto y armonía. Para la ocasión, lució un vestido que ya había llevado en la recepción de los galardonados con los Premios Princesa de Asturias 2024, combinado con un abrigo negro, unos salones de tacón sensato con hebilla en el empeine y el bolso Victoria Insignia de Carolina Herrera. Completó el estilismo con unos pendientes españoles de la firma Dime que me quieres, sello fundado por Eva Verdeal y conocido por su producción artesanal.
Los Reyes Felipe y Letizia concluyen su viaje a China
El viaje, que comenzó el 11 de noviembre y concluyó tras varios días de actos, se ha convertido en un auténtico acontecimiento mediático en China. Entre los momentos finales de la visita destacó la presencia de la reina Letizia en la Universidad de Lenguas Extranjeras, donde los estudiantes de español la recibieron como a una verdadera estrella. Teléfonos móviles al aire, manos extendidas y un entusiasmo casi contagioso dieron forma a una de las escenas más vibrantes del recorrido. Allí, doña Letizia conversó con jóvenes que ven en el español una herramienta de futuro y rindió homenaje a los profesores (hispanoamericanos y españoles) que han impulsado la enseñanza de la lengua en el país durante décadas.
Para esta cita académica, la Reina eligió un conjunto elegante y muy apropiado para un entorno universitario, con un traje sastre en tono berenjena y una camisa con lazada al cuello, el conocido pussy bow, que aportaba un aire sofisticado y femenino al estilismo. La chaqueta, de hombros marcados y silueta entallada, se cerraba con un único botón dorado; los pantalones, de corte recto, completaban un conjunto sobrio pero impecable. En cuanto a los complementos, optó por los pendientes Sugar, de la firma española PDPAOLA, que aportaban un toque luminoso sin restar protagonismo al dos piezas.