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Ana Blanco, en la premiere del libro 'Cerca de las Estrellas'GTRES

La jubilación de Ana Blanco en un pueblo de Cantabria junto a su marido

Después de la pandemia, la presentadora y su marido, el periodista Juan Carlos Bolland, pensaron que les vendría bien estar más cerca de la naturaleza

«Por mi parte, esto ha sido todo. Muchísimas gracias por su confianza y su compañía». Estas fueron las últimas palabras que Ana Blanco pronunció en Informe Semanal, el programa que presentaba en TVE. La periodista abandonó la cadena pública en febrero de 2024 para empezar una nueva etapa. Decidió que era el momento de prejubilarse y se despidió de su querida audiencia con la misma discreción que ha marcado sus pasos profesionales. En aquel momento tenía 63 años y modificó su hoja de ruta para dejar su residencia del barrio de Salamanca de Madrid e instalarse en Cantabria, concretamente en un pequeño pueblo de apenas 2.000 habitantes situado en el valle del Asón.

Después de la pandemia, Ana Blanco y su marido, el periodista Juan Carlos Bolland, pensaron que les vendría bien estar más cerca de la naturaleza. Por ese motivo, adquirieron una casa «de una planta, con una buena parcela, pero sin ostentación», según informa el diario Vanitatis. Las mismas fuentes que ha hablado con el citado medio afirman que los vecinos de la zona han celebrado la llegada del matrimonio. También cuenta que es el lugar perfecto para desconectar, pues hay numerosas rutas para hacer senderismo, disfrutar de los prados y contemplar la ría. Además, el pueblo donde vive Blanco se encuentra a media hora de Santander, por lo que puede desplazarse a la ciudad de forma cómoda cuando necesite algo o quiera cambiar de ambiente.

El chalé de la presentadora disfruta de una localización de ensueño. Tal y como hemos mencionado anteriormente, la vivienda está en el valle del Asón, un lugar mágico que forma parte del Parque Natural de los Collados del Asón. Todo esto pertenece a la Comarca de Asón-Agüera, un territorio muy cerca de la frontera con Vizcaya que es perfecto para aquellos que desean desconectar del ruido de las grandes capitales.

Costa y montaña

El día a día de Ana Blanco transcurre entre paisajes que combinan la costa con la montaña. Sin lugar a dudas, es el sitio perfecto para buscar el anonimato y la tranquilidad que persiguen muchos rostros que se han dedicado a la pequeña pantalla. Después de dejar atrás su etapa en TVE, la periodista tiene mucho más tiempo para disfrutar de su gran afición: la lectura. Una de las pocas veces que ha hablado de su faceta personal, desveló que sentía un especial interés por la novela negra. Por otro lado, reconoció que también era una apasionada de la música y mencionó a los cantautores que suelen acompañarla: Pablo Milanés, Cecilia o Serrat.

Una vez ha dado carpetazo a sus compromisos profesionales, Ana Blanco es libre para decidir si prefiere pasar el día leyendo o practicando otra de sus pasiones: el senderismo. También le gusta descubrir restaurantes locales y disfrutar de la gastronomía del norte de España, una de las más destacadas de nuestro país.

Antes de terminar, debemos hacer una mención al compañero de Ana Blanco durante su prejubilación. La periodista cuenta con el respaldo de su marido Juan Carlos, quien es igual de prudente que ella. Es más, sólo se han dejado ver juntos en un acto público que tuvo lugar en 2012, durante una exposición celebrada en el Museo Thyssen. No tienen hijos y aquellos que han tenido oportunidad de conocerles aseguran que forman un buen equipo.