El cocinero Jose Andrés en la feria de Jerez
José Andrés responde a la periodista Isabel San Sebastián y explica por qué no la dejaron entrar en su restaurante
El chef se ha disculpado y ha comentado que en el restaurante Nubeluz de Nueva York deben pedir ciertos criterios de vestimenta por ser muy turístico
la decisión tomada en la puerta de uno de los restaurantes de José Andrés en Nueva York de no dejar acceder a la periodista Isabel San Sebastián por llevar botas suscitó una fuerte polémica el pasado 6 de diciembre. La vestimenta de la escritora no cumplía con la etiqueta exigida.
Los hechos ocurrieron el pasado 6 de diciembre en Nubeluz, un establecimiento ubicado en la planta 50 del hotel The Ritz-Carlton New York, NoMad. La periodista y escritora relató en su cuenta de X que se le había impedido la entrada por llevar botas, pese a que ese día las temperaturas rondaban los siete grados bajo cero.
«Somos todos ciudadanos del mundo, como dices tú, pero hoy nos han negado la entrada en tu local», escribió la periodista en un mensaje dirigido directamente al chef. En otros tuits posteriores elevó el tono y calificó la situación de «clasista», cuestionando la coherencia entre la imagen pública del cocinero y las normas de acceso de su restaurante. «Tanto presumir de sencillez y tienes el local más pijo de Nueva York», añadió.
Un mes más tarde José Andrés ha contestado. El chef pidió disculpas por lo ocurrido. «Lo siento mucho. En ese mismo hotel tengo otros dos lugares, The Bazaar y Zaytinya donde no hubiese habido ningún problema. Por ser un sitio muy visitado y turístico, en Nubeluz tenemos normas de vestimenta un poco más rígidas. Te pido disculpas por ello. Pero es lo que considera el equipo que es lo adecuado! Tengo muchos otros sitios más informales. La próxima vez yo me encargo de que te cuiden. Feliz año nuevo».
Más allá del cruce de mensajes, la polémica puso el foco en la política de acceso del local. Nubeluz especifica que no se permite la entrada con ropa deportiva (como leggings, sujetadores deportivos, camisetas técnicas o pantalones cortos) ni con gorras de béisbol, chanclas o calzado considerado informal, como Crocs, Birkenstocks o Uggs. El restaurante se reserva el derecho de solicitar a los clientes que cambien su vestimenta o regresen en otro momento si no cumplen con estas normas.
El restaurante Nubeluz
El establecimiento, inaugurado recientemente, se presenta como un espacio exclusivo centrado principalmente en la coctelería. Concebido como «una caja de luz en el cielo», combina un diseño elegante con espectaculares vistas de 270 grados sobre el skyline de Nueva York. La propuesta gastronómica es breve, pero cuidada, y apuesta por bocados sencillos elevados, como sándwiches de queso a la parrilla con mantequilla de trufa, bocadillos de jamón y queso manchego o rollos de atún con mousse de aguacate. A esa oferta se suman productos de lujo, como caviar y jamón ibérico de bellota Cinco Jotas, 100 % ibérico, cortado a mano y servido con pan con tomate, todo con precios acordes a la ubicación y al concepto del local.
La controversia no tardó en trasladarse a las redes, donde las opiniones se dividieron. Mientras algunos usuarios respaldaron a la periodista, otros defendieron el derecho del local a fijar sus propias normas. «Eso es la libertad y no saber leer. Cuando vas a un sitio pijo hay que tener dos neuronas y mirar la web», reprochaba un usuario. Otro ironizaba: «Libertad, propiedad privada… ¿te suena?». Incluso hubo comentarios más sarcásticos: «Eso le pasa, doña Isabel, por ir a Nueva York. Puestos a pasar frío, mejor Soria, torreznos y nada de chipichuá con canónigos».