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Alonso Álvarez de Toledo y Urquijo, XII marqués de Valdueza

El marqués de Valdueza, galardonado por su labor en la Conservación del Patrimonio y Sostenibilidad

Ha recibido la primera edición del Premio CLASSPAPER a la Conservación del Patrimonio y Sostenibilidad

Alonso Álvarez de Toledo acaba de ser premiado por su labor empresarial vinculada al mundo rural siempre defendiendo la naturaleza. Aciertos como son los innumerables proyectos y entidades en los que participa, la gestión de sus propiedades y la de otros cotos de caza se unen a otros muchos hitos como haber plantado 215.000 árboles, su labor para la preservación de usos tradicionales como la transhumancia, el fomento de especies emblemáticas como el águila imperial o la cigüeña negra, y el importante hecho de haber logrado que los perros de montería Valdueza sean una raza canina oficial española le han hecho merecedor de este premio a la Conservación del Patrimonio y Sostenibilidad. Todo ello ha convertido a este agricultor, ganadero, empresario y decidido defensor de la naturaleza, el medio ambiente y los valores del mundo rural en uno de los grandes referentes de nuestro país.

Entre los numerosos reconocimientos que ha recibido anteriormente, destaca la Medalla de Honor del Colegio de Ingenieros de Montes por su actividad profesional en la gestión forestal de los montes privados en 2013, a la que se unen los más de 26 premios nacionales e internacionales con los que cuentan sus aceites de oliva virgen extra, miel, vinagre y vino tinto, comercializados bajo las marcas Marqués de Valdueza y Merula.

El premio Classpaper

La primera edición del Premio CLASSPAPER a la Conservación del Patrimonio y Sostenibilidad se entregó durante un almuerzo celebrado el pasado 20 de enero en el madrileño Club Financiero Génova. Un evento al que asistieron un reducido grupo de invitados. Durante el evento, presentado por Sol Andrada-Vanderwilde, directora de la Fundación Amigos del Águila Imperial, Lince ibérico y Espacios Naturales Privados y miembro del jurado, quien subrayó cómo con esta primera edición del premio CLASSPAPER a la Conservación del Patrimonio y Sostenibilidad «celebramos el papel de una persona que ha conseguido convertirse en una referencia indiscutible en la gestión del campo –dentro y fuera de España– en todos sus aprovechamientos: cinegético, agropecuario, forestal y ganadero, destacando especialmente su papel en defensa de la Dehesa mientras ha conservado y ampliado un gran legado artístico, arquitectónico y paisajístico».

En palabras de Ivan Martínez-Cubells, editor de la publicación que otorgó el premio, la convocatoria «tiene una gran trascendencia porque fomenta, protege y apoya a las personas que desde la propiedad privada han llegado a consumar unos proyectos que vienen por legados familiares y que se constituyen en verdaderos ejemplos de la conservación de la naturaleza, que han llegado hasta nuestros días en un magnífico estado, y no por casualidad».

Alonso Álvarez de Toledo por su parte, agradeció este reconocimiento señalando que «habéis dado un primer paso en un tema que puede ser relevante e importante a futuro a través de la gran revista que es CLASSPAPER, por la conservación del medioambiente» y añadió: «Mi mérito en esto es relativo, porque yo lo aprendí de mi padre. Lo que he hecho es seguir lo que aprendí, e intentar mejorarlo. Estoy en ello».

El jurado que ha nominado a Alonso Álvarea de Toledo estaba integrado por Clara Moreno Borbón, ingeniero de Montes y directora de la Fundación Gotze; Javier Barcaiztegui Rezola, conde de Llobregat, ilustrador y propietario privado, José Luis López-Schummer Treviño, presidente de la Fundación Artemisan; Carlos Otero Muerza, ingeniero de Montes; Sol Andrada-Vanderwilde, directora de la Fundación Amigos del Águila Imperial, Lince Ibérico y Espacios Naturales Privados, e Ivan Martínez-Cubells, editor de CLASSPAPER. El trofeo es una escultura original de Mariano J. Vilallonga.