Fundado en 1910
Mapa de 1570 del noroeste de Europa y el océano Atlántico Norte. Del atlas de Abraham Ortelius, «Theatrvm orbis terrarvm»

Mapa de 1570 del noroeste de Europa y el océano Atlántico Norte. Del atlas de Abraham Ortelius, «Theatrvm orbis terrarvm»

¿Por qué y desde cuándo Groenlandia pertenece a Dinamarca?

La historia de esta relación es larga y compleja, y se remonta a la época medieval

Groenlandia, la isla más grande del mundo, pertenece a Dinamarca desde hace siglos. Ahora, vuelve a la atención internacional tras las declaraciones de Donald Trump, recordando que su ubicación y recursos la convierten en un enclave estratégico global.

Está cubierta en su mayoría por hielo y cuenta con una población de poco más de 56.000 habitantes. Su vinculación con Dinamarca, a más de 3.000 kilómetros de distancia, resulta sorprendente. La historia de esta relación es larga y compleja, y se remonta a la época medieval.

Cuando Erik el Rojo asentó las primeras colonias vikingas en Groenlandia a finales del siglo X, sus costas ya venían siendo pobladas por pueblos paleoesquimales desde el año 2500 a. C., quienes convivieron con los vikingos en el tiempo, que no en el espacio, puesto que los Dorset se asentarían en el extremo noroeste de la isla, mientras que los nórdicos se establecieron en la costa suroeste.

La incursión del marino noruego fue la semilla del control europeo que dio celebridad a la isla bajo el nombre de Grønland, o «tierra verde», y es que el marketing ya existía en el 985, puesto que como bien es sabido, el 84 % del territorio groenlandés se halla escondido bajo un espeso manto de hielo de hasta tres kilómetros de espesor que, aun hoy, hace prácticamente imposible su exploración.

La economía groenlandesa se basaba, en aquella época, en el comercio de marfil, obtenido a partir de los colmillos de las morsas, y en la exportación de cuerdas, ovejas y pieles de ganado y de focas, que los colonos intercambiaban por hierro y madera, necesarios para levantar edificaciones en la isla.

Las colonias sobrevivieron hasta bien entrado el siglo XIV, aunque sin prosperar. Las evidentes dificultades meteorológicas, la sobreexplotación de los pocos suelos fértiles disponibles y el incremento de la oferta de marfil procedente de África hicieron todavía más áspera si cabe la vida de los colonos noruegos en la isla.

La Unión de Kalmar y la entrada de Dinamarca

Consolidada en el año 1397, la Unión de Kalmar es el nombre dado al Estado dinástico surgido a raíz de la fusión de las tres monarquías nórdicas (Dinamarca, Suecia y Noruega) en una misma persona, la reina Margarita I de Dinamarca, así como las posesiones de estos, a saber: Finlandia (perteneciente en ese momento a Suecia) e Islas Feroe, Islandia y Groenlandia, entes dependientes de Noruega.

Esta unión escandinava apenas gozó de 125 años de existencia, principalmente debido al recelo de la nobleza sueca hacia la aristocracia danesa que, a la sazón, ejercía como reino dominante de esta nueva entidad política y, así, en 1523, los suecos dinamitaron definitivamente la coalición, escindiéndose (junto con Finlandia) y eligiendo a Gustavo Vasa como su rey.

Del Tratado de Kiel a la actualidad

La otra mitad de la Unión permaneció vigente bajo el nombre de Reino de Dinamarca y Noruega hasta enero de 1814, considerado el momento clave para la soberanía danesa sobre Groenlandia con la firma del Tratado de Kiel.

Tras las guerras napoleónicas, Dinamarca, enmarcada en el bando derrotado, se vio obligada a ceder Noruega a Suecia, pero Groenlandia, Islandia y las Islas Feroe se mantuvieron explícitamente excluidas del acuerdo. Desde entonces, Groenlandia quedó formalmente bajo soberanía danesa, iniciando un proceso que, a lo largo de los siglos XIX y XX, consolidó la presencia de Dinamarca mediante misiones religiosas, comercio y administración colonial.

Asamblea Constituyente de Noruega reunida en Eidsvoll

Asamblea Constituyente de Noruega reunida en Eidsvoll

Durante siglos, Groenlandia fue tratada como colonia danesa, hasta que en 1953 se convirtió en parte integrante del Reino de Dinamarca, con derechos civiles plenos para sus habitantes. Posteriormente, en 1979 se estableció un primer régimen de autonomía, ampliado en 2009 con la creación del Home Rule Act, un sistema que otorga al territorio competencias sobre su gobierno interno, recursos naturales y cultura, mientras que Dinamarca mantiene el control en cuanto a defensa y relaciones exteriores. Hoy, Groenlandia disfruta de amplia autonomía, pero sigue siendo oficialmente parte del Reino de Dinamarca, una relación que mezcla la historia, la geografía y el derecho internacional.

La importancia geopolítica de Groenlandia

En este inicio de 2026 Groenlandia reaparece en la agenda internacional, tras las declaraciones de Donald Trump, reiterando que Estados Unidos necesita controlar la isla por motivos de seguridad nacional. Su ubicación en el Ártico convierte a Groenlandia en un punto estratégico de defensa y control de las rutas marítimas y aéreas entre Europa y América del Norte, por no mencionar los importantes recursos minerales y tierras raras que la isla alberga.

Que una potencia como Estados Unidos vuelva a plantear abiertamente el control de Groenlandia revela hasta qué punto las lógicas de poder siguen pesando más que la retórica del orden internacional. En un Ártico cada vez más accesible, la isla se convierte en pieza clave para la seguridad occidental, el acceso a recursos estratégicos y el equilibrio militar entre grandes potencias. La cuestión ya no es por qué Groenlandia pertenece a Dinamarca, sino cuánto tiempo podrá sostenerse ese equilibrio heredado de la historia.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas