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Joaquín Sabina y Jimena CoronadoGTRES

El día a día de Joaquín Sabina como un hombre jubilado a punto de cumplir 77 años

con los 77 años a la vuelta de esquina (los cumplirá el 12 de febrero), Joaquín Sabina se siente satisfecho con su vida de jubilado. El 30 de noviembre de 2025 se despidió de los escenarios con un emotivo concierto enmarcado en su gira Hola y Adiós en el Movistar Arena de Madrid. Hasta aquella fecha, su vida versaba entre partituras, letras de canciones y el calor del público que acudía a sus conciertos y coreaba sus profundas y sentidas piezas. Una etapa de su existencia que ha cerrado con la conciencia tranquila y convencido de que lo ha dado todo en sus espectáculos. «No le debo nada ya a la gente, ni al público, ni a mí mismo en lo que yo me exigía. Todo ha ido mucho más lejos», ha asegurado el de Úbeda a Carlos del Amor en su última entrevista concedida a Radio Televisión Española con motivo de su jubilación.

Ahora, alejado de los escenarios, «sin agenda y sin compromisos» ha encontrado un refugio en otros aspectos de la vida que había dejado a un lado y algo a lo que aspira es a ser un «ciudadano normal que pueda entrar a un bar a tomarse una cerveza». Dos de las principales actividades que ha recuperado en su día a día son la pintura y la lectura. A pesar de que no se considera buen hijo, tampoco buen marido y duda sobre su papel de padre, de lo que está convencido es de que ha sido buen amigo. Por eso está dedicando más tiempo a su núcleo duro, al que ha «cuidado como oro en paño» y junto a los que quiere «recuperar esos cariños y esos amores».

Todo esto sin olvidarnos de Jimena Coronado, su mujer y el principal pilar que sustenta su vida. La relación entre el cantautor y su pareja se remonta a principios de los años 90, cuando se conocieron en una sesión de fotos en el hotel Sheraton, donde se hospedaba el artista en su gira por América en 1994. Fue entonces cuando comenzaron una amistad que más tarde, en 1999, se convirtió en un amor que ya dura más de dos décadas y al cual pusieron el broche de oro con una discreta boda en 2020.

Joaquin SabinaGTRES

No obstante, y aunque ya no es su columna vertebral, Joaquín Sabina ha desvelado que no ha cerrado la puerta del todo a la composición y seguirá siendo un «artesano que junta palabras», ya que editará un nuevo álbum en el que integrará temas como Contra todo pronóstico y Un último vals además de otras cinco o seis que ya tiene escritas. De la misma manera, le ha asegurado al periodista de la cadena pública que está «disfrutando de no tener nada que hacer», un desempeño que no había conocido hasta ahora, puesto que estaba plenamente volcado en su exitosa carrera musical, la cual le ha reportado numerosas alegrías y satisfacciones pero ha requerido todo su tiempo.

Joaquín Sabina ha confesado que en esta nueva etapa es complicado no pensar en la salud. «Con la jubilación no tienes más remedio», ha admitido, consciente del paso del tiempo y del desgaste físico y emocional que ha supuesto su desempeño laboral.

Respecto a la muerte, ha deslizado que es algo que también ronda su cabeza a pesar de que no tiene miedo a ese momento. Durante la charla, también ha echado la vista atrás, recordando que nunca tuvo «sueños ni delirios de grandeza». «No ha habido un minuto en mi vida que yo soñara o deseara ser lo que he sido», ha asegurado, sosteniendo que sus ambiciones eran «más provincianas y domésticas». Algo que pone de manifiesto que su impecable carrera, lejos de ser un plan premeditado, llegó a su vida fruto del azar y del devenir de los acontecimientos, los cuales le llevaron a ser un mito musical que deja un legado irrepetible.