Fundado en 1910
Elena Ochoa y Norman Foster

Elena Ochoa y Norman Foster, en una imagen de archivo

Gente

La ruta madrileña de Eduardo y Paola, los hijos de Norman Foster y Elena Ochoa

Han acompañado a su madre en la apertura de la nueva sede de su librería y editorial de arte

Eduardo y Paola Foster han vuelto a demostrar que, cuando se trata de su madre, siempre están ahí. Los hijos de Norman Foster y Elena Ochoa Foster han querido acompañarla en un momento muy especial: el nuevo capítulo de Ivorypress, el proyecto cultural que ella creó hace ya tres décadas y que acaba de estrenar nueva sede en Madrid.

Aunque ambos viven fuera de España y llevan una vida bastante internacional, estos días han encontrado el momento perfecto para volver a la capital. De hecho, han sido ellos mismos quienes han ido mostrando algunos detalles del viaje a través de sus redes sociales, dejando claro que el motivo era muy especial.

El primero en dar pistas fue Eduardo Foster, de 24 años. El joven, que desarrolla su carrera en el mundo de la arquitectura y el sector inmobiliario en Londres, aterrizó hace apenas unos días. Y, como suele ocurrir cuando alguien vuelve a la ciudad, aprovechó para recorrer algunos de los lugares más exclusivos del centro.

Para empezar, hizo una parada en el Club Metrópolis, un impresionante espacio de más de 6.000 metros cuadrados situado en pleno corazón de la ciudad. Este lugar combina hotel boutique, club privado y varios espacios gastronómicos, lo que lo ha convertido en uno de los puntos de encuentro más exclusivos del momento.

Después llegaría la visita más importante del viaje: el nuevo espacio que su madre acaba de inaugurar. Allí se dejó ver recorriendo el lugar con evidente orgullo, comprobando de primera mano cómo el proyecto que ella puso en marcha hace ya treinta años sigue creciendo y evolucionando.

La jornada, además, continuó con un plan muy típico de la ciudad. Tras la visita, Eduardo decidió cenar en uno de los restaurantes más comentados del momento: Los 33. El local, situado en el barrio de Salesas, se ha convertido en uno de los sitios más difíciles para conseguir mesa. Nada más entrar llaman la atención la madera, el cuero y las brasas abiertas que dominan el espacio, una estética muy cuidada que ha conquistado a quienes buscan los restaurantes más de moda.

Por supuesto, su hermana mayor tampoco quiso perderse la cita. Paola Foster, de 27 años, también se dejó ver para apoyar a su madre en este momento tan significativo.

Su trayectoria, además, refleja perfectamente el ambiente artístico y arquitectónico en el que ha crecido. Estudió Historia del Arte y Arquitectura en Harvard, donde incluso participó como curadora del colectivo de arte estudiantil de la universidad. Más tarde fue sumando experiencia en instituciones culturales de primer nivel como Sotheby's, la Galería Whitechapel, la Colección Peggy Guggenheim o la editorial Phaidon Press. Actualmente trabaja como profesora asociada en Yale. Al mismo tiempo participa como patrona en la Norman Foster Foundation, el proyecto familiar que impulsa nuevas generaciones de arquitectos, diseñadores y urbanistas.

Los 33, uno de los restaurantes más reconocidos del barrio de Salesas

Los 33, uno de los restaurantes más reconocidos del barrio de Salesas

Aun así, pese a haber vivido en diferentes ciudades del mundo, Paola siempre lo reconoce: la capital ocupa un lugar muy especial para ella. De hecho, asegura que conoce bien sus barrios y que cada vez que vuelve disfruta recorriendo sus calles. Lavapiés, Retiro o el centro histórico son algunos de los lugares por los que le gusta perderse cuando regresa.

Y es que la visita de ambos coincide con un momento especialmente significativo para su madre. Hace ya treinta años que Elena Foster decidió apostar por una idea poco común: crear una editorial centrada en libros de artista. El proyecto empezó de forma muy humilde en Londres, en una pequeña habitación que funcionaba como oficina improvisada. Desde allí comenzó a tomar forma una iniciativa que, con el tiempo, terminaría convirtiéndose en un referente dentro del mundo del arte contemporáneo.

El primer libro que publicó fue nada menos que del escultor Eduardo Chillida, una auténtica declaración de intenciones que marcaba el nivel artístico al que aspiraba desde el principio. A partir de ahí fueron llegando nuevas colaboraciones y el proyecto fue ganando prestigio poco a poco.

Con los años, Elena decidió trasladar su actividad a la ciudad donde estudió y a la que siempre ha sentido como su casa. Ahora, tres décadas después de aquel primer paso, abre una nueva etapa con el estreno de su nuevo espacio en la calle Orfila, en pleno barrio de Chamberí.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas