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Serafín Zubiri en una foto de archivo

Serafín Zubiri en una foto de archivoGTRES

Serafín Zubiri, rechazado en un restaurante por ir con su perro guía

El cantante asegura que recibió un trato «muy desagradable» en Calamocha y tuvo que llamar a la Guardia Civil

El cantante Serafín Zubiri ha alzado la voz en redes sociales tras vivir una experiencia que él mismo ha calificado como «muy desagradable» en un restaurante de Calamocha. El artista, conocido por haber representado a España en dos ocasiones en el Festival de Eurovisión, ha denunciado públicamente que no le permitieran acceder al comedor acompañado de su perro guía, un derecho amparado por la legislación vigente en todo el país.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 19 de marzo, cuando Zubiri acudió al restaurante El Chato con la intención de comer. Según relató el propio cantante, tanto él como su perro guía fueron rechazados en la entrada, en una situación que, además, vino acompañada de un trato que consideró ofensivo. «Nos han tratado muy mal, muy mal», aseguró en una publicación que no tardó en viralizarse, acumulando miles de visualizaciones y numerosos mensajes de apoyo.

Zubiri con su perro guía

Zubiri con su perro guía

En España, las personas con discapacidad visual que utilizan perros guía cuentan con el llamado «derecho de acceso», que les permite entrar con sus animales en cualquier espacio público o de uso público, incluidos bares, restaurantes, hoteles y transportes. Sin embargo, este caso vuelve a poner de manifiesto que, pese a estar reconocido por ley, este derecho no siempre se respeta, generando situaciones de discriminación que continúan produciéndose con demasiada frecuencia.

La polémica fue a más cuando, además de impedirle la entrada, el establecimiento no facilitó a Zubiri una hoja de reclamaciones, lo que agravó el conflicto. Ante esta negativa, el cantante optó por llamar a la Guardia Civil, que se desplazó hasta el lugar para mediar en lo ocurrido. Finalmente, el artista formalizó una denuncia, dejando constancia de los hechos.

Por su parte, el propietario del restaurante, con más de veinte años al frente del negocio, ha reconocido lo sucedido y ha admitido su error. Según explicó, no identificó en un primer momento que se trataba de una persona invidente acompañada de un perro guía y justificó que el local se encontraba lleno en ese momento. Asimismo, aseguró que Zubiri accedió directamente al comedor sin consultar previamente la disponibilidad, lo que, según su versión, contribuyó a generar tensión.

'Me equivoqué'

El dueño defendió que su negativa inicial respondía a una norma general del establecimiento que prohíbe la entrada de animales, alegando que podrían incomodar al resto de clientes. No obstante, reconoció que no haber detectado la situación correctamente fue un fallo: «Me equivoqué, claro que me equivoqué», afirmó, señalando además que ya ha subsanado la ausencia de hojas de reclamaciones.

Pese a ello, el empresario también consideró que la reacción del cantante fue desproporcionada y que el conflicto podría haberse evitado con una mejor comunicación. Una versión que contrasta con la de Zubiri, quien insiste en que se vulneraron sus derechos y que el trato recibido fue inaceptable.

Más allá del cruce de versiones, lo cierto es que este episodio ha trascendido lo personal. Con una trayectoria marcada por la superación, Serafín Zubiri ha convertido lo ocurrido en una denuncia pública que reabre el debate sobre la accesibilidad y el respeto hacia las personas con discapacidad. A pesar de los avances normativos, situaciones como esta evidencian que aún persisten barreras sociales y una falta de concienciación significativa. De hecho, el artista, visiblemente indignado, ha llegado a pedir a sus seguidores que no acudan al local, lanzando un mensaje contundente que ha intensificado aún más la repercusión del caso.

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