Nuevo retrato de los Príncipes de Gales tomado en el banquete en honor al presidente de Nigeria
Por qué a muchos les preocupa esta foto de Kate y el Príncipe Guillermo
Una columnista del Daily Mail reflexiona sobre la desconexión de los Príncipes de Gales con los problemas del ciudadano de a pie
A priori es solo una más. Una de esas imágenes solemnes que reflejan todo la pompa y boato que envuelve a la Familia Real británica desde hace siglos. Los Príncipes de Gales posan sonrientes en un nuevo retrato oficial tomado en el banquete ofrecido en honor al presidente de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, y la primera dama, Oluremi Tinubu, en el castillo de Windsor, el pasado jueves.
El matrimonio posa radiante sonriendo a la cámara. Kate, coronada con la tiara Lover’s Knot, luce un vestido verde, como guiño a la bandera de Nigeria, firmado por Andrew GN con cuello a la caja elevado y mangas transparentes en corte abullonado, así como cintura marcada con banda al tono. El Príncipe Guillermo viste frac y chaqué Windsor con sus medallas y condecoraciones. La imagen la firma Christianah Ebenezer, una joven fotógrafa británico‑nigeriana.
Retrato oficial de los Príncipes de Gales en el banquete ofrecido al presidente de Nigeria
«¿Por qué a muchos les preocupa esta foto de Kate y el Príncipe Guillermo?», se pregunta la columnista Liz Jones en el Daily Mail. «¿Es este realmente el momento adecuado para un banquete de Estado, con fotos publicadas en internet de una decoración de mesa tan elaborada y ostentosa que haría palidecer a Downton Abbey?». Se refiere a la delicada situación que atraviesa el mundo en este momento. «Cuando los británicos de a pie, ya agobiados por el alto coste de la vida, se preocupan por lo que está por venir en Oriente Medio y cómo afectará a sus facturas de energía, la compra de alimentos y las hipotecas», añade.
El Duque de Edimburgo y los Príncipes de Gales en el banquete ofrecido al presidente de Nigeria
Un miembro de Royal Household enciende una vela en los preparativos del banquete
Jones tilda a los Príncipes de Gales de avestruces «que se esconden tras medallas, joyas y fotógrafos». Pone sobre la mesa la reciente detención de Andrés de Windsor y cómo solo unos días después reaparecían en los premios Bafta porque show must go on. «Me imagino que a Kate le debe doler la cara de tanto hacer muecas. Allí estaban, en los recientes premios, sin darse cuenta de que la audiencia estaba más preocupada por el arresto de su tío Andrew». También critica la presencia de la Princesa de Gales repartiendo tréboles en el Desfile de San Patrick. «¿Acaso era esto lo más importante en lo que podía invertir su tiempo?», reflexiona. «No es de extrañar que la gente empiece a ver a William y Kate como maniquíes, y no solo en su retrato oficial».
La Princesa de Gales el día de San Patrick
No hay duda que esta columnista inglesa aún no ha entendido el verdadero valor y significado de la Corona. No se puede culpabilizar a los Príncipes de Gales del comportamiento del expríncipe Andrés y ellos se mantienen en la máxima de que para ser creído hay que ser visto. Asisten a los Bafta porque el Príncipe Guillermo es el presidente de la Academia de Cine británica. Y reciben con todo el boato al presidente de Nigeria porque es lo que corresponde. ¿O acaso deberían citarlo en una hamburguesería? Se olvida de los millones que genera la Familia Real británica como herramienta de marketing, merchandising y fascinación del turista. ¿O es que la Princesa de Gales debe ir ahora a un banquete oficial en chándal, Liz?