El torero peruano, Andrés Roca Rey
La sonrisa de Roca Rey al saber que Fran Rivera lo vio torear en La Maestranza
El torero peruano combina autocrítica y optimismo tras una corrida marcada por la falta de bravura
El torero peruano, Andrés Roca Rey, dejó una imagen distendida tras su paso por la plaza de la Maestranza de Sevilla, donde se mostró sonriente al conocer que había sido seguido desde el tendido. Su actitud contrastó con el desarrollo de una corrida marcada por la escasa casta del encierro. Aun así, el diestro mantuvo la conexión con el público en una de las citas destacadas de la Feria de Abril.
En el ruedo, Roca Rey logró cortar una única oreja, considerada de escaso valor, al único toro con opciones de la tarde, el quinto de nombre «Veronés». Hasta ese momento, el festejo había transcurrido entre el tedio por la falta de bravura de los toros de Domingo Hernández. Su faena, aunque efectiva de cara al público, no terminó de aprovechar plenamente las cualidades del animal.
El conjunto del festejo dejó pocas opciones para el lucimiento. Toros desfondados, rajados o sin entrega marcaron una tarde complicada para los diestros. Pablo Aguado destacó por su esfuerzo en el último toro, donde incluso sufrió un percance sin consecuencias graves, logrando una vuelta al ruedo. Por su parte, Alejandro Talavante no encontró opciones en su lote.
Tras la corrida, Roca Rey se mostró optimista en sus declaraciones, destacando que se siente bien y que la tarde es «bonita». El torero peruano aseguró que afronta con ilusión el inicio de la feria, evitando centrarse en el ruido mediático que lo rodea. Su figura sigue generando expectación entre aficionados y medios, consolidando su protagonismo en Sevilla.