Diego Simeone y Carla Pereyra, en Madrid
El negocio inmobiliario de Simeone y Carla Pereyra en Madrid, amenazado por una planta de biogás: «Ya se les ha informado»
Los vecinos de Colmenar Viejo y Tres Cantos temen los posibles olores, el tráfico de residuos y el impacto ambiental que podría provocar la devaluación del suelo
Todo iba viento en popa hasta que hace algo más de dos años a los vecinos de Tres Cantos y Colmenar Viejo les comunicaron la intención de ambos ayuntamientos, liderados por el PP, de construir una planta de biogás en terrenos colmenareños. Entre los afectados, miles de propietarios, y entre ellos rostros conocidos como Diego Pablo Simeone y Carla Pereyra, que mantienen un potente negocio inmobiliario en Tres Cantos. La pareja adquirió en 2024 un terreno de casi una hectárea para construir apartamentos, muy cerca del recién inaugurado Hospital Universitario HM Tres Cantos, por lo que se esperaba que se revalorizase en muy poco tiempo.
Con lo que no contaban es con la posible construcción de una planta de tratamiento de biorresiduos con un tamaño equivalente a 18 campos de fútbol que gestionará 75.000 toneladas al año de residuos, en el término municipal de Colmenar Viejo, pero en una zona muy próxima al límite con el norte de Tres Cantos. «Sí, hace unos meses a Simeone y su mujer se les informó, al igual que a otros promotores y empresarios», declara un miembro de plataforma STOP Planta de Biogás Colmenar Viejo-Tres Cantos en conversación con El Debate.
«La proyectada planta de biogás en Colmenar Viejo, por su proximidad a núcleos residenciales de Tres Cantos, está generando una creciente incertidumbre que amenaza la inversión inmobiliaria en la zona. Los posibles olores, el tráfico de residuos y el impacto ambiental puede provocar la devaluación del suelo, frenando el desarrollo de nuevas promociones ante el riesgo de una menor demanda y una caída en los precios de venta», declara a El Debate la portavoz de una de las familias afectadas de Tres Cantos que hace tres años compró una vivienda de nueva construcción.
Carla Pereyra
Desde el inicio, los vecinos se centran en dos problemas: el tamaño de la planta y su proximidad a las viviendas. Hace un año, nació la Plataforma STOP Planta de Biogás Colmenar Viejo-Tres Cantos que defiende que la capacidad proyectada «incrementa significativamente los residuos orgánicos que ambos municipios podrían generar, los cuales actualmente no se gestionan de forma separada y no será posible hacerlo en el corto plazo». Además, destacan que «no se respetan las distancias mínimas recomendadas, ya que existen viviendas y negocios a solo 300 metros y un instituto a aproximadamente 1.200 metros».
«Nuestro alcalde está en la Asamblea de Madrid, pero su contestación es la misma; creencia en la economía circular, ecofriendly y q no tiene potestad para decir nada a Colmenar. El alcalde de Colmenar llegó a decir que los de Colmenar no tenían qué temer puesto que el aire va hacia Tres Cantos. Se va a hacer en una zona que lleva dos veranos seguidos incendiándose. Hay un montón de pueblos que se arrepienten de haber dejado construir eso». Pueblos cercanos a plantas similares sufren olores terribles, aseguran.