Ana Domecq Martel
Se casa la hija del hombre más rico de Cádiz
La heredera de la saga Domecq Bohórquez y el hijo del presidente de Silicius pasarán por el altar este verano
Jerez de la Frontera ya se engalana para lo que promete ser una de las citas sociales más comentadas de la temporada. El próximo sábado 20 de junio la ciudad gaditana se transformará en el epicentro de la alta sociedad con la boda entre Ana Domecq Martel, hija de Santiago Domecq Bohórquez, y Alberto Mencos Rovira, hijo de Iñigo Mencos Valdés y María Rovira Sainz.
La relevancia de este enlace, adelantado por Vanitatis, se sustenta en el peso específico de los apellidos que entran en juego, ya que por un lado aparecen los Domecq Bohórquez, una dinastía que es sinónimo de la dehesa y el éxito agroganadero bajo la batuta de Santiago Domecq Bohórquez (cuya fortuna Forbes sitúa en unos 450 millones de euros), y por otro los Mencos Valdés, una familia estrechamente vinculada a la nobleza de sangre y al sector inmobiliario y financiero de alto nivel.
Para enmarcar esta unión de gigantes, la misa se celebrará en la iglesia de San Mateo, una elección cargada de simbolismo al tratarse de una joya del gótico erigida sobre una antigua mezquita en el corazón del casco antiguo jerezano, un templo que ha custodiado los momentos más íntimos de la familia, desde la boda de Borja Domecq y Sol Bohórquez en 2003 hasta la de Mercedes Bohórquez y Bruno Oliver en 2012, consolidando así una tradición litúrgica que Ana y Alberto están listos para continuar.
Santiago Domecq
Una vez que los novios intercambien sus votos ante el altar, la celebración se desplazará a la majestuosa Hacienda La Peñuela, un enclave de ensueño de la familia Bohórquez situado a apenas veinte minutos del bullicio urbano, que ya forma parte de la historia de la crónica social por haber sido el escenario de eventos de gran calado como el enlace de Fernando Fernández Tapias con Nuria González o la sofisticada puesta de largo de Mercedes y Sol Domecq Bohórquez. Para comprender la magnitud de este escenario, es necesario trasladarse al siglo XVI, origen de una construcción que es el paradigma del «señorío» andaluz. Al cruzar sus umbrales, el invitado se sumerge en un impresionante patio empedrado donde el protagonismo lo tienen las buganvillas y enredaderas que se deslizan por arcos, balcones y blancas paredes, custodiando a la izquierda la antiquísima bodega familiar.
Este cortijo, donde han entrenado generaciones de jinetes de élite en sus instalaciones hípicas de primer nivel, alberga rincones cargados de arte e historia, como la placita de tientas -donde figuras de la talla de Manolete vivieron tardes memorables- o la recoleta Capilla de los Cartujos, que exhibe un majestuoso retablo de Zurbarán. El recorrido por la propiedad culmina entre los maravillosos Jardines de la Parra y un impresionante museo de carruajes que custodia piezas únicas de los Bohórquez Domecq. En este marco de naturaleza y exclusividad, decorado con trofeos taurinos y mobiliario de época, la gran protagonista será Ana Domecq Martel, única hija mujer de Santiago Domecq y Ana Martel Romero-Valdespino. Ana no solo hereda un imperio económico, sino una profunda pasión por sus raíces, habiendo seguido los pasos de su abuela, la icónica Ana María Bohórquez (distinguida con el Caballo de Oro), al debutar como cochera en la Real Maestranza de Sevilla.
Al otro lado del altar la esperará Alberto Mencos Rovira, quien aporta un pedigrí igualmente deslumbrante al ser hijo del influyente empresario Íñigo Mencos Valdés, presidente de la socimi Silicius, y de María Rovira Sainz, además de ser nieto del marqués de Nervión. Su presencia asegura que la boda sea un desfile de títulos nobiliarios y figuras de la economía nacional en una jornada donde la expectación es máxima, recordando la reciente elegancia de la boda de su hermano Borja con Blanca Morenés.