Antonio Banderas, con Stella del Carmen, Melanie Griffith y su yerno
Las imágenes de Antonio Banderas y Melanie Griffith paseando agarrados del brazo
La expareja fue fotografiada en Los Ángeles junto a su hija en común Stella del Carmen
Doce años después de anunciar su histórica separación, Antonio Banderas y Melanie Griffith han vuelto a demostrar que el fin de un matrimonio no supone necesariamente el fin de una familia, protagonizando un cariñoso reencuentro este fin de semana en las calles de Los Ángeles. El actor malagueño, de 65 años, y la actriz estadounidense, de 68, fueron fotografiados a la salida de un exclusivo restaurante caminando del brazo y charlando con una complicidad que refleja la sólida amistad que han sabido cultivar desde que finalizaron su divorcio en 2015.
En esta velada tan especial no estuvieron solos, ya que los acompañaba su única hija en común, Stella del Carmen, de 29 años, quien lució un impecable conjunto de pantalones anchos y abrigo en color marfil mientras caminaba muy cerca de sus padres, evidenciando el nexo inquebrantable que sigue uniéndolos a pesar del paso de las décadas, tal y como se aprecia en las instantáneas publicadas por Daily Mail.
Posteriormente, el actor compartió en redes sociales una imagen en la que aparecen los cuatro en una sofá riendo y en una actitud relajada. «Un momento encantador y divertido ayer en Los Ángeles con mi yerno Alex, mi hija Stella y mi ex esposa y amiga de toda la vida, Melanie», escribió muy cariñoso, mostrando la complicidad con su exmujer.
En un comunicado difundido en junio de 2014, afirmaron que su separación se producía de manera meditada, consensuada y, sobre todo, amorosa. Es una promesa que han cumplido con creces, pues el actor sigue refiriéndose a Melanie en cada entrevista como su «familia» y una de sus mejores amigas, si no la mejor. Este vínculo de respeto se extiende también al resto del clan, incluyendo a Dakota Johnson, Alexander Bauer y Jesse Johnson, a quienes Antonio sigue considerando parte esencial de su círculo más íntimo y personal.
La historia que subyace a este reencuentro se remonta a una conexión que comenzó mucho antes de su boda en 1996, concretamente en la alfombra roja de los Oscar de 1989. En aquella ocasión, un joven Banderas, recién llegado con el equipo de Mujeres al borde de un ataque de nervios, quedó prendado de una «mujer rubia» sin saber siquiera su nombre, teniendo que preguntar al propio Pedro Almodóvar de quién se trataba. Sin embargo, no fue hasta el rodaje de la comedia romántica Two Much en 1995 cuando el amor surgió definitivamente entre las cámaras, dando inicio a una de las uniones más mediáticas y queridas de la industria de Hollywood. Durante sus años de convivencia, la pareja se esforzó al máximo por proteger la estabilidad de su hija Stella, llegando incluso a establecer una regla de oro profesional: acordaron que nunca trabajarían al mismo tiempo para que uno de los dos pudiera estar siempre presente en casa, evitando así que su carrera interfiriera en la unidad familiar.
A pesar de que el tiempo trajo cambios inevitables, como la eliminación por láser del famoso tatuaje con el nombre del intérprete de Málaga que Melanie lucía en su brazo derecho, el afecto profundo ha permanecido intacto y ha evolucionado. Mientras Stella del Carmen continúa forjando su propio camino tras su reciente boda en octubre de 2025 con Alex Gruszynski en Valladolid, sus padres siguen demostrando que aquel flechazo que nació en un set de rodaje ha sabido transformarse en un cariño maduro, sereno y ejemplar.