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Paz Vega, en un rincón de la propiedad madrileñaInstagram

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La casa señorial del centro de Madrid que ha abandonado Paz Vega tras su separación de Orson Salazar

Se encuentra en el barrio de Justicia, una de las zonas más exclusivas y cotizadas de la capital

A los 50 años, la vida de Paz Vega ha dado un vuelco absoluto que la obliga a reinventarse desde los cimientos. Tras un cuarto de siglo compartiendo camino con Orson Salazar, la actriz ha tomado la decisión drástica de romper su matrimonio y abandonar el que fuera el hogar familiar en el madrileño barrio de Justicia (ubicado en el distrito Centro, entre las concurridas calles de Sagasta y Génova al norte, y la Gran Vía al sur, consolidándose como una de las zonas más señoriales y vibrantes del corazón de Madrid). Esta mudanza no es un trámite cualquiera; es el cierre físico y emocional de una etapa marcada por una convivencia de 25 años y la crianza de tres hijos.

El pasado 2 de mayo, una fecha que debería haber sido de celebración por el 19 cumpleaños de su hijo mayor, Orson, se convirtió en el escenario de una salida definitiva. Bajo una lluvia persistente que subrayaba la melancolía del momento, la intérprete de Lucía y el sexo coordinó personalmente un despliegue de dos grandes camiones para retirar sus enseres personales.

Resultó llamativo observar cómo el operativo, que comenzó a primera hora de la mañana, se centraba en cajas cargadas de ropa, recuerdos y objetos de ocio como esquís y tablas de surf, pero dejaba atrás los muebles que vistieron la vivienda durante años.

Es una declaración de intenciones: Paz se lleva lo vital y lo afectivo, pero deja el envoltorio de una vida que ya no le pertenece. En este proceso no ha estado sola. Su hermana pequeña Sara ha sido el pilar fundamental, acompañándola a pie de calle y supervisando cada caja, convirtiendo su propia residencia en una de las urbanizaciones más exclusivas de Madrid en el refugio temporal de la actriz y sus tres hijos.

El hogar que Paz Vega deja atrás es una espectacular vivienda de más de 500 metros cuadrados, valorada en dos millones de euros, que reflejaba fielmente su personalidad.

Un instante cotidiano capturado por la actriz en el salón de su casaInstagram

En su interior, la vivienda destaca por una paleta de colores neutros que permite que la luz natural sea la verdadera protagonista. El corazón de la casa lo ocupaba un salón-comedor presidido por una robusta mesa rústica de madera, un espacio polivalente donde se mezclaban las largas comidas familiares con las tardes de deberes de sus hijos Orson, Ava y Lenon. Este aire clásico se equilibraba con detalles contemporáneos, como lámparas de diseño y sillas modernas, demostrando el gusto de la actriz por la mezcla de épocas.

La zona más íntima, la habitación principal, mantenía esa atmósfera de serenidad con textiles y cortinas blancas que se abrían a grandes ventanales, creando un ambiente cálido y acogedor desde el primer momento del día.

La actriz en el rincón favorito de su casa, su jardínInstagram

Sin embargo, el mayor tesoro de este inmueble se encontraba en el exterior. Paz, amante del aire libre y la lectura, disfrutaba de una terraza de estilo rústico con suelos de baldosas y sofás de madera adornados con grandes cojines beige. El jardín, poblado de plantas y flores rosas que contrastaban con las paredes de tono salmón, era su rincón para escuchar el sonido de los pájaros o disfrutar del sol.

Incluso en invierno, este espacio exterior seguía siendo el centro de la vida familiar, transformándose en un paisaje nevado donde la actriz compartía juegos con sus hijos. Es este refugio de luz y calidez el que ahora queda vacío de su presencia, dejando atrás un escenario de confort que ya no encaja con su presente.

El trasfondo de esta separación no solo responde al desgaste natural de una pareja, sino a una situación económica y de confianza profundamente dañada. La sombra de una supuesta traición planea sobre la ruptura. Orson Salazar no solo era su marido, sino también su gestor y asesor patrimonial, y es precisamente en la administración de sus cuentas donde habrían surgido las grietas insalvables.

La actriz no ha dudado en compartir su día a día a lo largo de estos años viviendo allíInstagram

Se habla de un agujero millonario con la Agencia Tributaria que asciende a casi 3 millones de euros, una deuda que ha vuelto a situar el nombre de la sevillana en la lista de morosos de Hacienda. El hecho de que sus propiedades en Madrid y un dúplex en Sevilla pesen bajo la amenaza de embargos por impagos de IRPF añade una presión asfixiante a un momento ya de por sí crítico.

Aunque Salazar se defiende alegando que toda decisión se tomó con consentimiento y que nunca jugaría con el patrimonio de sus hijos, las palabras de la propia Paz en redes sociales hablando de «subirse al tren equivocado» sugieren una desilusión profunda y un despertar amargo ante una gestión que la ha dejado en una posición vulnerable.